Que no se repita la historia

La política no se ha hecho en función de los ni para los colombianos, sino en pro del bienestar de las familias que se apoderan de ella.

Opina - Política

2017-12-13

Que no se repita la historia

Llega la contienda electoral y, con ella, llegan las mentiras hechas verdades para los que pintan de impolutos personajes. Es un hecho claro que hoy en día la política muestra su dinamismo ruin y salvaje, un dinamismo que más bien fortalece al individualismo y divide con oportunismo a quienes más unidos deberían estar: los colombianos. Es esa cuestión entre el “ellos” (políticos y grandes poderes) y “nosotros” (ciudadanos de a pie) la que nos pone a pensar hoy: ¿para quién se hace política?, porque es claro que para nosotros no es.

Durante años hemos tenido a los mismos personajes gobernando, o más bien, a los mismos “honorables” delinquiendo impunemente. A los mismos que, en su afán por no ser descubiertos, compran grandes medios y los doblegan al poder de sus nombres, manipulando cuánta realidad les afecte y los involucre, veamos no más al desastroso nombramiento del personaje del año que realiza el periódico El Tiempo – propiedad del empresario más rico del país, Luis Carlos Sarmiento Ángulo- al Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez Neira.

Para los que no saben, Luis Carlos Sarmiento Angulo, cliente y amigo del Fiscal -sí, el mismo del que hablamos unas líneas atrás-, se ha visto envuelto en acusaciones directas y con pruebas sobre el caso de corrupción de Odebrecht, caso el cual investiga su amigo y abogado, Néstor Humberto Martínez, por esta razón y con cinismo, apremiándolo por su cómplice silencio, Sarmiento decide, a través de su medio de comunicación, nombrarlo el personaje del año.

También tenemos personajes que ven en la política un negocio familiar hereditario, por ejemplo, Horacio Serpa, aquel político liberal que, según “La visión monárquica del jefe del Partido Liberal” de hace más de un año, contempla una visión monárquica como la que se he evidenciado hace unos días con la intención de dejarle su curul a su hijo.

Recordemos que hubo indignación luego de que Horacio publicara en su Twitter lo siguiente: “Cuando me retire del Senado ojalá mi curul la ocupe @HoracioJSerpa. Él mismo me dice que no hay apuro. Y yo soy un padre obediente”, resulta irónico, más cuando Serpa ha sido abanderado con su slogan “oportunidades para todos”, pero como es “política”, eso solo es otra mentira que le pintaron a los colombianos haciéndola sonar verdad y al día de hoy, como se evidencia en el artículo publicado en El Heraldo “Serpa no aspirará al Senado; su hijo Horacio José, sí”, en donde se aclara que “El actual senador de la República Horacio Serpa confirmó, a través de su cuenta de Twitter que se retira del Congreso y todo apunta a que los motivos están relacionados con el hecho de no ser cabeza de lista del Partido Liberal. Esta decisión fue aprovechada por su hijo, el concejal Horacio José Serpa, quien anunció su renuncia al cabildo de la capital y su aspiración al Congreso”. Es una pena que se siga restringiendo la participación política a nuevos líderes con estas andanzas tradicionales de nuestros políticos, los mismos de siempre.

Tan solo los dos casos anteriores responden a la pregunta inicial: ¿para quién se hace política?, porque a ello le podríamos sumar los corruptos impunes que siguen ejerciendo su poder como si nada hubiera pasado y hoy, con cinismo y sin vergüenza, deciden aspirar nuevamente al poder. Como quien dice, el poder por el poder.

El medio político en el que nos movemos sí tiende a ser dinámico y visceral, como dicen por ahí. Lo componen bandidos, corruptos, poderosas familias, siniestros que pintan de honestos y preocupados, de bárbaros que se proclaman cultos y de los mismos con las mismas que han visto en el poder la forma de sobrevivir a la desigualdad que ellos mismos proponen con sus erráticas políticas.

La política no se ha hecho en función de los ni para los colombianos, sino en pro del bienestar de las familias que se apoderan de ella.

Nos esperan duros tiempos en donde las mentiras seguirán pasándose como verdad, en donde los tradicionales han de atacar con calumnias a los alternativos y en donde, sin duda alguna, a los colombianos se nos tratará de hacer ver lo que nunca fue, de hacer reaccionar en pro de ellos y no mirando al país que queremos y soñamos.

Que no nos nublen la conciencia. Que no se repita la historia de siempre, en donde los colombianos seguimos eligiendo a quienes nos han llevado al borde del abismo. Es hora de darle la oportunidad al cambio, más no de hacerle venia ni favores al oportunismo.

 

( 3 ) Comentarios

  1. Me parecen muy acertadas estas opiniones y qué alegría que vengan de una persona tan joven, lo que dice es totalmente cierto y desgraciadamente muchas personas de nuestro país aún no lo entienden y no ven la gravedad de seguro votando por los mismo color tupíos de siempre no se cono les llaman doctores a unos delincuentes de cuellos blanco que para mí sinnúmero peores que los raponeros de la calle, estos bandidos no tienen ninguna disposición para trabajar por el pueblo su única intención es tovar y robar y robar más a los colombianos, Colombianos despertemos y no seamos Tan alcahuetas de los bandidos ya que esto nos hace ser también unos bandidos.

    Saludos

  2. El día de ayer 14 de dic de 2017 pase por la carrera 7 entre el colegio San Bartolomé y el Capitolio, pasó obligatorio es que los impolutos senadores de la República, pasen al edificio nuevo del Congreso. Me encontré con que un ciudadano «de los que llaman de apie» discriminatoriamente como usted o como yo, pasaba horacio serpa, el ciudadano lo llamo y le pidió hablar con él un momento, la respuesta de horacio fue mediante gestos y moviendo su cabeza «no». Así mismo lo pronunció, la verdad fue tanta mi indignación que le contesté al ciudadano que «no estábamos en época electoral» y seguí mi camino, pensé el señor entendió, cuando unos pasos más adelante me alcanzó una mujer, y me gritó «usted por que es tan atrevida» yo le respondí atrevida, quien habla de atrevida el señor (ciudano) merece respeto, y siguió está mujer vociferando cosas, mientras caminaba hacia el Capitolio, consideró que es una empleada puesta por horacio serpa, por la forma en que defendió algo que nisiquiera Serpa tuvo presente.
    «Atrevida» me dijo cuando son ellos los atrevidos, se deben al pueblo, a los Ciudadanos en todo tiempo y lugar y no sólo en tiempo electoral.

  3. Mientras el ciudadano de a pie no entienda y tome conciencia de la responsabilidad que implica el acto del derecho de votar es casi imposible que Colombia cambie su rumbo.y se evite la irremediable caída hacia el abismo y su autodestrucción. .

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Gustavo Malagón
Administrador de empresas, consultor corporativo, crítico empedernido y ávido lector.