Andrés Felipe Arias: ¿el delincuente o el funcionario probo?

El hecho de que Uribe Vélez defienda con ahínco al condenado y extraditado exministro se explica porque el entonces presidente de la mano firme, corazón grande, recibió una millonaria suma de dinero que invirtió en la construcción de distritos de riego en una de sus haciendas.

Opina - Sociedad

2019-07-15

Andrés Felipe Arias: ¿el delincuente o el funcionario probo?

La existencia de un “Doble Estado”, la entronización de un ethos mafioso en la sociedad y una enorme confusión moral son tres expresiones que vengo usando de tiempo atrás para tratar de explicar la dimensión del enorme problema que socava la confianza de los ciudadanos en las instituciones, privadas y estatales, y le resta legitimidad al orden establecido: la corrupción público- privada.

Con el regreso a Colombia de Andrés Felipe Arias, en calidad de extraditado, esas tres expresiones vuelven a cobrar inusitado sentido por cuanto la dirigencia del Centro Democrático (CD), el Gobierno de Iván Duque Márquez y algunos medios informativos como el noticiero RCN insisten en la inocencia del exministro de Agricultura a pesar de su condena a 17 años de prisión y a la sanción disciplinaria (“muerte política”) de 12 años que respectivamente le impusieron la Corte Suprema de Justicia y la Procuraduría General de la Nación, en ese entonces en cabeza de Alejandro Ordóñez Maldonado, un fiel seguidor y alfil de Álvaro Uribe Vélez.

Pareciera que existiesen dos exministros: uno impoluto, recto, probo y un perseguido político que no se enriqueció y que manejó con total transparencia millonarios recursos económicos que a manera de subsidios entregó selectivamente a familias ricas, hacendados, latifundistas, cultivadores e ingenios azucareros; y el otro, un delincuente de cuello blanco, procesado y condenado por haber asignado con dolo1 y con la intención de pagar favores políticos a  personas naturales y jurídicas que apoyaron económicamente la reelección presidencial inmediata de Álvaro Uribe (2002-2006; 2006-2010).

Al existir dos “uribitos”, de inmediato se validan las nomenclaturas de “doble Estado”, confusión moral y ethos mafioso. Resulta inexplicable para cualquier extranjero que, sobre un exministro, condenado por la justicia colombiana, recaigan dos lecturas tan diametralmente distintas.

Algo debe pasar en esa sociedad, dirá cualquier despistado forastero, pues no es fácil de entender la defensa que desde la institucionalidad estatal y desde el propio Régimen se viene haciendo del reconocido condenado. La única explicación posible es que efectivamente subsiste en ese pueblo una confusión moral de enormes proporciones.

 

La llegada

El retorno del exministro Arias Leyva, en su calidad de extraditado y proveniente de los Estados Unidos de Norteamérica, está lleno de irregularidades y de manejos propios de un régimen de poder que dispuso a discreción de los protocolos institucionales que se activan cuando al país regresan ciudadanos colombianos comprometidos en hechos públicos de especial connotación social, política y mediática.

Recién acaba de volver a Colombia David Murcia Guzmán, en calidad de deportado, tras pagar varios años de prisión en los EE. UU. por lavado de activos. El país mediático y político pudo ver al cerebro de la firma captadora de dinero, DMG, imágenes que lo mostraban bajando de un avión, esposado y fuertemente custodiado.

Migración Colombia es la institución estatal que dio cuenta de la llegada de Murcia Guzmán, procesado y condenado por la justicia colombiana. La oficina de prensa de dicho organismo e incluso su similar de la Policía Nacional suelen entregar fotografías a la prensa y permitir el registro audiovisual de la llegada de este tipo de delincuentes. Y lo hacen con la clara intención de legitimar al Régimen que representa bajo la premisa de que están cumpliendo con las normas y los protocolos establecidos.

Aunque se desconoce quién dio la orden para que en el caso de Arias Leyva no se conociera la hora de llegada del vuelo procedente de USA y, mucho menos, que Migración Colombia diera cuenta a los medios masivos del registro del exministro, algo es claro respecto a eso:

Estamos ante un ejercicio de protección y “loarizaciòn mediática” que activa la doble moral y el doble rasero con el que solemos asumir hechos político-mediáticos de especial connotación como el que envuelve al exministro de Agricultura del Gobierno de Uribe (2002-2010).

No se evitó, como señalan algunos, un linchamiento mediático. No. Se trató de una clara acción de censura a la prensa, de ocultamiento de un hecho público y del sometimiento de la institucionalidad que representa Migración Colombia, a la caprichosa decisión del alto Gobierno que a toda costa buscó “proteger” al exministro del asedio de la prensa.

Me pregunto si Arias Leyva, conocido con el alias de “Uribito”, recordará las ruedas de prensa y el asedio de los periodistas para dar cuenta de su gestión frente al Ministerio de Agricultura. Asedio que hoy no se dio a pesar de que como hombre público y por haber defraudado la confianza de los ciudadanos y haber favorecido a personas adineradas con recursos oficiales, está en la obligación moral y ética de darle la cara a la prensa y, por esa vía, a la sociedad.

En un escueto comunicado, y obligada por la presión en redes sociales, Migración Colombia solo pudo decir lo siguiente:

El señor Andrés Felipe Arias llegó a Colombia cerca de las 8:20 de la mañana del día de hoy. El ex Ministro llegó a una hangar de la Policía Nacional, en un vuelo chárter proveniente de los Estados Unidos y escoltado por un grupo de Marshals de dicho país. Tras realizarse el procedimiento de control migratorio y la verificación correspondiente, el ex Ministro Andrés Felipe Arias quedó a disposición de las autoridades correspondientes”.

Ahora miremos el comunicado que en su momento emitió la misma institución dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuando fue deportado el también delincuente David Murcia Guzmán:

Cuando regresaba al país en calidad de deportado, fue detenido por Oficiales de Migración Colombia de la Regional El Dorado, el ciudadano colombiano David Murcia Guzmán, quien es requerido por las autoridades colombianas por los delitos de lavado de activos y captación masiva y habitual de dinero.

Murcia Guzmán, quien arribó en un vuelo de deportados procedente de los Estados Unidos en compañía de 48 connacionales más, fue conducido por Oficiales de Migración Colombia hasta un área especial de la autoridad migratoria colombiana en la terminal aérea, en donde, tras realizar las labores de verificación correspondientes, se dejó a disposición de la Dijín para la legalización de su captura. 

David Murcia Guzmán regresó a Colombia tras pagar una condena de 9 años en los Estados Unidos y en Colombia le esperarían cerca de 22 años más de prisión y una multa superior a los 15 mil millones de pesos”.

Las diferencias en el tratamiento de dos hechos similares desde el punto de vista judicial y de interés periodístico-noticioso son abismales y dejan entrever que el cumplimiento de los protocolos va a depender de quién tiene el poder de ordenar su modificación o su no aplicación.

En el caso de Arias queda clarísimo que alguien del Gobierno dio la orden para que el protocolo fuera modificado para beneficiar al condenado exministro.

 

Agro Ingreso Seguro

Para entender el sentido, diseño y aplicación de Agro Ingreso Seguro hay que señalar que la política agraria de Uribe Vélez consistía en mantener y consolidar las condiciones de precariedad en las que sobrevive históricamente el campesinado colombiano.

Como ganadero y latifundista, el hijo de Salgar benefició a todos aquellos que creyeran y le apostaran al modelo del gran latifundio, de la gran plantación y, por supuesto, a la potrerización de zonas selváticas.

De esa forma, la política pública Agro Ingreso Seguro se diseñó no solo para pagar favores políticos a quienes aportaron dinero a la campaña reeleccionista, sino para enviar un claro mensaje al campesinado: el modelo agrario en Colombia es el de la gran plantación, en particular, la siembra de monocultivos como la caña de azúcar y palma aceitera. El senador Jorge Enrique Robledo señaló:

Agro Ingreso Seguro fue una pésima política agraria. Porque concentró en exceso los escasos recursos agrarios oficiales entre unos muy pocos y muy poderosos, en detrimento del campesinado y los empresarios menores”.

En un informe de la Contraloría General de la República se lee:

El Programa Agro Ingreso Seguro (AIS) es la estrategia de apoyo más importante del Gobierno Nacional a favor del desarrollo del sector agropecuario. Para ello es necesario que el país acelere los procesos de transformación y modernización de su sector agrícola. Esto significa avanzar hacia la conformación de una agricultura que fundamente su crecimiento en la productividad y la competitividad2.

Cuando se habla de transformar el agro y hacerlo competitivo lo que se pretende es acabar los cultivos de pan coger y la mediana agricultura.

El hecho de que Uribe Vélez defienda con ahínco al condenado y extraditado exministro se explica porque, según la Contraloría General de la Nación, el entonces presidente de la mano firme, corazón grande, recibió una millonaria suma de dinero que invirtió en la construcción de distritos de riego en una de sus haciendas.

La Contraloría General de la República (administración de Sandra Morelli) evaluó la puesta en marcha de dicha política y encontró que:

“Dentro de dicho análisis se observaron deficiencias como debilidades en la planeación por cuanto no cuenta con una fijación de metas, ni un si sistema de indicadores de Gestión del Programa que interprete adecuadamente todas las variables del mismo con base en información administrable que permita un análisis ágil y oportuno de la información, para la toma de decisiones.

No existe un criterio técnico definido para determinar la naturaleza de los gastos imputables a los rubros que conforman el plan operativo del programa. Fundamentado en lo anterior, la calificación final de la evaluación ponderada de la Gestión y Resultados es de 62.45, dando un concepto DESFAVORABLE.

Es de anotar que, por tratarse de un Programa, en el marco de lo seleccionado no se aplicaron los componentes de control de Legalidad y control Financiero; es así como se realizó la calificación ponderada a los componentes restantes”3.

El manejo institucional y político dado al regreso del procesado, condenado y extraditado exministro no solo valida las expresiones y nomenclaturas con las que se inicia esta columna, sino que confirma que estamos ante el regreso del Todo Vale a un Régimen de poder que perdió la vergüenza y borró los límites entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo legal y lo ilegal y entre lo moral y lo inmoral. 

 


  1. En mi cuenta de Twitter, en favoritos, aparece lo dicho por Ordóñez Maldonado al programa La Noche. En el video, el entonces Procurador habla de dolo en la actuación de Arias Leyva.
  2. Tomado de Evaluación de Impacto al Programa Agro Ingreso Seguro (AIS). Ministerio de Agricultura y DNP. Sistema Nacional de Evaluaciones. Informe Final. 2011. 3.
  3. Tomado de: Informe de Auditoría. MINISTERIO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL (MADR) – PROGRAMA AGRO INGRESO SEGURO (AIS) PROGRAMA COBERTURAS DE RIESGO (VIGENCIAS 2007 a 2010). Enero de 2012. p. iii.

 

 

Foto cortesía de: El Tiempo

 

 

( 3 ) Comentarios

  1. Más claro no podría ser. Creo que el actual gobierno de
    Álvaro Uribe, perdón Ivan Duque, es más corrupto que Andrés F Arias. Es más delincuente y criminalidad quien sin razón defiende actos inmorales como el caso de AIS. Gracias

  2. Sin palabras, este caudillo dictador, con su mayordomo a bordo, está convirtiendo a Colombia en un potrero de mezquindades.

  3. Replyalvaro medina uribe

    Si señor. estamos en en el 3r mandato del paraco corrupto uribe en cuerpo ajeno, en cuerpo de un pobre tonto, inepto, estúpido, que le corre el patrón, como toda esa caterva de idiotas útiles que afirman que “una esfera es cuadrada”, para legitimizar sus corrupciones.

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Germán Ayala Osorio
Docente Universitario. Comunicador Social y Politólogo. Cursando Doctorado en Regiones Sostenibles.