Tardígrados en la política

Los tardígrados políticos son organismos extremistas e intolerantes, son animales costumbristas y doble-moralistas que se adaptan fácilmente a los discursos incendiarios y que sufren de mutismo selectivo; sobre todo, frente a ciertas injusticias.

Opina - Política

2018-02-28

Tardígrados en la política

Los tardígrados son animales resistentes a las condiciones más adversas, según los científicos estos organismos podrían vivir hasta el final de los tiempos, hasta que muera el sol, es decir, unos 10.000 millones de años aproximadamente. Tienen un escudo contra los rayos X, lo que los hace prácticamente invulnerables. Son invertebrados, protóstomos, segmentados y microscópicos. Se agrupan dentro del gran grupo de los parartrópodos dado que presentan caracteres que comparten con un antecesor común: los artrópodos y los onicóforos.

Los tardígrados son organismos tolerantes a condiciones extremófilas, con características únicas en el reino animal, como poder sobrevivir en el vacío del espacio y a presiones muy altas, pueden soportar temperaturas de -200 °C y hasta los 150° Centígrados, son resistentes a la deshidratación prolongada (pueden pasar hasta 10 años sin obtener agua)

Al igual que los tardígrados microscópicos están lo tardígrados macroscópicos o bípedos retardatarios, son mamíferos godos, que se pueden observar a simple vista, sin necesidad de microscopio, caminan lento, pero llegan a todas partes, afean el paisaje ralentizan la democracia, las instituciones, la dinámica de la sociedad y hasta quitan las ganas de vivir. Estos especímenes tienen un escudo contra el rayo homosexualizador, algunos son ya prostáticos, pero, ante todo; sesgados, chupasangres y despreciables. Son gregarios, les gusta convivir en bloques, se alimentan de sangre y de dinero.

Se nutren de la ingenuidad del pueblo, se reproducen en elecciones. Se agrupan en contubernios parapolíticos para afrontar juntos una amenaza castro-chavista inexistente. Su discurso se compone del miedo y la oscura propaganda.

Los tardígrados políticos son organismos extremistas e intolerantes, con características únicas en la fauna política nacional, pueden incrustar su discurso en cerebros vacíos, pueden sobrevivir a la presión de la justicia y algunos pueden llegar a tener casi 300 procesos en su contra, sin que esto les signifique un poco de vergüenza, se ruboricen en lo más mínimo o renuncien a sus cargos. Son reptantes, rastreros, carroñeros, paquidérmicos e hipodérmicos. Causan escozor y urticaria. Hablan como si predicaran, gesticulan como arzobispos, mienten como cosacos.

Son animales costumbristas, doble-moralistas que se adaptan fácilmente a los discursos incendiarios y que sufren de mutismo selectivo; sobre todo, frente a ciertas injusticias o asesinatos (solo se pronuncian cuando sus muertos les convienen), y tienen propiedades camaleónicas, cambian de color y se camuflan con facilidad entre las banderas partidistas. Al igual que los osos de agua, también pueden vivir en condiciones extremas, como la extrema derecha, nadan con facilidad y soltura en las aguas negras del fascismo, el Lefebvrismo, el franquismo, el vargasllerismo y el uribismo.

En Colombia los tardígrados políticos encubiertos en la doctrina de la fe, se enquistaron en los estamentos públicos y desde allí han infestado todo el aparato estatal. Sienten repulsión a todo lo que consideran contrario, distinto o extraño. Usualmente son: racistas, misóginos, homofóbicos, xenófobos, excluyentes, clasistas y misántropos, todo esto solapado dentro de un halito de santidad y buenos modales, acompañado de un discurso clerical, casi hipnótico, que causa un extraño éxtasis místico a sus obnubilados fanáticos y seguidores.

Si eres rapero, grafitero, campesino, minero artesanal, artista, artesano, defensor de derechos, humanos, estudiante de universidad pública, reclamante de tierras, sociólogo, periodista independiente o sindicalista, es probable que para un tardígrado político o cualquiera de sus subespecies, seas simplemente un guerrillero. Un objetivo militar, un tiro al blanco, un falso positivo.

Su modus operandi es la cizaña, la mentira, el bulo. Su pasatiempo es la quema de libros, el lavado de dinero, el desplazamiento forzoso, el encubrimiento de sus buenos muchachos, el desmembramiento y la eucaristía de las seis de la mañana. A esta especie de tardígrados humanos, asexuados que se reproducen por osmosis y levitan en vez de caminar, pertenecen entre muchos otros: el reverendo; el ungido monseñor procurador, Andrés Pastrana, Plinio Apuleyo Mendoza, Fernando Londoño, Salud Hernández y Marta Lucía Ramírez.

A pesar de ser parásitos, lentos y obtusos, que pueden parecer inofensivos, son en realidad terriblemente peligrosos, alquimistas nefastos que suelen solucionar todo con plata o con plomo. Capaces de corroer todo sistema político, inmunológico, administrativo o judicial. Lamentablemente; al parecer, sobrevivirán el tiempo que sea necesario para fastidiar la región, el país, la vecindad entera; hasta secar el erario; al fin y al cabo, son gusanos microscópicos, cuya finalidad es sobrevivir, aunque para ello tenga que morir una nación entera.
Tardígrados del mundo uníos!!

 

( 1 ) Comentario

  1. Hace tiempo no disfrutaba de la lectura de un artículo urticante. Su aporte es fundamental para el descubrimiento de una nueva especie de animales en la jungla del ideario político colombiano reciente. Es de resaltar el virus lexical del cual hace gala el autor: palabras que brillantes que motivan las analogías.

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Jorge Diego Mejía
Coordinador de la Tertulia Literaria Universidad de Antioquia. Normalista Superior, Normal Superior de Envigado. Politólogo Universidad de Antioquia. Columnista de Al-poniente (2017-2018) Colaborador de la Agencia de Comunicación de los Pueblos Colombia-Informa (2018)