La radio ‘FFMM’ y las marchas

Los pseudoperiodistas que dirigen algunas emisoras de radio en Colombia y algunos noticieros de televisión actúan más como generales al servicio del Estado que como periodistas al servicio de la verdad y la sociedad.

Opina - Sociedad

2019-11-20

La radio ‘FFMM’ y las marchas

Autor: Edgar Uruburu

 

Me llamo Custodio Pinto y me alisto a marchar para protestar pacíficamente. Soy un trabajador particular. Cada día me levanto a las 5 de la mañana para comenzar mi labor a las 7 am. Soy carpintero. Aprendí la profesión gracias a mi padre, quien también aprendió la misma profesión de mi abuelo. Es decir, soy la tercera generación con la misma carrera en mis venas y en mis manos. A veces veo el color amarillo por todas partes, ese es el color de la madera… y de la bandera en mayor proporción.

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Soy Belinda Gallo. Soy estudiante universitaria, todos en la familia somos trabajadores comunes y corrientes, pero a mi padre nunca le han gustado las protestas y me inculcó ese respeto por las normas. No sé por qué creo que él no tiene razón, a pesar de que algo muy adentro me dice que protestar es delinquir. Tal vez es porque a diario lo repiten en la radio y la tv. Muchos gallos representan el rojo, el de la sangre y también está en la bandera de la querida patria, aunque en menos cantidad que el anterior color.

Hay una emisora muy escuchada de un “periodista” muy reconocido, bueno yo no sé si tiene el título o se lo ganó en una rifa, o lo llaman así por los años que lleva trabajando en la radio, pero lo cierto es que lo que más me gusta de él es su voz… me cautiva y le creo todo lo que dice.

En todo el mundo el ejército se creó para mantener el orden y la ley. Las fuerzas militares tienen un poder incalculable. No sé por qué siempre las titulan como las FF MM, si son las iniciales de fuerzas militares. Debió ser para darles mayor caché y que parezcan como gringas o algo así. A mí siempre me ha dado la sensación de que los militares tienen el dominio de todo, que son déspotas, mandones y hasta crueles, pero cada vez que escucho cómo hablan y cómo controlan con el poder de sus voces y de sus uniformes me vuelvo un ocho, es decir me vuelvo sumisa, obnubilada y hasta pendeja…

Mi mente es poderosa, soy muy inteligente y me va bien en mi trabajo y en mi estudio. Soy sobresaliente y no puedo quejarme de mi condición de mujer porque soy admirada y piropeada. Sin embargo, en mi mente siempre aparecen esas dos letras FM, o bueno cuatro: FFMM…

Estoy pensando que siempre protestar es malo, que van a destruir la ciudad, que va a haber ríos de sangre y destrucción, que los daños van a ser multimillonarios y después tendremos que pagar en entre todos. Que a mí no me importa si quitan o ponen cosas en la reforma pensional, financiera, o estatal. Cuando me gradúe voy a ganar mucho dinero y no voy a necesitar ni prestaciones, ni prima, o tal vez me case con un millonario. ¿Protestar? ¡A otro gallo con ese cuento!

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FM, esa es la frecuencia que tienen los radios modernos y que reemplazó y desbancó a la radio AM. Mi abuelo era un fanático de la radio. Su nombre era igual al mío: Custodio Pinto, es decir, que si fuéramos una monarquía sería Custodio Pinto I, mi padre Custodio Pinto II y yo, Custodio Pinto III, pero no, nacimos en medio de las clases de menos recursos económicos y nos tocó dedicarnos a hacer muebles.

Hacíamos escritorios, camas, armarios, puertas, ventanas y todo lo relacionado con el ramo. El proceso era completo. Cortábamos, armábamos, pulíamos, pintábamos y le dábamos el toque final. Era una empresa familiar con grandes proyectos, pero debido a los costos, a los altos insumos, a los impuestos, a la competencia china, la inseguridad y muchos otros factores nos fuimos a la quiebra. Ningún gobierno hace nada porque las pequeñas empresas progresen, por el contrario, parece que quieren hundirnos a todos.

Pero los de la radio nunca cuentan estas historias. Solamente se dedican a entrevistar a quienes les conviene. Se la pasan diciendo que estamos bien, que el país está creciendo y que el presidente y los gobernadores y el alcalde y todos son unos duros que hacen todo bien. Por eso yo no escucho al man ese, además de servirle a los ricos se presta para lavarle el cerebro a las viejas que tiene cautivadas con su voz de locutor… eso era cuando trabajaba en la emisora del papá. Su hermano si se quedó sólo de eso; Julito fue más avión para sacarle el jugo a las cuerdas vocales.

Claro, el man las emboba y ellas le creen todo porque su voz les penetra suavemente. Les inocula el néctar de la publicidad subliminal sin que se den cuenta. El hombre es un militar moderno: pertenece a las FM más avanzadas. Sí, la radio en frecuencia modulada, FM o FFMM es de las más tenaces… entra suavecito y rico, es como un éxtasis moderno.

Escuchando ese tipo de emisoras y de noticias no se necesita ir al parque a fumarse la dosis mínima; llega con el café, con el chocolatico caliente del desayuno o con los huevos revueltos del marido. Ah y otra cosa, es tan fuerte su impacto que ya el gobierno no necesita de las FFMM de verde para amedrantar porque tiene las nuevas FFMM de las ondas hertzianas, que con voces propias saben llegar a la mente de los escuchas y cuchas moviéndoles el corazón, el ego, la sinrazón porque les hacen creer que siempre actúan con la razón.

Me empleé como carpintero en una empresa hace muchos años, pero he perdido muchos derechos. Las leyes 50 y 100 cortaron muchos de mis sueños y ahora pretenden otras reformas a nivel salarial, pensional, que creo no permitirán pensionarme y si lo hago va a ser con una miserableza.

Mi mujer que lleva toda una vida conmigo, acompañándome en las buenas y en las malas y que no ha trabajado y depende ciento por ciento de mí, quedará en la miseria si a mí me llega a pasar algo y me voy de este mundo, y eso es porque en el proyecto piensan quitar la sustitución pensional.

A ella le tocará pedir limosna o tratar de salir a hacerle la competencia a los venezolanos en Transmilenio cantando (claro que ella nunca ha cantado, pero le tocará), o vendiendo dulces, maní, etc. Aunque también tendrá la opción de montar un puesto de arepas, de pizza o empanadas en cualquiera de las calles del barrio o de esta urbe encantadora así esté llena de huecos y de inseguridad.

Por todo eso y mucho más… como por ejemplo la muerte de los líderes sociales, de los niños bombardeados, de la pérdida de oportunidades de trabajo, por la reforma laboral que implementará el trabajo por horas y por ende ya no se tendrán ni primas, ni cesantías, ni un montón de vainas más que en algo contribuían a tener unos ahorros para los gastos extras, para la cuota inicial de la casita o el apartamentico. Por eso voy a salir a marchar y lo voy a hacer pacíficamente. Yo, Pinto, de apellido #PintolaPaz y por eso todos vamos a ondear pañuelos blancos

La mayoría de mis compañeros también van a salir en la misma tónica. Claro que algunos tienen miedo porque desconfían de este Gobierno, de este títere que nos gobierna y que los medios siguen mostrando como todo un presidente y no es sino un bobo con suerte que no quiere quedar mal con el patrón que lo sentó en la silla presidencial del Palacio de San Carlos, así fuera para que hiciera lo que a aquel se le diera la gana.

Tienen miedo porque nada tiene de raro que manipulen y camuflen vándalos para hacer quedar mal la marcha y al pueblo. ¡Corra la voz!, marchemos en silencio, silenciemos a los vándalos de la radio y la tv., caminemos en paz por un mejor futuro para nuestros hijos, por una nueva Colombia donde haya paz, amor, justicia y libertad para todos.

Antes, nuestros abuelos y nuestros padres vivían con el radio pegado a la #LaOrejaRoja porque había una radio culta, verdadera, ecuánime y con un verdadero periodismo, pero muy seguramente ahora estarán prestos cual generales de 8 soles a seguir las instrucciones de sus jefes, (empresarios multimillonarios, politiqueros de turno y un alcalde que ya debe estar alistando al Esmad —los robocops contra el pueblo— para enviarlo a violar los derechos y no para protegerlos).

Es importante recalcar que debemos caminar en silencio pero también pedirles que apaguen sus radios y sus celulares, que no escuchen nunca jamás la información de los manipuladores de las nuevas FF MM, radios y televisoras modernas que cada día actúan más como Fuerzas Militares (FFMM) al servicio de un Estado corrupto, que como medios de comunicación al servicio de la ciudadanía y de un país que merece ser informado con la verdad.

De hoy en adelante tengamos en cuenta que debemos comenzar a crecer y buscar la verdad. Busquemos la información correcta, comencemos a creer que parte de la salvación está en una prensa libre e independiente.

Así como salvamos a Noticias Uno debemos silenciar a quienes trabajan para medios manipulados y manipuladores. Silenciemos las mentiras que se digan (o los medios, si es necesario) de La W, silenciemos La FM, silenciemos a Caracol, silenciemos a RCN, silenciemos el acto de manipular a través de la información.

Silenciemos a los pseudoperiodistas para que nunca más se distorsione la realidad, para que no le hagan creer al mundo que Colombia es la octava maravilla. Contémosle al mundo que el realismo mágico sólo está en la literatura de Gabriel García Márquez. ¡Vamos a llevar pañuelos blancos, no para taparnos la cara sino para ondearlos por la paz!

 

 

 

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Edgar Uruburu
Comunicador Social-Periodista@uniLibertadores Poeta (Sueños, 1995 y otros en el cajón de los recuerdos), locutor. En busca de la verdad para conseguir un mundo con equidad social como máxima expresión. Sociología para todos... Mi pensamiento no refleja el de mi familia ni el de www.laOrejaroja.com