¿Australia tiene incendios incontenibles de cuenta del fracking? 

Australia fue uno de los primeros países del mundo en aprobar el fracking, y este hecho puede estar pasando factura en este momento.

Infórmate - Ambiente

2020-01-08

¿Australia tiene incendios incontenibles de cuenta del fracking? 

Autor: Germán López Álvarez

 

Las imágenes que rondan sobre los incendios en Australia son cada vez más desoladoras. Miles de hectáreas de bosques reducidas a cenizas y más de medio millón de animales carbonizados al tratar de huir de las conflagraciones pero, ¿por qué los incendios avanzan sin poder ser contenidos? 

Algunos ambientalistas han dicho que lo que ocurre en Australia no es más que la consecuencia de haber jugado con el medio ambiente usando y abusando de la extracción de gases y minerales con técnicas como el fracking o fracturación hidráulica. Una hipótesis debe mirarse con detenimiento.

En 2016 habitantes de Queensland, al norte de Australia, alertaron sobre la presencia de unas burbujas en el río Condamine, y fue por ello que el diputado Jeremy Buckingham, alertando sobre la supuesta presencia de gas metano en el agua —que se fuga en el proceso del fracking o fracturación hidráulica—, le prendió fuego al río. 

Es importante recordar que Australia fue uno de los primeros países del mundo en aprobar el fracking, y este hecho puede estar pasando factura en este momento, justo cuando deciden volver a levantar las prohibiciones frente a esta técnica. 

 

Huellas de la fracturación hidráulica

Una de las más graves consecuencias del fracking es que su elevado consumo de agua desencadena en una enorme pérdida para el ciclo hidrológico, así como el agotamiento de las fuentes de agua, ya que toda el agua utilizada en este mecanismo queda contaminada y sale del ciclo natural del agua, así que la cantidad disponible para, digamos, un incendio, es mucho menor. 

El proceso de fractura hidráulica consume enormes cantidades de agua. El fracking masivo usa entre 4.5 y 19 millones de litros por pozo. Más que agua adicional necesaria cuando los pozos se refracturan. 

Se ha calculado que, durante su vida útil, las operaciones de un solo pozo promedio requieren entre entre 9 y 29 millones de litros de agua. 

En la revista mexicana La Jornada Ecológica, Lilia América Albert sostiene que el 90 % de las emisiones en el proceso de obtención del gas vía fracking son de metano, aunque también se emiten dióxido de azufre, óxido de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles que permanecen en el ambiente, algo que tampoco favorece a la hora de un incendio, pues si el mismo aire es inflamable las llamas tienen todo a su favor para expandirse. 

No obstante, es pronto para determinar si el fracking ha afectado de forma tan profunda el ecosistema de Australia. Lo que sí es cierto es que el calentamiento global, potenciado también por estas prácticas poco amigables con el ambiente, tiene al planeta Tierra cada vez más inestable, con oleadas de calor cada vez mayores para las cuales no estamos preparados. 

Nos hallamos frente a una de las más grandes pérdidas naturales de nuestros tiempos. La catástrofe ambiental que arrasa con Australia sigue cobrando vidas con la continuidad de las llamas. Aún no se dimensionan las consecuencias de este drama ambiental que ya deja al koala, de nuevo, virtualmente extinto tras la confirmación de más de 8000 especímenes muertos en las conflagraciones. 

 

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Germán Lopez