Si la Selección Colombia respeta a su gente, boicoteará la Copa América

Da vergüenza saber que en Colombia se vivirá la complicidad característica de las autoridades internacionales de fútbol para con los regímenes autoritarios, así como cuando se jugó contra viento y marea el Mundial de Futbol de la FIFA, de 1978, en Argentina, en plena dictadura de Videla y la Junta Militar, así como se va a jugar ese mismo mundial en 2022 en Qatar.

Opina - Deporte

2021-05-17

Si la Selección Colombia respeta a su gente, boicoteará la Copa América

Columnista:

Felipe Alzate De los Ríos 

 

A pesar de la situación extraordinaria y caótica que atraviesa el país, de la cual los medios de comunicación de América y del resto del mundo han sido testigos, el Gobierno colombiano y las autoridades de futbol colombianas y sudamericanas insisten en hacer la Copa América en Colombia como una de las sedes junto a Argentina.

No han valido los asesinados, casi 50 cuando se escribe esta columna, en vigencia del paro nacional, no valen los clamores de muchos colombianos, amantes del futbol incluidos, que insisten en que no debe llevarse a cabo la disputa en suelo colombiano por respeto a los asesinados, desaparecidos y heridos, no se atienden los comentarios de los editoriales deportivos de Latinoamérica que señalan una sola cosa a raíz del contexto social actual: en Colombia no se puede hacer fútbol. 

Esa situación quedó evidenciada a todo color y sonido en el partido que se jugó en Barranquilla, el miércoles 12 de mayo, donde se enfrentaban el Junior de Barranquilla y el River Plate de Buenos Aires, partido de la Copa Libertadores, cuando justo en los primeros minutos de la trasmisión se dejaban escuchar las detonaciones de bombas aturdidoras y gases lacrimógenos lanzados por el Esmad en los alrededores del Estadio para dispersar las manifestaciones del paro nacional convocadas ese día en todo el país. Fue viral la imagen del técnico Gallardo y otros jugadores llorando porque los gases llegaron al campo de juego, a lo que el encuentro debió detenerse unos minutos. El mismo técnico manifestó: «Era un momento complejo y uno no se puede abstraer de lo que está pasando (…) Fue una situación anormal en todo sentido y no podemos mirar para otro lado».

Durante la transmisión de ESPN que siguió a la finalización del partido, el comentarista deportivo argentino Diego Latorre manifestó: «El fútbol debería tener sensibilidad por el poder que tiene. Es irrespetuoso hablar de futbol cuando están pasando hechos verdaderamente lamentables afuera de la cancha»El noticiero de C5N de Argentina titulaba en sus noticias del 12 de mayo: ADENTRO JUEGA RIVER, AFUERA DISPARAN A LA GENTE. 

Todo esto no fue suficiente para que el Gobierno, las autoridades de fútbol nacionales o la CONMEBOL, pensaran en cambiar la sede de la Copa a otro país como Chile o Paraguay, que sonaban como fuertes candidatas. Prima el negocio económico de las presidencias de las federaciones de fútbol, de la CONMEBOL, prima el interés político de Iván Duque para parecer fuerte defensor de los derechos humanos cuando todo el continente sabe que no es así. Da vergüenza saber que en Colombia se vivirá la complicidad característica de las autoridades internacionales de fútbol para con los regímenes autoritarios, así como cuando se jugó contra viento y marea el Mundial de Futbol de la FIFA, de 1978, en Argentina, en plena dictadura de Videla y la Junta Militar, así como se va a jugar ese mismo mundial en 2022 en Qatar. Colombia se sumará a la lista ignominiosa de los países donde no se respetan los derechos humanos pero sí se respeta el negocio del fútbol profesional. 

Si los jugadores de la Selección Colombia respetaran al pueblo que dicen representar con la tricolor nacional en los encuentros internacionales del deporte más jugado y admirado en en el país, si quisieran hacer homenaje a los jóvenes, no jugarían nunca más ese deporte, utilizado como bandera de paz, unión y fraternidad entre los pueblos, muy seguramente se harían a un lado, se unirían al clamor de los colombianos y boicotearían la Copa América si esta se celebra en este país y no saldrían al campo de juego.

 

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Felipe Alzate De los Rios
Conciliador en Derecho. Egresado del programa de Derecho de la Universidad Católica Luís Amigó. Manizales.