Así actúan (y actuaron) los países con el mayor número de muertos por COVID-19

La pandemia actual ha generado diversas medidas de contingencia a nivel mundial, algunas con más éxito que otras.

Infórmate - Internacionales

2020-04-29

Así actúan (y actuaron) los países con el mayor número de muertos por COVID-19

Columnista:

Chrístofer Hidalgo 

 

Los gobernantes del mundo han tenido la responsabilidad de dictar medidas cada día para enfrentar la actual emergencia sanitaria, lo que ha supuesto un desafío para todos los sectores políticos y empresariales. En este artículo, se hará un análisis de los países que más se han visto golpeados por la pandemia.

 

Estados Unidos:

Estados Unidos es hoy el país con el mayor número de contagios registrados por COVID-19. Las razones por las cuales se ha dado esta situación son variadas, sin embargo, se puede notar que las decisiones tomadas desde la Casa Blanca han sido demoradas, lo cual ha llevado a que la enfermedad, causada por el virus SARS-CoV2, se haya propagado con facilidad. El 21 de enero se confirmó el primer caso en Washington, tras la situación, el presidente Donald Trump se mostró tranquilo y desestimó la fuerza que a posteriori tomó el coronavirus en dicho lugar.

Las declaraciones del mandatario han sido improvisadas y en ocasiones contradictorias. El 28 de febrero, ante los medios de comunicación, Trump manifestó que: “El motivo por el que están viendo tanta atención este viernes (sobre el coronavirus) se debe a que creen que esta es la crisis que va a derribar al presidente. Es el único motivo”, en respuesta a las críticas en medios y de sus partidarios políticos. Y agregó, con el ébola te desintegrabas, esto es más bien como una gripe, hay que tratarlo como una gripe”. Con el paso de los días se nota la disonancia entre el discurso del presidente y los resultados que se obtienen.

En Estados Unidos es evidente la relación entre política y el manejo de la pandemia, debido a que los gobernadores de la oposición atacan las medidas del Gobierno, mientras que Trump hace lo propio con sus contradictores, teniendo en cuenta que las elecciones presidenciales se llevarán a cabo en noviembre.

Adicionalmente, el desempleo se ha incrementado a un nivel comparable con el de la Gran Depresión, lo que ha generado protestas como la ocurrida en el estado de Texas, generada por los estadounidenses que solicitan que se abran nuevamente los centros de trabajo. Las medidas que se han tomado allí, han sido vistas por un grueso de la población trumpista como innecesarias, ya que golpea fuertemente la economía.

 

España

El primer caso por COVID-19 en España se dio lejos de los centros económicos más importantes del país. Fue en la isla La Gomera, el 31 de enero del presente año; una de las principales de la región de las islas Canarias, en donde se detectó la primera infección. A mediados de marzo, la situación empeoró, por lo que las comunidades autónomas (regiones que agrupan ciudades con legislación autónoma) tomaron medidas preventivas, según el avance de la pandemia. El 14 de marzo, el Gobierno español decretó el estado de alarma, luego de que se registraran 293 muertes y más de 7200 contagios.

Como pasó en otros países como Estados Unidos, Inglaterra o Italia, el Gobierno adoptó medidas tardías para evitar el contagio y, por lo tanto, el número de muertes aumentó radicalmente. Para el 22 de marzo, se contaban ya cerca de 20 000 personas infectadas, y el número no ha cesado de crecer hasta los casi 213 000 que ya se registran.

Más allá de lo anterior, los empresarios y los políticos en oposición atacan las medidas del Gobierno español. Algunos de estos, como Pablo Casado, líder de la oposición, critican al presidente por su gestión, al considerarla precaria, debido al número de muertos; y el sector empresarial critica la nueva prórroga del aislamiento obligatorio, que ya se ha corrido dos veces de la fecha de culminación dictada previamente.

A principios de abril, se permitió el regreso al trabajo de los empleados de la industria y la construcción, haciendo menos graves las medidas de aislamiento. La mayor parte de los habitantes de España se ha mantenido en sus casas, respetando las medidas de confinamiento adoptadas, considerándolas pertinentes hasta el momento.

 

Italia

Este fue el centro de la pandemia y de la solidaridad mundial durante marzo. Allí se reflejó una situación indeseada para el resto de países, que vieron en dicha nación, el reflejo de lo que no se debe hacer para impedir la propagación del virus. Por el rápido número de contagios y de muertos, en Italia se dio la primera situación de Emergencia Nacional por COVID-19 en el mundo. Se dimensionó su impacto sobre la población y la fragilidad del sistema de salud, que ante una oleada de contagiados, ningún país podría hacer frente.

El 8 de marzo, la región de Lombardía, que comprende ubicaciones clave para el desarrollo del país, como Milán y Venecia, fue puesta en aislamiento cuando las cifras oficiales de muertes en esa región crecían a 257. Un día después la medida se adoptó en toda Italia y, diez días más tarde, Italia se convertía en el país con el mayor número de muertes en el mundo.

Durante marzo, en Italia se podían identificar los percances que podían suceder si no se adoptaban medidas rápidamente. El número de muertes se disparó y cada vez más personas ingresaban a cuidados intensivos.

Enfermeras que se suicidaban, médicos de todo el mundo que aterrizaban en ese país, crisis económica y, un panorama hostil, fueron la radiografía de dicho mes. Por otra parte, el 4 de abril se notó una disminución del número de pacientes en cuidados intensivos, sin embargo, la crisis seguía y los funcionarios italianos pedían ayuda a la Unión Europea. Recientemente, la situación ha tendido a mejorar, tras las medidas de confinamiento decretadas por el Gobierno.

La repercusión política del manejo de la crisis en Italia, ha sido favorable para el primer ministro, Giuseppe Conte, que afianza su nivel de favorabilidad, aun cuando en su país se siguen contando de a miles los casos de contagio, a la vez que aparecen cientos de muertos al día.

 

Reino Unido

Boris Johnson ha sido el político de más relevancia que ha dado positivo para COVID-19. El 27 de marzo, tras hacerse un diagnóstico, se comprobó que estaba contagiado. El 5 de abril fue ingresado a un hospital como medida de prevención. Ese mismo día se registraron 708 muertes en el Reino Unido, cifra que por sí sola denotaba el fracaso de las medidas adoptadas para detener la propagación del virus. La apuesta del Gobierno de ese país fue la “inmunidad del rebaño”, cuya tesis era la pasividad en las medidas de prevención para la población.

Ante el creciente número de contagios y de muertes, y a la oposición de algunos académicos, las instrucciones del Gobierno tuvieron que dar un vuelco a medidas más drásticas, como en el resto de Europa, en donde para el 23 de marzo, cuando se inició la cuarentena en el Reino Unido, se contaban centenares de muertos al día.

Inclusive, ante el difícil panorama en el Reino Unido, Boris Johnson mantiene la pretensión de activar la economía, tratando de impulsar acciones que conlleven a que más personas salgan del confinamiento hacia sus puestos de trabajo. Si bien, tras quedar infectado otros funcionarios lo han relevado de sus labores, la intención del Gobierno es clara: salvar la economía.

 

Francia

En Francia el ritmo de la pandemia ha seguido similar al del resto de países en esta lista. El 28 de enero se confirmó el primer caso de COVID-19. No se tomaron medidas desde el inicio, lo que repercutió en el mes de marzo, en donde estallaron los casos de contagio hasta llegar a cifras de cientos de miles en abril. El ambiente social es sórdido y caldeado desde antes de la pandemia, y las protestas siguen aún cuando el país está en cuarentena.

Durante varias noches se han iniciado protestas en París en los sectores más vulnerables, en donde se han creado incendios cerca de los edificios de la ciudad. Los parisinos de esas regiones piden al Gobierno ayudas para enfrentar la emergencia sanitaria causada por el coronavirus. Inclusive, en Facebook ya se han creado grupos en aras de volver a las calles tras la pandemia, como muestra de desaprobación al Gobierno.

Mientras tanto, Macron ha estado dirigiendo esfuerzos en torno a un trato conjunto de la crisis con sus colegas de la Unión Europea que, hasta ahora, no ha tomado forma.

Cada país crea sus propios esquemas de contingencia y se valen de sus propios medios para sortear la crisis económica que supone tener en pausa el grueso del aparato productivo. Según Macron: “Estamos en un momento de verdad, que consiste en decidir si la UE es un proyecto político o solo un proyecto de mercado”. Por lo pronto se aprecia que los intereses del mercado priman en Europa. Esto, mientras se mantiene el confinamiento de toda Francia y la situación afecta cada vez más, tanto a Macron, como al resto de ciudadanos franceses.

 

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Chrístofer Hidalgo
Estudiante.