El periodismo: dedicación, riesgo y pasión

Por ser el peridismo «el cuarto poder» y pilar de la democracia, un periodista debe mostrar siempre la verdad de los hechos como servicio a la sociedad; aquí, la investigación y la ética prevalecerán en él.

Opina - Medios

2020-08-12

El periodismo: dedicación, riesgo y pasión

Columnista:

Wendy López 

 

Cada vez que pasa el día de la conmemoración que resalta la labor de las personas que informan desde los diferentes medios de comunicación, deja en primera vista que este trabajo es tan integral que se encuentra en todos los campos de una sociedad tanto política, económica, social y cultural.

Según el Círculo de Periodista de Bogotá (CPB), este oficio tiene como fin la búsqueda y la producción de noticias que informen a la sociedad sobre su contexto inmediato. Entonces, ¿cuál es la razón de ser de un periodista?

Por ser el peridismo «el cuarto poder» y pilar de la democracia, un periodista debe mostrar siempre la verdad de los hechos como servicio a la sociedad; aquí, la investigación y la ética prevalecerán en él. Desde este sentido, el CPB dice afirma: «el periodismo aparece como un oficio que conjuga la práctica en la búsqueda de historias con la reflexión sobre el papel que debe jugar la producción pública en la sociedad».

De la misma forma, uno de los padres del periodismo moderno, Joseph Pulitzer, afirma:

La prensa debe luchar siempre por la reforma y el progreso, no tolerar nunca la injusticia o la corrupción, combatir los demagogos de todos los partidos, no pertenecer jamás a un partido, tener siempre simpatía por los pobres, oponerse a los privilegios individuales, defender el interés público, ser independiente y nunca temerle a la denuncia del mal.

Lo anterior, es solo un poco de lo que un periodista debe tener como principal objetivo a la hora de poner en práctica el oficio periodístico en los diferentes medios. Ahora bien, los riesgos al ejercer esta profesión se dan de forma constante en cualquier parte del mundo. En primer lugar, con los asesinatos de periodistas por decir la verdad hasta el punto de que algunos medios no lo mencionen. En segundo lugar, la censura que impide la libertad de expresión de algunos individuos o medios. En tercer lugar,  el ahogamiento por la vía publicitaria en la que los políticos invierten miles de millones. Así, es difícil que se pueda formar una opinión decisoria en la sociedad si se tienen de obstáculos estas situaciones que no dejan avanzar.

Ángel Unfried, editor general de Revista Semana, comenta:

Como periodistas no somos una herramienta de la justicia o de la verdad y que nuestro trabajo se enmarca en una búsqueda de la verdad subjetiva; sin embargo, sí somos mediadores de información y de contenidos, estamos en la capacidad de conectar al lector con la realidad desde diversos ángulos; además, podemos llegar a ser gestores de conocimiento y educadores en una sociedad que consuma un ejercicio periodístico responsable y con criterio digno de sí. (Orozco, 2017). 

Aun así, en el plano nacional de Colombia, se ve cómo los grandes grupos económicos están involucrados con los medios informativos. Por este hecho, para que un medio periodístico quiera ser fiel a sí mismo, tiene que estar dentro de su propia actividad y naturaleza: informar y comunicar. Esto es poco probable, pero no imposible; pues se trata de un reto que obliga a mantenerse firme en medio de las fusiones y transiciones que experimenta la comunicación en el mundo.

En muchos países de América Latina, el ejercicio periodístico se ha visto sometido a la opresión, la censura, la intimidación y la muerte. Aquí, la inmediatez representa un papel primordial y el mal llamado «periodista ciudadano» sale a relucir cada vez más, en una esquina con su celular, dispuesto a capturar la realidad de los hechos y acompañarlo de un título morboso que despierte sentimientos en los espectadores, sin importar el pudor.  Por esto, ya se volvió el pan de cada día, leer o ver en los grandes medios: «El periodista es usted»; desprestigiando la labor. 

Por otro lado, en Estados Unidos hace algunos años se había discutido la necesidad de hacer un periodismo más positivo, por lo cual no siempre se mostrarían noticias malas; sino de exponer los problemas en forma constructiva, dejando atrás la búsqueda del escándalo y el amarillismo. De esta manera, formarán parte de la comunidad, buscando soluciones. Sin embargo, lo más preocupante es el efecto hacia la concentración y homogeneización de la información. Un gran ejemplo internacional, es la Revista Time o la CNN que terminaron fusionadas con la Warner.

De igual importancia, cabe traer a colación el reglamentario del ejercicio del periodismo con conceptos como libertad de prensa, derecho a la información, censura, entre otros. En Colombia, se contemplan los siguientes tres artículos con relación a la actividad periodística:

El artículo 20, establece que no habrá censura, que los medios son libres, pero tienen responsabilidad social, que existe la libertad de informar; pero, también el derecho a recibir información veraz e imparcial. El artículo 73 señala que, la actividad periodística gozará de protección para garantizar su libertad e independencia profesional. Y, el artículo 75 dispone que, para garantizar el pluralismo informativo y la competencia, el Estado intervendrá por mandato de la ley para evitar las prácticas monopolísticas, en el uso del espectro electromagnético (El Tiempo, 2003). 

Por otra parte, el Circulo de Periodistas de Bogotá, en una de sus pulicaciones hace relación a la preponderancia del papel que deben cumplir los medios de comunicación y el periodismo:

Tanto el periodismo como los medios de comunicación cumplen un papel fundamental, pues es por intermedio de ellos que conocemos los hechos; de lo que se puede concluir que, puesto que lo que ellos digan, expresen o informen es lo que, al final, conocemos, es evidente que de su veracidad, transparencia y honestidad depende que el mundo que nos muestran sea el verdadero. (CPB, s.f.)

Para finalizar, es por las anteriores razones, que traigo a colación la recomendación de Javier Darío Restrepo, periodista y escritor, que afirma que «los jóvenes periodistas no deben ejercer el periodismo como un poder, sino como un servicio. Añadiendo que, no se hagan periodistas por cálculo, sino por pasión».

A causa de eso, debemos empezar por tener un país menos corrupto, logrando así un periodismo independiente y una ciudadanía comprometida con lo público.

 

 

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Wendy López
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