¿#YoSoyDonJosé?

¿Cuántos de nosotros nos sentimos afectados por la discriminación de don José, pero a diario miramos con indolencia a quienes, necesitados, se nos acercan?

Opina - Sociedad

2018-05-10

¿#YoSoyDonJosé?

La doble moral de nuestra sociedad es un cáncer que nos consume a diario, hace parte de nuestro estilo de vida y la practicamos a la perfección en cada uno de nuestros actos.

Mientras indignados publicamos en redes sociales la etiqueta #YoSoyDonJosé, miramos por la ventana del carro con indiferencia y asco al habitante de calle que se acerca y al que ni siquiera le bajamos el vidrio, y muy probablemente situaciones como las de este señor las vivimos a diario sin inmutarnos si quiera ante lo lastimero de nuestras realidades.

¿Cuántos de nosotros nos sentimos afectados por la discriminación de don José, pero a diario miramos con indolencia a quienes, necesitado,s se nos acercan? ¿Cuántos invitan a su mesa a cada señor que ven en situación de calle? ¿Cuántos ofrecen su casa al necesitado que toca a su puerta?

¿Cuántos discriminan a los homosexuales y se oponen a que se casen por tener gustos diferentes? ¿Cuántos miran con desagrado a parejas del mismo sexo y murmuran a sus espaldas? ¿Cuántos sienten asco de los afros y hablan de manera déspota sobre ellos, lanzando expresiones frecuentes como: “Negro tenía que ser”?

Hoy todos apuntan con el dedo a una señora que no es más que el reflejo de nuestra cultura, así que en vez de juzgar, nos corresponde asumir también nuestra responsabilidad en la cotidianidad frente a la discriminación de nuestros iguales. No se puede tolerar la intolerancia en ninguna de sus formas.

El acto sucedido en un restaurante de Medellín donde no dejaron comer a un señor por su condición económica es una muestra de la sociedad en la que vivimos, llena de prejuicios sin sentido. Una sociedad donde se privilegia el dinero por encima de las calidades humanas, donde el valor de las personas se mide en la cantidad de pertenencias que poseen y no en la cantidad de valores y principios, donde la belleza se confunde y traspapela entre los lujos y el dinero.

El caso en cuestión no es aislado, es solo la evidencia de una sociedad enferma que asumió como estilo de vida el rechazo de aquello que es distinto: Homosexuales, negros, pobres, son víctimas a diario del pensamiento medieval que prima en nuestro país.

Así que no nos quedemos en la queja superflua de publicar con indignación rechazando aquello que de una u otra forma hacemos a diario, examinemos nuestro comportamiento y la coherencia de nuestras acciones, preguntémonos con honestidad, cuántos de nosotros habríamos invitado a don José a nuestra mesa y propongámonos el ser capaces de sentir nuestras realidades para transformarlas en algo mejor. Que de hoy en adelante nuestras acciones, más que nuestras palabras, sean el reflejo de la grandeza de nuestro espíritu y que la misma solidaridad que sentimos por don José la repliquemos día a día con cada una de las personas que se cruzan en nuestro camino.

 

 

Imagen cortesía de El Tiempo.

 

( 2 ) Comentarios

  1. Un buen análisis a nuestra doble moral!!!!

  2. totalmente de acuerdo, yo soy una persona que me da mucho pesar de las personas en situación de calle, y personas como don jose, de la tercera edad trato siempre de colaborar, pero tampoco hago nada mas, me quedo ahi lamentandome. pido perdon por tanta indiferencia mia hacia las personas que lo han necesitado.

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Alex Florez Hernandez
Empeliculado con la Paz, comprometido con la política y apasionado por el Derecho. Cuasi Abogado de la Universidad de Medellín, Representante de los Estudiantes de la misma Universidad y Representante de los Estudiantes de Colombia ante el Consejo Nacional de Educación Superior CESU.