La utopía del desarrollo

El sistema capitalista, neoliberal y educativo colombiano están afectando la calidad social de un país que busca el desarrollo.

Opina - Educación

2017-11-16

La utopía del desarrollo

Cuando el 7,5% de los mejores resultados de las Pruebas Saber 11 no ingresa a la educación superior, sabiendo que son 13 mil estudiantes categorizados en los niveles uno y dos del Sisbén, la desigualdad y la pobreza de la que tantos ‘ciudadanos’ se quejan entra en aumento. Esto fue lo que inferí de los argumentos que hizo Roberto Zarama, experto en educación e inspirador del proyecto ‘ser pilo paga’, en el debate de Semana en Vivo transmitido el 11 de octubre del presente año.

Sólo el 30% de los estudiantes que terminan el bachillerato en colegios oficiales pasan de una vez a la universidad, de los cuales ninguno hace parte del programa Ser Pilo Paga, según Zarama tras investigaciones académicas junto con su estudiante de doctorado en la universidad de los Andes, Juan Felipe Penagos. Entonces a el otro 70% le tocó trabajar y producir rebuscándoselas, porque a la casa la comida no le va a llegar en bandeja de plata, como a los ‘burgueses del siglo XXI’ que se pueden alimentar tipo buffet.

Sin embargo, cuando los jóvenes pueden pedir a la carta y decidir sus proyectos de vida con plena libertad, el sistema los oprime rápidamente y, si no es él, entonces o la opinión pública, o los políticos o la violencia los van acabando poquito a poquito… Un niño del campo tiene el mismo derecho a estudiar en una universidad, ya sea privada o pública, que cualquier citadino de estrato medio o alto; porque es legítimo hacerlo y es un orgullo ser premiado por ello.

La libertad se cohíbe, es innegable no pensarlo, pero decidir qué estudiar y dónde quiero estudiar sin importar el dinero ‘es una belleza’ como decimos en Colombia; mi país deshecho y roto, que disfruta de la felicidad en su tristeza.

Ahora bien, el programa Ser Pilo Paga ha logrado incrementar la motivación de ingresar a una institución “reconocida y de alta calidad” como dijo la viceministra de educación superior, Natalia Ruíz Rodgers; pero entonces, la pregunta que se debe plantear ahora es por qué los jóvenes ingresan más a las universidades privadas.

Las universidades públicas obtienen recursos del estudiante, del Estado, y de los ingresos que ella misma pesquisa; pero ¿cuáles son sus limitantes para ofrecer una educación de alta calidad? La infraestructura, los docentes, la ubicación, y variables ‘interminables’, como los arreglos de los edificios con grietas en la Universidad Nacional.

30 jóvenes beneficiarios del programa, quienes tuvieron que mudarse de su lugar de origen a las ciudades principales del país para poder estudiar, respondieron una encuesta formulada como fuente periodística, para la comprensión exploratoria de datos que esclarecen algunas de las incógnitas que actualmente muchos nos hacemos: solo hay una estudiante activa de la UIS, ella se siente satisfecha con el sostenimiento económico que le ayuda a “preocuparse únicamente por rendir en su estudio”; porque el crédito condonable aporta también los recursos de manutención  que esta joven realiza desde su municipio de procedencia hasta la ciudad que oferta y place su interés por estudiar, en este caso Bucaramanga.

El 43,3% de los encuestados afirma que uno de los criterios por los cuales escogió la universidad fue la cercanía con su lugar de origen; sin embargo, en su mayoría escogieron instituciones privadas: una de las razones es la calidad académica, puesto que solo podían hacer parte del programa universidades acreditadas de alta calidad, requisito que en su minoría tienen las públicas por los escasos recursos de las mismas.

Además, los estudiantes dicen estar satisfechos plenamente por sus universidades, en las que apoyaron al 63% de los beneficiarios económicamente; sumado a ello, estas Instituciones de Educación Superior (IES) realizaron un acompañamiento social de adaptación a la ciudad al 67,7% de los jóvenes.

El reconocimiento de las universidades juega un papel fundamental en la sección de los demandantes; asimismo un joven encuestado comparte su testimonio del programa: “Es una gran oportunidad para personas que en su vida tal vez no tengan la facilidad de poder estudiar una carrera profesional en una buena universidad. Una motivación además para personas que cuentan con las ganas, el intelecto y la vocación respecto a determinada carrera”.

Julián de Zubiría Samper, consultor en educación de Naciones Unidas y Director del Instituto Alberto Merani, dice: “El 85% de los estudiantes cree que las universidades privadas son mejores” pero por qué; porque en Colombia la plata es sinónimo de calidad, y hasta que no se deje de pensar así el consumismo prevalecerá.

La universidad de los Andes es beneficiada con 50 mil millones de pesos contenidos en 1903 beneficiarios del programa, dicho por Zubiría; mientras que el Estado le transfiere a las universidades públicas 3 billones 21 mil 139 pesos, cifra publicada en el Observatorio de la Universidad Colombiana.

Hay que aclarar que Ser Pilo Paga no es el único programa que el Ministerio de Educación Nacional desarrolla por el mejoramiento de la sociedad y como dice Roberto Zamara: “Lo que sí se necesita es que haya buena organización de los recursos para tener el mejor capital social”. Además de la mejora en la administración se debe tener en cuenta la calidad de las instituciones de educación media y básica porque son allí donde se generan las discusiones que hoy hacen que jóvenes de universidades públicas marchen contra las oportunidades que estudiantes de bajos recursos han ganado.

Los vacíos académicos que producen los colegios por la baja calidad de formación expanden aún más la brecha social y educativa puesto que tener mayor cobertura no significa mayor calidad; porque no es lo mismo dictarle clase a 15 niños que a 40 como dicen los profesores en Colombia donde su profesión es desmeritada y, sin embargo, de suma importancia para el desarrollo del país.

Poco a poco el Gobierno Nacional reacciona con proyectos sociales a su alcance con el fin de mejorar el estándar educativo del país; pero ¿por qué se miden las competencias básicas iguales en situaciones desiguales? Como lo hacen en las Pruebas Saber 11. No es equitativo evaluar a un joven que estudió en pésimas condiciones sociales, culturales, y de salud en una zona rural a un estudiante de un colegio privado que tiene modelos privilegiados de estudio.

El sistema capitalista, neoliberal y educativo colombiano están afectando la calidad social de un país que busca el desarrollo; no obstante, Ser Pilo Paga, “el programa estatal y ‘corrupto’, porque sólo da plata a universidades privadas y quiere acabar con la educación pública” es un reflejo de las incongruencias que este este país contempla, en el que ayuda, pero deteriora, mejora pero afecta y transforma lentamente a un país que no ha considerado el cambio como un proceso largo, sino que espera cambios estructurales inmediatos sin tener en cuenta la realidad y un análisis de los hechos. Una Colombia crítica que no sabe criticar.

( 1 ) Comentario

  1. Completamente de acuerdo, la desigualdad social entre los habitantes de Colombia, es similar a la forma tan distante en que se miden los resultados de las pruebas saber 11; pues las condiciones no son las mismas entre colegios publicos y privados, e incluso entre instituciones de areas rurales y urbanas. Todo es medido por estados ideales, en los que según el gobierno: todo es equitativo y sin problemas de ninguna naturaleza.

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Juan Diego Flórez
Estudio Comunicación Social - Periodismo en la Universidad Pontificia Bolivariana. Me interesan los temas educativos, culturales y políticos porque son el motor de las sociedades. Espero comentarios con el fin de mejorar y aprender.