De la madera a la fantasía; las raíces del arte

No hay nada más agradecido que una marioneta, a pesar de que tienen más años que yo.

Narra - Arte

2020-02-24

De la madera a la fantasía; las raíces del arte

Columnista: 

Camilo Vargas Moncada 

 

Desde muy temprana edad los artistas Jaime Manzur y Ernesto Aronna sintieron que el arte de las marionetas en madera fue asignado para ellos, que estaba en su sangre y, que con ello, podrían hacer recordar momentos memorables de la historia, que el hombre con el tiempo ha dejado de lado; con el fin de no morir en el olvido.

Para mí, Jaime Manzur, la madera de todas las formas es un elemento grandioso para la humanidad, desde el árbol dándonos sombra, fruto y flores hasta una vivienda o un rascacielos. Esta ha cumplido un papel fundamental en la historia, siendo protagonista en escenarios artísticos, políticos, económicos y religiosos; si nos devolvemos un poco en el tiempo, Noé construye una embarcación en madera para la salvación de los que creyeran en el diluvio. En la mitología griega, los saqueos ofrecen un caballo de dicho material a los troyanos como estrategia, para así poder entrar a la ciudad de Troya. Cabe decir, que influyó en el arte barroco durante el siglo de oro español y, a mi parecer, ignorar la madera es un sacrilegio, porque es casi una diosa entre todas las cosas bellas de la naturaleza.

Mi madre me introdujo a las marionetas desde mi 4 años, yo tenía un teatro de cartón que era una técnica del teatro del títere. Las marionetas las inicié elaborándolas en trapo, luego en yeso y, finalmente, en madera, las cuales perfeccioné cuando estuve en Francia, en donde aprendí una técnica con papel maché que permitía que fueran más pulidas.

Para tallar existe el balso, pero en mi concepto, esa madera es delicada, por lo general uso el cedro que es muy noble, no le entra el gorgojo y se da fácil a tallar con la cuchilla, debido a que el proceso es muy largo; las manos, los pies, la pierna entera, de la pantorrilla al tobillo, del fémur a la rodilla, cadera, espalda hombros, brazos, cuello y zapaticos, son tallados en madera, así mismo, los mueblecitos, y camas son hechos en triplex.

Estando en Medellín y, siendo figura del Ballet Nacional Clásico, se me ocurrió hacer una compañía de marionetas junto con un grupo de bailarines y amigos; la estrené en la Biblioteca Pública Piloto, hicimos tres zarzuelas y tres óperas La traviata, El trovador y Rigoletto. La gente quedó tan encantada que me dije a mí mismo: «pues bueno, seguiré” y, dentro de mis ires y venires, llegué a Bogotá, donde a punta de pulso hice el teatro como quería y fue catalogado como el único en su género en América.

Tengo un repertorio de 400 obras montadas; hay 100 cuentos, 92 zarzuelas, 45 óperas, 14 operetas, está gran parte de la historia universal adaptada, el libro de Los 10 Mandamientos, Bolívar y Napoleón en forma de cuento. También, literatura universal, como El renacuajo paseador de Pombo, con el cual gané un premio en Yugoslavia por adaptación de marionetas.

En toda mi vida he podido conocer grandes colegas, todos muy valiosos, que realizan marionetas en madera; hay un genio que se llama Ciro Gómez, el cual la maneja muy bien, y está un muchacho joven muy valioso que se llama Ernesto Aronna, hijo de un hombre que es gloria de las marionetas, el gran Ernesto Aronna, tataranieto de los Pupi di Salici, los titiriteros más famosos de todo Italia, quienes por la Segunda Guerra Mundial llegaron a New York y, de ahí, se dirigieron a Barranquilla en un barco, donde luego de dos días, optaron por botar telones y títeres para que este pudiera tener más velocidad.

Ernesto al llegar a Colombia, muy traumado por lo ocurrido, empieza a hacer unos muñecos artesanales, hasta que en un libro se encuentra una marioneta de Salzburgo y ve que tenía mecanismos en madera y dice “voy a intentarlo”; él empieza a hacer funciones en cárceles, hospitales y, en los años 60, crea El Teatro de Títeres de Santa Fe. Al morir, su hijo Ernesto continúa, desde los cuatro años, con el legado que dejó, incorporando con el paso del tiempo nuevos y llamativos mecanismos.

Cuando empecé con las marionetas mi inspiración fue Voltaire, quien me enseñó que “ningún libro por más voluminoso que sea instruye más como el teatro” y, tanto Ernesto como yo, hemos rescatado el valor de las marionetas en la historia de la sociedad. Ernesto tenía un dicho que es “a mí me gustan las marionetas por cinco razones; son cumplidas, no sufren de ego, no alteran los textos, llegan temprano y lo más importante no hay que pagarles”, considero que es así; no hay nada más agradecido que una marioneta, a pesar de que tienen más años que yo.

Todos nacemos para llevar una misión y a veces existen muchos problemas, pero si uno se lo propone, se pueden sacar adelante. Asistan y conozcan del arte y la historia a través de las marionetas. Hay más de 50 salas de títeres en Bogotá, en este caso, las únicas marionetas clásicas de América Latina somos Aronna y yo, Jaime Manzur, este es un teatro con marionetas en madera donde uno recuerda su infancia y, por eso creo, que el niño que nace incentivado con las marionetas de madera es un adulto que traerá a sus nuevas generaciones a este lugar, la casa de todos, y uno no pide permiso para entrar a la casa de uno.

El domingo 10 de noviembre de 2019, justo en la última función de la temporada de la obra Antología de Zarzuela, el maestro Jaime Manzur se desmayó en el escenario del Teatro Colsubsidio de Bogotá y fue trasladado a la Clínica de Marly, en donde falleció a los 82 años debido a un aneurisma.  

—¿Qué mensaje les quieres dejar a las personas que lean esto?

—Pues mira Camilo, yo no soy nacido en Colombia, pero detrás del pecho de mi madre me alimenté de este gran país, lugar en donde moriré y donde daré lo mejor de mí, siempre con toda el alma y espero que todas las juventudes inquietas luchen porque esta Colombia sea el mayor país del mundo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Camilo Vargas Moncada
Estudiante de comunicación social y periodismo de la Universidad externado, ha trabajado con comunidades poco visibles en Medellín, Bogota y Cartagena, es bailarín y actualmente trabajando como Director de fotografía, miembro del canal FICCI ,y productor de contenido audiovisual para el Festival Internacional de Cine en Cartagena.