¿Día de la raza?

De una u otra forma no dejamos de ser colonia, explotada por los grupos económicos que nos mantienen esclavizados en el mundo del hiperconsumo. El racismo, lejos de desaparecer, mutó.

Opina - Sociedad

2019-10-12

¿Día de la raza?

Autor: Andrés Valenzuela González

 

Para entender cómo se instauró el racismo y cuál era su fin, se debe hacer un recuento histórico acerca de las estructuras de poder utilizadas por las clases dominantes para expandir su poderío a través de los modelos colonialistas, imperialistas y esclavistas, todos ellos, modelos de producción basados en la explotación del ser humano por el ser humano.

El colonialismo fue un modelo sociopolítico de producción basado en la invasión y sumisión de territorios extranjeros, una vez se conseguía el objetivo, dichos territorios se convertían en colonias que eran saqueadas y de allí extraían beneficios como; recursos naturales y explotación del ser humano (esclavos). El objetivo era enriquecer al sistema feudal y dar más poder a la nobleza y al clero, que eran los dueños del Estado.

Dentro de este proceso de colonización se apoderaban de las tierras, se eliminaba la cultura y la religión nativa para ser reemplazadas por las de los colonialistas, así lo hicieron los españoles en Latinoamérica, robaron las tierras a los indígenas, asesinaban, violaban y saqueaban los recursos, no sin antes imponer el castellano como lengua y la religión católica.

El racismo surgía en el momento en que los invasores se apoderaban de la fuerza de trabajo de los que habitaban la colonia, con el fin de extraer riquezas y otros benéficos, convirtiéndolos en esclavos o, en ocasiones, ciudadanos de las monarquías feudales -a los que luego llamarían displicentemente “plebeyos”- que serían además siervos de la realeza.

Dicha imposición se lograba fácilmente bajo la justificación de “la raza”, no conformes con esclavizar y explotar a los sometidos, también se les atribuía una posición de inferioridad de acuerdo a sus rasgos físicos y lugar de nacimiento.

En adelante el racismo se implementó como demostración de poder que lograba diferenciar a los seres humanos y su fuerza social de trabajo dependiendo del color de la piel, lugar de nacimiento y otros rasgos físicos.

Los españoles no hicieron ningún descubrimiento puesto que la ciencia ha demostrado que las razas en los seres humanos no existen, lo único que hicieron los invasores fue crear una construcción social de discriminación como excusa para someter a los peores vejámenes a sus semejantes explotados y mantenerlos en una posición de inferioridad, por ejemplo torturar a los negros con el pretexto de la falta de fe; “los que no creen en Jesucristo tienen la piel más oscura”.

Sobra decir que por lo dicho anteriormente es absurdo tener una fecha oficial para “celebrar y conmemorar” un día de la raza, eso es como celebrar el racismo que es sinónimo de profunda ignorancia.

Sabemos que de acuerdo al medioambiente el ser humano se adapta y adquiere unos rasgos específicos naturales, pero no existen variaciones sustanciales en el ADN que permitan pensar en razas dentro de nuestra especie. El colonialismo trajo consigo la imposición del racismo con fines de explotación, y como herencia nos dejó un clasismo arraigado con el que seguimos discriminando la diferencia.

El racismo, lejos de desaparecer, mutó (porque no se puede hablar de evolución) y migró hacía otros sistemas socioeconómicos y políticos contemporáneos.

Por ejemplo, el imperialismo, que es considerado la fase más avanzada del capitalismo, se basa (al igual que en el colonialismo) en explotar los recursos y la fuerza de trabajo de los habitantes de territorios extranjeros, no como demostración de poderío y dominación sino como invasión disimulada por parte de la nación desarrollada, que impone su poder económico, industrial, tecnológico y militar sobre la nación subdesarrollada (posición de inferioridad), además de sus procesos de producción, de explotación, su cultura y su idioma.

Durante este proceso expansionista se generan diásporas donde muchos seres humanos extravían su identidad en busca del sueño de la libertad económica, que termina siendo una real pesadilla al llegar a los imperios donde son racializados y discriminados, así ocurre en España y Estados Unidos de América cuando nos llaman mojados o sudacas.

Seguimos viviendo el racismo a pesar de los avances científicos que desmienten las razas dentro de nuestra especie, pero a pesar que la esclavitud está abolida y prohibida en gran parte del mundo, de una u otra forma no dejamos de ser colonia explotada por los grupos económicos que nos mantienen esclavizados en el mundo del hiperconsumo y el falso Estado de bienestar, está vez a la construcción social se le llama desarrollo.

 

 

 

( 1 ) Comentario

  1. Genial, super, excelente.

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Andrés Valenzuela González
Activista, publicista con énfasis en comunicación y derechos humanos.