Tres laboratorios de coca en finca de un embajador, y no pasa nada

En la finca del embajador de Colombia ante Uruguay se producía una tonelada de coca por mes, con sello de alta calidad, para al menos cuatro organizaciones criminales. 

Opina - Judicial

2020-02-25

Tres laboratorios de coca en finca de un embajador, y no pasa nada

Columnista:

Ían Schnaida

 

Siguen pasando los días desde que fueron hallados tres laboratorios de coca en la finca del embajador de Colombia ante Uruguay, Fernando Sanclemente Alzate, quien gracias a la rápida acción de la justicia se encuentra en este momento tan tranquilo, ejerciendo su cargo, como si hubieran encontrado cofio en lugar del alcaloide. 

El diplomático se excusó en un supuesto abuso de confianza, pues dice haber rentado un espacio de su finca a un papero que, por otra parte, jamás apareció a la luz pública. Así mismo, algunos medios señalaron que se trataban de laboratorios express, pero la delegada de la Fiscalía fue enfática en señalar que no es así, que tienen el material probatorio suficiente para demostrar que esto venía ocurriendo de tiempo atrás. 

Según Sanclemente, él es una víctima más, pero su versión tiene tantas incongruencias como es posible. ¿Quién es y dónde está el papero al que le habría arrendado el espacio de su finca? ¿Por qué permitió que se adecuaran las caballerizas como dormitorios para que los productores de coca tuvieran turnos de 12 horas y se produjera la droga 24/7? 

Para la delegada de la Fiscalía, todo estaba “estrictamente organizado y planeado desde tiempo atrás … (tenían) una cocina, un laboratorio para el tema de la reoxida información, otro para secado y para el producto final». 

La finca del embajador, un complejo cocalero en toda regla, tenía tres laboratorios dedicados al procesamiento de la cocaína, los cuales estaban ubicados a muy pocos metros de la casa principal. ¿Cómo es posible que Sanclemente jamás haya notado nada inusual, a tan corta distancia? Es más, ¿cómo ingresaban a la finca los químicos, los implementos y todo lo necesario para su procesamiento, sin que nadie lo notara? 

 

El sello de calidad 

La captura de los cinco hombres que fueron hallados en el lugar también permitió descubrir más de mil galones de ácido sulfúrico, ácido clorhídrico, acetona, ACPM y cuatro equipos de prensas con logos distintivos, dependiendo el dueño y el lugar al que serían enviados; HH, JR y PL fueron los tres revelados por las autoridades y que demostrarían que la producción tenía diferentes destinos, dentro y fuera de Colombia, como la costa este de Norteamérica.

Según la Fiscalía, encontraron materiales suficientes para fabricar y empacar una tonelada del alcaloide durante el mes, así como nueve kilos de base de coca y 200 gramos de cocaína pura, empacada y lista para ser enviada al exterior. 

Con respecto a las marquillas, la delegada explicó que estas dan acreditación de alta pureza, certificando la calidad de la sustancia que recibían las organizaciones criminales. Es decir, en la finca del embajador de Colombia ante Uruguay se producía una tonelada de coca por mes, con sello de calidad. 

 

El incendio

Otro punto que no termina de cuadrar es cómo las autoridades gestaron un incendio que consumió un bosque aledaño a la finca. Si bien explican que fue un error a la hora de destruir los laboratorios, parece que fue un hecho del cual se beneficiaría Sanclemente, pues en este momento no habría cómo comprobar si la delegada de la Fiscalía no se quedó corta ante la gravedad de la situación.

Quizá sea hilar muy fino pensar en que el complejo cocalero de la finca del embajador era aún más grande de lo que nos cuentan; y nos quedaremos con esa duda. Así mismo, tampoco sabemos a quién pertenecía el otro sello, el de la cuarta prensa, y que pudo o no tener otras iniciales más familiares. 

El escándalo, que fue prácticamente silenciado en auspicio con los medios aliados al poder, no se habría dado sin una denuncia del Departamento de Seguridad de los EE. UU. ante su Embajada en Colombia; y si bien los cinco capturados se encuentran privados de su libertad, es importante ahondar en las responsabilidades de Fernando Sanclemente, quien en últimas es propietario del predio donde se extendía el complejo cocalero de alta calidad. 

¿Por qué el Gobierno Duque no removió de su cargo a Sanclemente? ¿Por qué bastan unas explicaciones tan simples frente a uno de los flagelos más tortuosos para el país y el mundo entero? La única certeza que hay en este Gobierno es que su gestión vive plagada de dudas.  

Es increíble que afrontemos un escándalo como estos en silencio. Es irreal que se conozca un hecho tan grave, y las cosas sigan como si nada.

 

Fotografía: cortesía de El Tiempo.

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Ían Schnaida
Periodista de la UdeA / Fundador y Director de La Oreja Roja / Estratega de Redes Sociales y Asesor de Posicionamiento Digital.