La necesidad de Aristóteles en las noticias

Las causas son las que nos dan verdadero conocimiento de los hechos. Esto es una teoría de Aristóteles, puesta al inicio de Metafísica, donde el conocimiento verdadero es el dominio de las causas: ¿de qué nos sirven estas noticias si no nos dicen las causas de cierto evento?

Opina - Medios

2019-08-22

La necesidad de Aristóteles en las noticias

Autor: Carlos Mauricio Arévalo Amaya

 

En un titular de CNN Chile, dice en una noticia del 17 de agosto que Iván Duque es el tercer mandatario con mejor aprobación de Latinoamérica. Un dato alarmante si tenemos en cuenta que Duque es tomado como un líder impopular, primerizo o, para algunos sectores políticos, inepto.

Solo en Caracol salió que en nivel de desaprobación, Duque se situaba en el 56%. En el artículo chileno citado con anterioridad, la desaprobación se encuentra en el 36%. Una cifra distante a la de los colombianos, según la encuesta Invamer.

El quid de la situación tan extraña y llamativa entre la diferencia de datos, es que esa información de CNN Chile está basada en declaraciones de ‘líderes de opinión’.

Esto último puede generar un fenómeno estadístico llamado espejismo de la mayoría, explicado por el matemático Eduardo Sáenz de Cabezón, donde la gente al ver más ciertas opiniones, piensan que son las que tienen mayoría; pero en realidad solo son las que más visibilidad tienen.

La encuesta (Invamer) de Caracol, junto con BluRadio y Revista Semana, está basada en un grupo poblacional más aleatorio y amplio, donde toman gente de distintos estratos sociales; no líderes de opinión que pueden no representar bien la opinión de la mayoría.

Parece que CNN Chile, al ser un medio extranjero, no tiene acceso a la minuciosidad del dato específico, y tiene que recurrir a esos “líderes de opinión”. Incluso la encuesta Invamer puede tener cierta desviación por no contar con el 100% de los datos de la opinión de “todos” los colombianos. Pero el hecho de que la diferencia sea de 20 puntos, hace preguntar hasta dónde los extranjeros saben qué pasa en Colombia, o en otro país en cuestión.

Por ejemplo, un economista gringo, llamado Steve Hanke, propuso dolarizar la economía colombiana, por la desvalorización del peso de un 45% respecto al dólar desde agosto del 2014. Una noticia que causó revuelo entre los economistas colombianos.

El argumento principal es que Hanke desconoce del funcionamiento y esfuerzo nacional de hacer entidades financieras independientes de la política y el Gobierno. Soltaban datos como la decisión de la junta del Banco de la República, que en 1999 acabó con el control de cambio frente al dólar en el país. Cuestiones que dan más libertad financiera y que, con el tiempo, beneficiarían a Colombia sin necesidad de ceder soberanía o control financiero a EEUU.

O la más reciente de todas. Colombia mantiene su certificación ante EEUU como país que lucha contra las drogas. La razón es muy simple: el cultivo de coca no creció este año. Incluso Caldas es certificado por la ONU como primer departamento sin cultivos de coca.

Esto desconoce el incumplimiento del PNIS (Programa Nacional de Sustitución de Cultivos Ilícitos), donde cerca del 17% de las familias campesinas inscritas reciben el pago que el Gobierno prometió como ayuda, al entender que el cultivo de coca es el sostenimiento de familias enteras del campo colombiano.

Pero volviendo al caso de Caldas, la erradicación de este cultivo se dio gracais a la sustitución voluntaria y no al glifosato. Causa que desconoce el titular que afirma que EEUU renovó nuestra tarjetita de país amigo de los gringos frente a las drogas.

Y quiero hacer énfasis en la parte de que se ignoran las causas en estas noticias extranjeras, y a veces en las nacionales. Las causas son las que nos dan verdadero conocimiento de los hechos. Esto es una teoría de Aristóteles, puesta al inicio de Metafísica, donde el conocimiento verdadero es el dominio de las causas: ¿de qué nos sirven estas noticias si no nos dicen las causas de cierto evento? ¿Realmente cumplen su función de informar?

El periodismo cumple una función pedagógica y política en la sociedad. Por esto es preocupante ver cómo las causas principales no son parte central de la noticia. Tal vez el punto de las causas es difícil de entender. Lo pondré con un ejemplo:

La abuela sabe que la aguapanela ayuda al dolor de garganta, lo sabe por experiencia. Pero no sabe el porqué (la causa). El médico sabe la causa del dolor de garganta, y manda ciertos medicamentos para mejorar esa reacción química que se da entre la bacteria y el sistema inmunológico. El médico puede actuar mejor que la abuela.

Y podemos hacer una analogía con este ejemplo de la abuela. Puede que un lector de estas noticias sin causas tenga cierta información del país: murieron 14 personas en Medellín. Y ya. La policía sabe que fueron por crimen organizado estas 14 muertes.

El lector dirá: “este Medellín es muy violento”. Pero no sabrá cómo evitarlo. La Policía dirá: “a Medellín lo ataca el crimen organizado”. Dos conclusiones completamente distintas y con un impacto diferente.

La primera puede generar estigmatizaciones como que el paisa es muy violento; y la segunda puede generar una solución al problema. Cuestionemos esa máxima que dice que lo que importa son los resultados. No, los resultados son un efecto, lo mejor es preguntarse la causa.

 

 

Foto cortesía de: Medium

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carlos Mauricio Arévalo Amaya
Este soy yo. Me llamo Carlos Mauricio Arévalo Amaya, soy de Ibagué, Tolima. Pero criado en Pereira. Estudiante de Filosofía. Intento escribir artículos e historias que reflejen la realidad del país. Tengo una clara inclinación política que tiende a la izquierda. Pero trato de ser imparcial. Aunque como diría Schopenhauer: “el mundo es mi representación”, así que parte de mis ideas están en mis escrito inevitablemente.