Los héroes en Colombia no son tan “héroes”

Opina - Sociedad

2016-08-26

Los héroes en Colombia no son tan “héroes”

Era 17 de julio de 2016, estaba en un tour por Coveñas en el museo de la Infantería de Marina, acompañado de varios visitantes, escuchando a quien fuera el guía del recorrido por el museo. El soldado Villegas* a quien prefiero ocultarle la identidad para evitarle sanciones, si llegan a enterarse de lo sucedido.

Como periodista aproveché la oportunidad para hacer mi trabajo, estaba muy interesado en conocer cuál es la posición de los soldados sobre el proceso de paz que está llegando a su culmen en La Habana, entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de Las FARC E-P. La pregunta surgió y el soldado no dudó en responder: “Santos es un hijueputa que nos está vendiendo”. Yo guardé silencio, mientras los asistentes apoyaban a Villegas.

Minutos más tarde, estábamos en otro espacio del museo, el soldado nos explicaba las pruebas que debe pasar un Infante de Marina para ascender de cargo, ahí me surgió otra pregunta: “¿Es verdad que ustedes se pensionan a los 20 años de servicio?” Él respondió: “Así es, esa es una ventaja de ser soldado que podemos pensionarnos fácilmente, y si queremos continuar, podremos adquirir una segunda pensión, hay quienes ya tienen dos y hasta tres pensiones”.

La pregunta causó revuelo entre quienes estaban escuchando a Villegas responder las preguntas, y alguien se decidió preguntar: “¿Usted es soldado por la pensión o por defendernos a nosotros y al país?”. Esa precisamente era la intención de mi pregunta, saber cuál es la realidad de los soldados del país, qué tan protegidos podemos sentirnos y cuál es el motivo de que muchos miembros del ejército no acepten el proceso de paz.

El soldado no dudó en responder: “Señora la verdad es que yo estoy aquí por mi pensión, llevo 8 años de servicio, aún me falta pero yo quiero pensionarme. La realidad es que la mayoría de los soldados profesionales estamos por la pensión, aunque sabemos que tenemos que defender la patria, la realidad es esa”.

Yo guardé silencio, esperé la reacción de las personas y comencé a hacer reflexiones en mi interior, compartiendo algunas con quienes me acompañaban. La señora le dijo “Muy grave eso, o sea que a ustedes les preocupa más la plata que nuestra seguridad…” y continuamos la visita al museo.

Logré descubrir que la realidad de las encuestas sobre favorabilidad del presidente Santos es verídica, la gente no lo quiere, basta con analizar la postura que tienen las personas para con él, a tal punto de manipular una de las armas que hay exhibidas en el museo y que muchos dijeran, “ojalá tuviéramos a Santos de frente y esto sirviera”.

Después de analizar varios días lo sucedido, concluí entonces que en Colombia los que para muchos son los héroes de la patria por enfrentarse con guerrilleros, quienes dan su vida muchas veces por defender a los ciudadanos y al país, no son tan “héroes”. Ahondando más en la situación descubrí que quienes siguen la carrera de soldados, no son quienes enfrentan los conflictos, la gran mayoría son los que caen en las batidas ilícitas que aún realiza en ocasiones el ejército; quienes reclutan en las jornadas de reclutamiento o los que se regalan. Aunque también hay algunos soldados profesionales que van a enfrentarse con los grupos al margen de la ley (Estos son una mínima cantidad).

Es comprensible que un soldado esté en el Ejército por recibir rápidamente su pensión, cualquier persona desearía trabajar poco y ganar dinero estando en su casa o continuar su carrera, sabiendo que tiene ya asegurado su futuro incluso antes de los 40 años. Lo difícil de comprender es que mientras muchas personas se desgastan su vida trapeando pisos, barriendo calles, trabajando en hospitales, etc., tengan tantos problemas para poder recibir su pensión, mientras que quienes son soldados, y dicen “cuidar al país” sólo necesitan cumplir 20 años de servicio.

Pero no únicamente eso se me vino a la mente, también mientras iba sacando conclusiones, en el momento de escuchar a Villegas, confirmaba mis sospechas, los soldados tienen miedo de que se les quite la pensión, no de que se acabe la guerra, para ellos mejor no tener que combatir; el miedo real que tienen los que pertenecen a las Fuerzas Armadas en Colombia, es que haya recorte de personal y que ellos tengan que quedarse sin su pensión.

En varias ocasiones se ha planteado que el proceso de paz no tiene como fin acabar las Fuerzas Armadas, mucho menos el Ejército. Pero tal parece que las ideas de la oposición han calado fuertemente en las entrañas de los miembros de las F.F.A.A.

Esta visita al Parque Museo de la Infantería de Marina, no fue más que una experiencia para corroborar que la guerra le cuesta mucho al país, que un soldado en Colombia cuesta más que una carrera universitaria de un estudiante, más aún que mientras se siga invirtiendo más en armas, los hospitales seguirán en crisis y la educación en Colombia difícilmente podrá tener más inversión.

Imagen cortesía de: blogs.ft.com

Imagen cortesía de: blogs.ft.com

Mientras la vestimenta de las Fuerzas Armadas es tan costosa, muchos niños mueren de hambre y desnutrición por las malas administraciones y los pésimos gobiernos de los Departamentos y Municipios del país; es una comparación que parece absurda, pero que tiene sentido cuando de dinero se trata.

Considero que hace falta explicarle al país mucho sobre el proceso de paz, el desconocimiento que se tiene es demasiado, la mayoría de colombianos están en blanco sobre lo que viene después de la firma del acuerdo; pero me parece más grave aún que las mismas Fuerzas del Estado tengan tantos vacíos, y que sus miembros ayuden a acrecentar las dudas que se tiene sobre las negociaciones.

Por último, si usted es de los que dice que no a la paz, como Villegas,  lo invito a tomar su arma y combatir pero pensando primero en que la vida de un ser humano está por encima del dinero y de una temprana pensión.

 

*Nombre Ficticio.

( 1 ) Comentario

  1. Estimado, quisiera precisar varios puntos respecto al artículo sobre los héroes, y de ser posible , ampliar la nota. Si está interesado agradezco su respuesta a mi correo. Gracias.

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Stiven Jaramillo
Comunicador Social- Periodista de la Universidad Minuto de Dios- Bello. Apasionado por la literatura, la escritura, el periodismo político y deportivo.