Mi análisis sobre la venta de oro

El panorama económico para el 2021 no será muy favorable: una nueva reforma tributaria y posiblemente una reforma laboral se ven a la vuelta de la esquina, ya vimos sus primeros inicios con el Decreto 1174.

Opina - Economía

2020-09-12

Mi análisis sobre la venta de oro

Columnista:

David Zapata Lozano 

 

Esta columna no es una justificación, solo quiero explicar de forma breve cómo funciona la venta del activo. Hace unas semanas fue tendencia la venta del 67 % de los activos en oro de las reservas internacionales del Banco de la República en el mes de junio por un valor de onza de 1 736 dólares según el tuit de Gustavo Bolívar, que adicional a esto indicó que el precio en julio por onza del oro era de 2 075 dólares, perdiendo alrededor de 339 dólares por onza. Causa más polémica que el dinero de esta venta se destinó a la compra de bonos de deuda de Estados Unidos los cuales rentan al 1.3 % según el tuit del senador.

Para hacer el análisis de esta operación debemos remontarnos a la Constitución de 1991, en la que se indica que el Banco de la República es la máxima entidad encargada de la política monetaria, cambiaría y de crédito en el país y actúa de forma independiente al Gobierno. En teoría, hay muchas instituciones que tienen este encargo, pero en la práctica no se da, el único ente que ha estado al margen de la política y del Gobierno es el Banco de la República que, al igual que cualquier banco comercial maneja un portafolio de inversión, solo que este es la inversión de la nación: «la plática de todo». El banco decide cómo manejar el portafolio; si en activos como el oro, bonos del tesoro de x país o en compra de divisas de x moneda. Es decir, tiene personas que monitorean los mercados en los que se encuentran nuestras inversiones como en los nuevos mercados a invertir.

Al dejar esto claro podemos avanzar al análisis de dicha operación.

¿Por qué se invierte en oro? Principalmente se invierte en este activo, ya que sirve como depósito de valor, al igual que su precio, tiene una relación con la inflación, es decir, según los aumentos de inflación su precio de cotización sube. Otra cualidad del oro es su característica conductora de electricidad: este metal lo vemos presente en la mayoría de los dispositivos electrónicos actuales; dese celulares hasta computadores, por lo que históricamente ha sido un refugio para los inversores en tiempos de crisis.

Cabe recordar que al tener una activo que se cotiza en una bolsa x su valor puede verse afectado por factores exógenos, como endógenos de sí mismo, esto es, el precio del oro puede variar por los resultados macroeconómicos de Estados Unidos, la Unión Europea o de los grandes de Asía, por crisis políticas, petroleras, estallido de alguna guerra, entre otros aspectos.

 

 

En el anterior gráfico vemos el comportamiento del oro en la bolsa en el lapso de un año: antes de la pandemia y durante esta para hacer un mejor análisis. El COVID-19 ha causado la paralización de la economía mundial, llevando a una incertidumbre la economía mundial. Al inicio del pare de la Unión Europea, a finales de marzo y empezando abril se ve el pico de aumento del precio del oro por el pánico económico sobre las cuarentenas y cómo se especuló que podía colapsar la economía mundial: algo similar a lo sucedido en el Crack del 29, las bolsas se comportan como cualquier otro mercado; a mayor demanda sube el precio y esto se evidencia en el gráfico.

Pero como toda crisis, termina. Se ve que a mediados de junio e inicio de julio baja el precio de este activo. Esto se debe en gran medida a la reactivación económica paulatina europea, lo que hace pensar a los inversores que el precio del oro empezará a bajar.

El Banco de la República debe tener sus modelos econométricos, los cuales, dan una aproximación sobre el comportamiento de los mercados, en ese sentido, la probabilidad de que un modelo le acerte a la realidad es mínima. Esto es el mecanismo principal: saber cuándo vender y cuándo comprar. Es por esto que el banco decidió vender sus reservas de oro pensado que llegó a un precio máximo y empezará a disminuir. Hay que recordar que este es un activo que se cotiza en bolsa y ya se dijo que puede hacer variar su precio. En este caso, su precio volvió a subir por fluctuaciones exógenas. Ese es uno de los riesgos de invertir en la bolsa: un día puede ser subida y al otro, bajado o subida. Es incierto y como se dijo antes, resulta imposible de predecir al 100 %.

En la parte final del primer tuit, Gustavo Bolívar, muestra la preocupación de invertir el dinero de la venta del oro en Estados Unidos en bonos del tesoro, pero para mí, al observar más detenidamente, esa es la decisión más acertada con el panorama económico mundial. En el Reino Unido no es bueno invertir en este momento debido a que no se sabe a ciencia cierta cómo van afrontar el Brexit, pues la Unión Europea sigue con una caída prolongada ya hace bastante.

Así, el único país que saca la cara de esta región es Alemania, mientras Japón tiene un problema de hiperinflación que data de 20 años atrás, China puede ser una buena opción pero con el problema que lleva con Hong Kong lo llena de incertidumbre al igual que su desaceleración económica. En la región el país más atractivo para la inversión es Brasil, pero con el manejo errático del Gobierno de Bolsonaro frente al COVID-19 no sería bueno invertir allí, ahora, Argentina con sus problemas de devaluación y crédito tampoco sería un buen lugar para invertir, Chile y Bolivia con el gran malestar de los actuales Gobiernos y los movimientos sociales reformistas no son un lugar atractivo, Perú y Ecuador siguen con algunas medidas de cuarentena por lo que sería poco viable una inversión ahí. 

Puede que haya sido mala idea invertir en bonos en momentos de crisis, pero creo que el banco lo hace con una finalidad de mirar hacia el 2021 donde el presupuesto estará desfinanciado, y tienen poco margen de manejo; sea con la venta de empresas nacionales, lo cual no sería lo acertado, con una emisión del Banco Central o con resultados financieros óptimos que también será muy difícil. El panorama económico para el año 2021 no será muy favorable: una nueva reforma tributaria y posiblemente una reforma laboral se ven a la vuelta de la esquina, ya vimos sus primeros inicios con el Decreto 1174.

 

 

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David Zapata Lozano
“No todos los economistas vestimos de corbata y pensamos como banqueros”.