Noticias Uno cierra tras un largo proceso de hostigamiento del ‘Uribismo’

Se va del aire el noticiero más premiado de la televisión colombiana. Ese honor y esa permanente distinción valieron muy poco para quienes tomaron la decisión.

Opina - Política

2019-09-03

Noticias Uno cierra tras un largo proceso de hostigamiento del ‘Uribismo’

Autor: Germán Ayala Osorio

 

El anuncio de la salida del aire del noticiero más premiado de la televisión colombiana, Noticias Uno, debe asumirse como un golpe a la pluralidad informativa, factor esencial no solo en la generación de estados de opinión pública divergentes, sino en la ampliación de la democracia, régimen de poder que debe garantizar la circulación de las ideas y las libertades de expresión y prensa.

Las razones económicas expuestas por Jorge Acosta, gerente del Noticiero, al final de la emisión del día domingo 1 de septiembre de 2019, deberían de ser suficientes para comprender no solo la decisión adoptada por los máximos accionistas, sino las difíciles condiciones económicas por las que atraviesan los medios colombianos. Pero no. Y no son suficientes porque la clausura de dicho medio informativo se da en medio de un largo proceso de hostigamiento, censura (12), persecución, y estigmatización que sufren de tiempo atrás los periodistas y directores de Noticias Uno, por cuenta de lo que se conoce como el “uribismo”, que no es, como pocos creen, una doctrina política o una suerte de ideología. No.

En trinos publicados por el expresidente Uribe Vélez se explicita su particular animadversión hacia el equipo periodístico y el “miedo al loguito” que el mismo hijo de Salgar reconoció al aire. De igual manera, se deja ver una clara amenaza con el tema de las futuras licitaciones, en las que el alto Gobierno buscaría no favorecer a los empresarios o firmas que están detrás de Noticias Uno. Ya no habrá necesidad de esperar a esas instancias.

Nadie niega que el noticiero atraviese por problemas económicos fruto de un bajo rating, pero esas circunstancias no son las únicas que derivaron en la decisión adoptada. No. Por el contrario, estoy seguro de que hubo presiones políticas de alto nivel. De la misma manera como el régimen de poder calificaba a los jefes de la guerrilla de las Farc como objetos de alto valor militar, de la misma manera, Noticias Uno fue elevado a la categoría de objetivo político de gran valor. ¿Veamos por qué?

Los periodistas de Noticias Uno y, en particular su directora Cecilia Orozco, incomodaban a los poderosos: banquero, el presidente Duque y sus ministros y, en general, la derecha y la ultraderecha. Hay que decir que los políticos de izquierda tampoco se salvaron de Noticias Uno.

A través de un ejercicio periodístico de confrontación de las versiones oficiales y, sobre todo, dirigido a esculcar las andanzas de funcionarios de medio nivel, de ministros y en general de políticos deshonestos, Noticias Uno se fue consolidando no solo como el mejor noticiero, sino que sus sagaces periodistas se erigieron como los únicos capaces de preguntar lo que todo periodista riguroso, serio, responsable y no comprometido moral y éticamente con el Establecimiento, debe preguntar y cuestionar.

Con la salida de Noticias Uno, el Gobierno de Duque, el propio Uribe y esa parte anacrónica del Establecimiento que se niega a cambiar, descansan y celebran porque saben que no hay en Colombia un equipo periodístico con esas características. Por el contrario, ya cooptaron a noticias RCN (34) y no muy lejos de esa situación están los noticieros Caracol Noticias y CM&. Sobre este último y, a propósito del poder intimidante de Uribe, su director Yamid Amat se vio en la penosa situación de retractarse y por esa vía corregir una pregunta que daba cuenta de la dualidad en la que nos volvió a meter la reaparición de “una nueva-vieja guerrilla (5)” y claro, el discurso belicoso y belicista del “uribismo”. Ante el reclamo del senador Uribe, el viejo zorro del periodismo prefirió —debió— matizar la pregunta ya emitida al final de la emisión de su noticiero (del mismo Canal en el que se emite aún Noticias Uno). Sin duda, Amat optó por mantener “buenas relaciones con el poder”, y abandonar o dejar de lado su rol como periodista.

Noticias Uno hizo y hace aún un periodismo ejemplar, que debería de servir en las Facultades de Comunicación Social – Periodismo para formar periodistas críticos, rigurosos, éticos, pero sobre todo, berracos para confrontar a quienes instalados en instancias de poder, están acostumbrados a intimidar periodistas que les esculcan sus andanzas, es decir, sus prácticas dolosas y corruptas.

Como periodista y profesor, lamento la salida de Noticias Uno. Sin duda alguna, está de regreso el unanimismo (6) ideológico, mediático y político que se impuso entre 2002 y 2010 en Colombia. Retornó al país el pensamiento único del que habla Ramonet.

Se va del aire el noticiero más premiado de la televisión colombiana. Ese honor y esa permanente distinción valieron muy poco para quienes tomaron la decisión.

Por todo lo anterior, es urgente diseñar una ley de medios que garantice el mantenimiento y la financiación de medios alternativos que hagan lo que otros no pueden hacer porque sus poderosos propietarios se los impiden. Pero para ello se requiere cambiar varias nociones: la primera, la de Estado y, por esa vía, de políticas de Estado que estén por encima de los caprichos y las prácticas autárquicas de gobernantes megalómanos; la segunda, la noción de democracia. Y la tercera, de pluralidad informativa. Pero el cambio más significativo debe darse en la urgente diferenciación que debemos hacer en Colombia entre Periodistas y Amanuenses-Estafetas. De los primeros, hay muy pocos en Colombia. De los segundos, todos sabemos en dónde están. Por eso, hoy digo, Adiós al Periodismo.

 

( 1 ) Comentario

  1. No podemos aceptar quedarnos sin el único noticiero de verdad objetivo, el que nos contaba la verdad sin maquillarla en fin el único que vale la pena.

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Germán Ayala Osorio
Docente Universitario. Comunicador Social y Politólogo. Cursando Doctorado en Regiones Sostenibles.