Importaculismo mediático y colectivo

El importaculismo es el mayor fenómeno social que ocurre en Colombia y es una epidemia que padecen todas las generaciones.

Opina - Sociedad

2017-10-10

Importaculismo mediático y colectivo

El importaculismo es el mayor fenómeno social que ocurre en Colombia y es una epidemia que padecen todas las generaciones. La produce una bacteria que se aloja en el cerebro y no deja pensar o automatiza al sujeto para que se deje influir, especialmente por los consorcios informativos. Los científicos la han identificado con el nombre de “deje así”.

Los acontecimientos de corrupción que han sacudido el país, en los que se encuentran envueltas las élites del poder, no toca a la conciencia colectiva que, por culpa de la enfermedad del importaculismo, deja que los bandidos saqueen a su antojo las arcas públicas.  Es más, los premiamos en cada elección y los defendemos porque al fin cabo lo que está en juego no es el destino de Colombia sino la cuchara diaria.

Varios hechos de esa laya reposan en la capilla del importaculismo mediático y colectivo en la ciudad ¿Por qué los periodistas no volvieron sobre estos asuntos? Veamos:

Nuestro flamante Alcalde, Federico Gutiérrez, se ha hecho el loco con el caso de su exsecretario de Seguridad, Gustavo Villegas Restrepo, quien ya cumple tres meses preso. El 29 de septiembre el periódico El Mundo de Medellín publicó una nota donde informa que el exfuncionario fue acusado por la Fiscalía General de la Nación “como presunto responsable de los delitos de concierto para delinquir agravado y abuso de autoridad por omisión de denuncia, ante el Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de Medellín”. En esa misma noticia se informa que la audiencia preparatoria está prevista para el 31 de octubre.

Por su parte, en la nota de contexto de El Colombiano se dice: “durante la audiencia de legalización de captura e imputación de cargos, la Fiscalía afirmó que Villegas utilizó medios y bienes de la Alcaldía de Medellín para adelantar un proceso de sometimiento de bandas criminales, sin tener autorización del Gobierno Nacional y sin contar con un marco legal para realizar esos contactos con la organización delincuencial”.

Fico, tan mediático, tan adicto a las redes sociales, no ha dicho esta boca es mía frente al proceso de su antiguo compinche. ¿Lo abandonó a su suerte?  Claro que según fuentes cercanas al mandatario, en privado lamenta el caso hasta las lágrimas y en público evita referirse al tema, que de por sí debió crear una crisis en la presente administración por la gravedad del hecho y en el cual la Fiscalía se reafirmó en la imputación de cargos.

Ahora bien, Señor Alcalde, si como lo dice la acusación, Villegas Restrepo utilizó medios y bienes de su alcaldía, resulta por lo menos dudoso que Usted no estuviera enterado. ¿Los medios informativos de Medellín no le hacen preguntas incómodas por no perder la pauta publicitaria?

En su momento, Usted expresó que “como siempre, daremos claridad y transparencia a la ciudadanía”. Pues necesitamos esa claridad y esa trasparencia no sólo en este escabroso asunto sino también que nos cuente si ya la Fiscalía le informó sobre los resultados adelantados de la investigación que le solicitó sobre los negocios que Empresas Públicas de Medellín tiene con la firma Camargo Correa, investigada por la rebatiña de coimas para quedarse con los contratos. ¿Hidroituango está libre de pecado?

“Que se investigue hasta el fondo. A EPM se le pidió un informe del tema. Si se comprueba alguna relación, le tiene que ir muy mal”, fue su anunció en los medios locales y nacionales.

Cuéntenos, Señor Alcalde, qué le ha dicho la Fiscalía al respecto.

De igual manera, Señor Gutiérrez Zuluaga, pregunto ¿qué resultados han surtido las investigaciones sobre las amenazas que se cernieron sobre su vida en tres ocasiones en que se denunció ante la prensa? Según el consecutivo, una fue en enero, otra en marzo y la última en agosto de 2017. ¿Hay detenidos? ¿Se sabe con certeza de dónde provinieron o quiénes las profirieron?

Cuéntenos, Señor Alcalde, qué le han dicho las autoridades al respecto.

Aun retumban en las redes sociales las sátiras por las vallas publicitarias. Fueron varios errores en los que se evidenciaba la inmadurez gramatical de quienes son responsables de administrar los recursos públicos en beneficio de la imagen de la administración municipal.

Solo ante la avalancha de críticas, como para variar, se salió al paso a pedir disculpas. ¿Cuánto del erario se malgastó? ¿Quién responde por ese dinero? ¿Qué medidas se tomaron al respecto? Le recuerdo, Señor Alcalde, que en estos casos, pierden dinero el ciudadano y la comunidad.

Y otro más. ¿Por qué no se volvieron a tomar medidas frente a la contaminación que aqueja a la ciudad? La tala indiscriminada de árboles por parte de las constructoras; el río Medellín, contaminado hasta los tuétanos por las industrias que vierten sus desechos en él y por la insania ciudadana;  el smog de la ciudad que tiene niveles peligrosos para la salud de los habitantes del Valle de Aburrá, y otra serie de acciones que tienen que ver con la saturación de vehículos que transitan por las calles de Medellín, tienen sitiada la calidad ambiental de la ciudad.

¿Qué nos puede decir al respecto? ¿Qué políticas reales y no de choque ha adoptado su administración frente a esta problemática? ¿A usted le importa la calidad del aire de Medellín?

Por último, Señor Alcalde, como comandante en jefe de nuestra fuerza pública ¿ha podido establecer por qué nos estamos matando? Ni siquiera su famoso helicóptero, juguete suyo que nos costó 12 mil millones de pesos, con drones incluidos, ha podido parar la racha de sangre.

De acuerdo con el periódico Q´hubo, publicación que diariamente nos refresca la memoria de lo que realmente sucede en la ciudad, 417 son los homicidios registrados hasta el 6 de octubre de 2017, cuando la cifra en 2016 fue de 407. De acuerdo con la misma publicación, 11 personas han sido asesinadas en octubre, cinco de ellas, el  mismo nefasto viernes 6.

Además, reina la inseguridad en las calles: hurtos, atracos y amenazas a los ciudadanos inermes.  Señor Alcalde, ¿qué nos puede decir ante semejante panorama?

Me gustaría que Usted, que se pavonea en su programa de televisión, Federico cuenta con vos, pagado por nosotros los contribuyentes, además de informar de las “cosas lindas” que hace su administración, nos diera también un parte de tranquilidad sobre qué está haciendo su administración para resolver estos graves asuntos que inquietan tanto a la comunidad, puesto que los medios locales no lo van hacer.

Pareciera que aplicaran aquel refrán, lo que nada nos cuesta, hagámoslo fiesta. ¿Importaculismo mediático y colectivo?

 

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Marcos Fidel Vega
Comunicador Social Periodista. Docente universitario. Investigador de la cultura colombiana.