¡En las calles nos vemos!

A nivel general, las movilizaciones del 10 y 17 de octubre demostraron que, como nos lo sugirió Jaime, los jóvenes estamos tomando las riendas de nuestro país.

Opina - Sociedad

2018-10-21

¡En las calles nos vemos!

La educación superior ha sido el patito feo de los gobiernos de turno: presupuestos congelados, abandono estatal y la obligada autofinanciación en las instituciones de educación superior (IES), han sido causas y efectos que nos llevaron a movilizarnos, de nuevo, por un presupuesto que nos asegure culminar un proceso formativo de calidad.

Por un lado, las movilizaciones a nivel nacional de los estudiantes no son una improvisación efervescente en contra del gobierno actual, por el contrario, son el análisis de un momento coyuntural al cual se llega luego de un proceso de base denominado ENEES (Encuentro Nacional de Estudiantes de la Educación Superior) donde se fomenta una acción participativa desde cada una de las IES públicas y privadas en la construcción de un pliego de exigencias posteriormente radicadas en el Congreso de la República.

Pero dichas exigencias no nacen del capricho de “mamertos o revoltosos” —sí, así nos llaman a quienes defendemos la educación pública— sino, de una confluencia de individuos y organizaciones a la cual se sumaron la ACREES, FENARES, ASPU, entre otras.

Por otro lado, dentro de los mecanismos de acción y expresiones de lucha ya habrán las discusiones necesarias planteadas por los claustros y la sociedad, en cuanto a si algunas de ellas son vandalismo puro (rayar las instalaciones de RCN Radio) u otras son un pacifismo inútil (abrazar y dar la mano a miembros del ESMAD).

A nivel general, las movilizaciones del 10 y 17 de octubre demostraron, mayoritariamente, que estamos haciendo las cosas bien; que, como nos lo sugirió Jaime, los jóvenes estamos tomando las riendas de nuestro país.

Por último, en algo estamos de acuerdo y es en rechazar completamente situaciones como la sucedida en la Universidad de Antioquia, en donde las fuerzas militares amedrentaron y retuvieron a la comunidad estudiantil en el campus, mientras había una lluvia de gas lacrimógeno y balas de goma, situación provocadora a la cual hubo una respuesta estudiantil y de organizaciones de DD.HH. que aseguraron la integridad física de los jóvenes, evitando así, una tragedia que hoy estuviésemos lamentando.

Necesitamos que docentes, colegiales, profesores, empleados, mejor dicho, todos, nos unamos por nuestra causa estudiantil. Es hora de salir de las aulas hacia las calles, porque aquí se está luchando por la educación del pueblo.

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Francisco Romero Escobar
Ingeniero agrónomo de la Universidad Nacional de Colombia, miembro del PROES (Proceso de Organización Estudiantil)