¡Nuestro momento es ahora!

En Colombia hay aproximadamente 36 millones de personas habilitadas para votar, de las cuales alrededor de 12 millones son jóvenes.

Opina - Política

2018-05-21

¡Nuestro momento es ahora!

Durante toda una vida nos dijeron que los niños eran el futuro, el problema es que hoy lo seguimos diciendo nosotros, que ya crecimos. Siempre eligieron por nosotros y vimos desde la barrera subir gobiernos que hicieron y deshicieron con el país como hasta hoy han querido; que se aliaron con narcotraficantes, que crearon grupos paramilitares, que regalaron cargos públicos importantes a dedocracia y que de forma alcahueta voltearon la vista ante las masacres en los campos y el destierro de miles de campesinos y comunidades indígenas.

Esta semana se nos presenta una inmejorable oportunidad de cambiar el destino del país, pese a los rumores de corrupción (que no son extraños), que dicen que la segunda vuelta ya está definida entre los dos candidatos de ultra-derecha.

En Colombia hay aproximadamente 36 millones de personas habilitadas para votar, de las cuales alrededor de 12 millones son jóvenes; cifra poco despreciable si hablamos de un país en el que el abstencionismo habría sido presidente en varias ocasiones, ya que solo votan 17 millones de personas (¡Menos de la mitad!).

En el país, 6 de cada 10 jóvenes no confía en las instituciones democráticas y con razones muy válidas, ya que Colombia, gracias a esas instituciones es uno de los países más corruptos y desiguales de América Latina y ocupa varios «privilegiados» puestos en el mundo. Pero precisamente por esto no podemos quedarnos en el mismo círculo vicioso y existencial de hace más de 20 años, en el que esperamos que otros solucionen los conflictos, las malas juntas, los descaros, los mega-robos a las arcas del Estado y un sinfín de problemas que causan ellos mismos. Mejor dicho, la enfermedad y la cura, que al final nunca llega.

Decía el gran Jaime Garzón, que si nosotros los jóvenes no tomábamos la dirección del país, nadie iba a venir a salvarlo, y lo decía hace ya 21 años. Y antes de eso nos advertía lo que pasaría si le dejábamos el poder del país a ciertos personajes que hoy se quieren inmortalizar en la cúspide del mismo para seguir legislando para esa clase poderosa que abre y abre la brecha de la desigualdad.

Con esa élite que ha llegado al poder desde que nos decían que éramos el futuro, han llegado amenazas a defensores de derechos humanos y su posterior muerte, han llegado atrocidades como la operación Orión en Medellín, han llegado las terribles masacres de El Salado, con 60 personas asesinadas, mujeres violadas y un aproximado de 4.000 desplazados; la masacre de El Aro con 17 personas asesinadas, 42 casas quemadas y aproximadamente 700 desplazados (masacre por la cual es investigado Álvaro Uribe Vélez) y un gran número de «pendientes» en los que el Estado se ha hecho el de la vista gorda.

Jóvenes, el presente es nuestro y hoy más que nunca necesitamos saberlo, entenderlo e interiorizarlo, porque el país depende de nosotros, tanto como nunca antes y no de un montón de señores de traje y corbata que van a dormir al congreso o de empresarios que obligan a sus empleados a votar por algún candidato.

Hoy nos informamos más, hoy somos más contestatarios, hoy nos pensamos la vida más que antes, hoy decidimos y como actor político activo dentro de la sociedad, hoy podríamos tomar las riendas de un país que nos necesita.

No nos quedemos en casa a ver qué pasa con esto de la política que nos incumbe a todos y más en un momento crucial como este. Que estas elecciones no sean así, no nos quedemos compartiendo memes en redes sociales, salgamos a votar, salgamos a vencer a los corruptos que se quieren perpetuar en el poder. Salgamos a definir y a defender el futuro de nuestras vidas y hagamos de la democracia, aunque venida a menos, nuestra arma de guerra más letal contra los que amenazan nuestras libertades.

 

 

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Cristian Ramírez
Realizador Audiovisual, Cantautor y mal nadador. Escribo para desahogarme con ustedes. ¡Ahí perdonarán!