El evento: Colombia y el nuevo orden

La paz, la presidencia de Duque, los revolcones económicos, las propuestas de la vice, la reforma laboral, la reforma pensional, y la injerencia en la situación de Venezuela son algunas de las evidencias que indican que algo se está cocinando. Nada sucede por obra del Gobierno, sino a causa del poder que lo controla.

Opina - Corrupción

2019-10-20

El evento: Colombia y el nuevo orden

Los recientes sucesos en Colombia, Latinoamérica y Europa, anticipan la llegada de un evento que cambiará la manera de vivir en este planeta.

Es un hecho, que este, pretende alinear a Colombia con el resto del nuevo mundo, implicando una serie de cambios que si bien, hoy no se entienden, en unos años se comprenderán a la perfección.

No es un secreto, que la realidad, tal cual como lo conocemos, en algún momento tendrá que cambiar; es un plan, que aunque muchos ignoran, lleva décadas de dedicada planificación.

Por allá en el año 2012, el hoy expresidente Juan Manuel Santos ya le hacía breves menciones. (Ver vídeo aquí). A primera vista, sus declaraciones, aparentemente intrascendentes, despejaron las dudas de los ya conocedores del oscuro plan, que será vendido como la salvación a todos nuestros problemas.

Para quienes en algún momento tildaron esto, como algo surgido de la mente enferma de fanáticos antisistema, hoy les aseguro que dicha teoría conspirativa está cerca de volverse realidad.

Muchos no la sentirán llegar. Disfrazada de una nueva crisis económica, un apagón de escala global, una nueva enfermedad o cualquier otra estrategia, se impondrá un nuevo sistema que destruirá las bases de la civilización actual.

¿Su propósito? Crear uno sobre unas bases nuevas, más fuertes, más profundas y, sobre todo, capaz de controlar a cada ser humano que viva sobre la faz de la tierra.

¿Cómo? Entremos en contexto.

En un anterior artículo, dediqué algunos apartes a algunos cambios que se vienen para los próximos años. Con las noticias de los últimos días, preferí adelantarme. Parece que los planes se aceleraron.

Cuando me refiero a los cambios que se avecinan, el gran evento, no lo hago respecto a un cataclismo, ni a la llegada de extraterrestres para colonizar nuestro primitivo mundo. El planeta requiere de grandes transformaciones que se necesitan para hablar todos el mismo idioma.

Se entiende esto, como la forma de regirnos bajo un mismo sistema que estandarice aspectos económicos, sociales, políticos y religiosos, que hoy difieren en cada país, y que dificulta controlar a cada persona en el lugar mas recóndito del planeta.

Colombia viene desde hace décadas, con unas problemáticas que en los últimos años se han potencializado. Hay una lógica para que eso así suceda. La manera como funcionan los diversos Gobiernos que han pasado por Colombia, es similar. Diferentes títeres cumpliendo un plan maestro.

Todos los presidentes en cada uno de sus mandatos, han cumplido con su parte, una suma de logros enfocados a un objetivo general, traernos a esta situación que se aproxima con pasos de gigante, y que Iván Duque está cerca de darle la puntada final.

Los continuos escándalos de corrupción, las reformas en contra de los ciudadanos, y las constantes malas noticias a nivel económico, demuestran un claro dolo por parte de quienes lo ejecutan.

Su sevicia no los avergüenza, es mas, la refuerzan en cada golpe que dan.

No es solo que las instituciones estén funcionando mal, sino que intencionalmente se sincronizan para que esto así suceda. Ya es muy evidente.

Cada vez que aquí se habla de reforma tributaria, pensional y laboral, se da por entendido que quieren clavar a la clase trabajadora, que la quieren hundir.

Las propuestas, tachadas de rumores por el subpresidente Duque, seguramente no son ordenadas por él, eso lo tengo claro. Este tipo de cambios se promueven desde la banca multilateral, o desde las organizaciones financieras como el FMI, que básicamente buscan es privatizar y esclavizar a los ciudadanos.

Ya lo vimos en la crisis Argentina, en Ecuador, en Francia, y ahora están aquí, ya llegaron con sus “consejos”, y no me queda duda de que nuestro mandatario, caerá rendido ante su poder. Igual no puede hacer nada, solo puede obedecer.

Pensarán que no nos damos cuenta, y estarán convencidos de que no nos importa, pero existe una minoría que entiende parte de lo que aquí sucede.

Están buscando una sociedad que viva al límite, con lo mínimo, subyugada y maltrecha, dirigida y controlada por un Estado supranacional, eliminando lo que hoy se denomina democracia.

Un mundo donde todos piensen igual, con las mismas creencias, sin distinciones sociales y con el mismo objetivo. Se me parece a la novela de George Orwell 1984. ¡Deberían leerla!

Migrar todo el dinero hacia lo virtual, no es cuestión de modas, de comodidad, es la forma de ampliar el control sobre los ciudadanos.

Esa continua publicidad de tarjetas de crédito, criptomonedas, comercio electrónico y similares, son estrategias que inconscientemente nos llevan hacia ese nuevo mundo.

Ahora, aparte de lo económico, el tema social también entra en estos planes. ¿Han entendido cuál es la obsesión de la vice con regular la protesta?

Pues sencillo. Cuando se venga la avalancha de reformas, la crisis será segura, las personas se volcarán a las calles y la situación se les saldrá de control. Antes de que todo eso pase, este Gobierno se está adelantando, y se empeñará en regular todos los movimientos ciudadanos.

Estos preparativos evitarán las situaciones que ya se vieron en Francia, Chile, Ecuador y Barcelona. Ellos no son estúpidos. Y se preguntarán ¿qué tiene que ver la paz de Colombia en todo esto?

Ante la llegada de un Gobierno supranacional, es primordial acabar con todas las agrupaciones al margen de la ley. Un grupo subversivo fuera del control de dicho Gobierno mundial, es un peligro, es una falla que no se van a permitir.

Aquí no solo se negoció la paz, también se buscó asegurar el tráfico mundial de la marihuana, y otras inversiones extranjeras. Para ello, fue necesario sacar a todos esos grupos de las zonas afectadas por la guerra y, por supuesto, facilitar la imposición de ese nuevo mundo.

¿Qué papel juega Venezuela en todo esto? Dicho país, es uno de los pocos que se han resistido a los cambios requeridos por ese nuevo sistema. Un mandatario como Maduro y, un país con reservas de petróleo tan inmensas, es un claro objetivo.

El botín económico que allí se mantiene enterrado, es codiciado por muchos países, eso es innegable. Necesariamente Maduro debe ser derrocado y Venezuela abrirle las puertas al cambio que se está imponiendo en los otros territorios. Nada qué hacer.

El evento sucederá mas temprano que tarde. Los cambios ya los estamos escuchando, y dentro de poco los estaremos viendo. Hay que prepararse, su llegada es inminente.

El nuevo orden mundial no es cuento chino. Es una realidad que no podemos impedir, pero a la que sí podemos ponérsela difícil. Francia con los chalecos amarillos, y Ecuador con las comunidades indígenas y el apoyo de los ciudadanos hicieron lo suyo. Pronto llegará nuestro turno.

¿Estaremos a la altura?

 

 

Foto cortesía de: La Opinión

 

 

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