Guillermo Botero: una operación Kamikaze

Cómo será Botero que hasta logra opacar al cuestionado Carrasquilla. Es preciso que llegue un funcionario que tenga experiencia en seguridad y defensa, que brinde confianza, alguien que sea responsable con sus declaraciones.

Opina - Política

2019-11-05

Guillermo Botero: una operación Kamikaze

Columnista: Andrés Villa.

 

Primero hay que saber quién es Guillermo Botero y cómo llegó a ser ministro. Este abogado de la Universidad de los Andes empieza su primer acercamiento con el uribismo en 2003, cuando llega a la presidencia de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco (2003-2018), y también es nombrado por el entonces Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, como su delegado en las juntas directivas de La Nueva EPS y de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Es razonable que exista una simpatía entre Botero y Uribe Vélez, pues desde Fenalco impulsó la política económica del expresidente en sus dos mandatos, y fue uno de los empresarios más críticos del gobierno de Juan Manuel Santos y del proceso de paz; además, en las elecciones presidenciales de 2014, Botero apareció en un comercial junto al candidato presidencial Óscar Iván Zuluaga, situación que le costaría su puesto como representante del presidente Santos, en la Cámara de Comercio de Bogotá, pero luego regresaría tras ganar unas elecciones.

También, según La Silla Vacía, Guillermo Botero le organizó reuniones a Iván Duque para acercarlo al sector de los comerciantes en plena contienda presidencial de 2018.

No hay dudas de que este hombre hizo esfuerzos para ocupar la cartera de Defensa; y no fue por su experiencia en lo público ni en la seguridad ni en la defensa, de la cual carece totalmente.

 

El Botero ministro

¿Pero cómo se ha desempeñado en el cargo? Desde que asumió su puesto como ministro, Guillermo Botero ha mostrado su inclinación por la aspersión aérea con glifosato. A pesar de que en 2015 esta sustancia fue prohibida en Colombia tras un informe de la Organización Mundial de la Salud, OMS, en el que calificaba a esta sustancia como probable cancerígena. En octubre del año pasado, el funcionario dijo durante una entrevista que el glifosato era el mejor herbicida para combatir los cultivos ilegales, afirmación que para Colombiacheck es cuestionable.

Asimismo, el ministro dejó en evidencia, durante un debate en la Corte Constitucional, que no tiene claridad sobre cuánto dinero le cuesta al país asperjar una hectárea de coca. Lo que sí es evidente son las 42.700 demandas relacionadas con el glifosato que la multinacional Bayer, dueña de la filial Monsanto que produce el herbicida Roundup, comunicó que enfrenta.

Por otro lado, hay que reconocer que Botero no es cuidadoso al momento de dar declaraciones y se ha caracterizado por sus polémicas o apresuradas aseveraciones que dejan mucho que pensar, por ejemplo: durante un congreso el 14 de septiembre de 2018 en Cartagena, el funcionario público manifestó que la protesta social era financiada por dineros ilícitos de mafias organizadas. No sorprende que el ministro respalde el actual proyecto de ley del Partido Conservador que busca regular las marchas.

Imposible no mencionar que, en junio de este año, el jefe de la cartera de defensa afirmó que el ELN había sido el responsable del asesinato de María del Pilar Hurtado frente a su hijo en Córdoba, pero luego tuvo que rectificarse.

Igualmente, el 30 de junio de 2019 en Vichada, durante un taller Construyendo País, el ministro expresó que los hurtos en este departamento estaban concentrados en el robo de ropa que era extendida en las cuerdas para secarse, lo que provocó abucheos por parte de los ciudadanos asistentes del evento y una fuerte controversia en redes sociales.

Otra salida en falso de este hombre fue el 18 de septiembre de este año, cuando aseguró que la Fuerza Pública no podía capturar a alias ‘Mayimbú’, jefe de las disidencias de las Farc en Cauca, porque había recibido beneficios de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP; sin embargo, este tribunal salió a desmentirlo. Luego, Botero dijo en una entrevista, contradiciéndose, que sí podían capturarlo.

Pero el error garrafal tuvo lugar el pasado 22 de abril en Norte de Santander, cuando el país conoció las crueles imágenes del asesinato realizado por militares colombianos contra Dimar Torres, un desmovilizado de las Farc que le apostaba a la paz.

A pesar de los signos de tortura del cuerpo y del video grabado por campesinos en los que puede apreciarse que los soldados ocultaban algo, el ministro sostuvo que la muerte fue por un forcejeo, ya que el excombatiente había intentado quitarle el fusil a un militar. Hoy, por una publicación de Semana, conocemos que el asesinato fue planeado en un grupo de Whatsapp por miembros del Ejército Nacional. Esta irresponsabilidad de Botero le valdría un nuevo debate de moción de censura en el Congreso de la República, del cual, probablemente, también salga ileso.

Aún así, este señor Guillermo parece no aprender de sus errores. El pasado 29 octubre apareció asesinado el líder campesino Flower Trompeta, en Corinto, Cauca. Lo inusual, es que fue presentado por el Ejército como un guerrillero muerto en combate, pese, a que la comunidad advirtió que el joven fue presuntamente torturado y asesinado por soldados, como una ejecución extrajudicial; el ministro insistió firmemente en defender a sus muchachos y expresó que este había muerto en una operación militar.

Es más que evidente que Botero no es apto para ocupar el Ministerio de Defensa, su desempeño y su larga lista de equivocaciones habla por sí sola.

Este señor no pudo defender a los 229 líderes sociales caídos en lo que va de su administración, así como no ha podido manejar el tema de seguridad en el Cauca. Y las ejecuciones de Dimar y Flower, al igual, que las órdenes de letalidad en el Ejército Nacional denunciadas por The New York Times, dejan muy mal parado a este ministro.

Incluso, hizo que el Presidente de la República pasara vergüenzas al presentar fotos falsas ante la ONU, la organización más importante en el mundo; un hecho por el cual cualquier otro jefe ya hubiera despedido a alguien con semejante reiteración de errores. Guillermo Botero es una bomba de tiempo, es un dolor de cabeza, es una gran carga para un gobierno que no despega y que no gusta. Cómo será Botero que hasta logra opacar al cuestionado Carrasquilla. Duque debe levantarse todo los días preocupado de que este señor ya no cometa más tonterías.

Es preciso que llegue un funcionario que tenga experiencia en seguridad y defensa, que brinde confianza, alguien que sea responsable con sus declaraciones, y ayude al país en lugar de hundirlo más. Mantener a Botero en su cargo, solo porque es cercano a Álvaro Uribe, es una operación ‘kamikaze’ para un gobierno que está en crisis.

 

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Andrés Villa
Estudiante de Comunicación Social - Periodismo en la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga. Periodista del Periódico Plataforma (UPB) y productor del programa radial ¿La Mermelada? de la emisora universitaria Estación V.
Andrés Villa
Estudiante de Comunicación Social - Periodismo en la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga. Periodista del Periódico Plataforma (UPB) y productor del programa radial ¿La Mermelada? de la emisora universitaria Estación V.