AMLO, de la contradicción a la torpeza histórica

43 países han pedido perdón a otros estados y 22 a una antigua colonia, como Japón a Corea del Sur por 35 años de sometimiento o Reino Unido a India. La mayoría de las disculpas diplomáticas tuvieron entre cuarenta y setenta años de distancia con el hecho histórico, no 500.

Opina - Sociedad

2019-07-29

AMLO, de la contradicción a la torpeza histórica

Autor: Cristian Prieto Ávila

Manuel López Obrador (AMLO), presidente de México, solicitó el 25 de marzo mediante una carta al rey Felipe VI de España y al papa Francisco; que ofrezcan disculpas y resarcimientos políticos a los indígenas mexicanos, por los crímenes que cometieron en la Conquista.

 

El Gobierno español respondió que “la llegada, hace 500 años, de los españoles a las actuales tierras mexicanas no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas” y, por lo tanto, negó la carta.

AMLO pedirá perdón en el 2021, con la conmemoración de la caída de Tenochitlán, por la represión que padecieron los pueblos mayas con anteriores administraciones.

La Cancillería mexicana mencionó que las relaciones bilaterales, entre los gobiernos de izquierda, “se mantendrán cordiales y vigorosas”. Según el Instituto Elcano, desde 1977 hasta la actualidad, el intercambio económico de México con España tuvo un incremento del 235 %.

 

La historia está hecha de conquistas

La mayoría, en algún momento, nos preguntamos cómo habría sido Colombia sin la llegada de los españoles. Lo mismo sucede con los mexicanos. Llegó Hernán Cortés, el gran conquistador, a sus tierras y dominó a los indígenas. Ahora supongamos que nunca sucedió.

Ya no existen catedrales, ni cruces, con las ciudades como San Miguel de Allende o San Luis de Potosí. Tampoco la Virgen de Guadalupe, ni rezos o súplicas en español. Mucho menos, las pinturas de Diego Rivera ni el Castillo de Chapultepec, en la irreal Ciudad de México.

No habría más que olvido. Ahora ya no estarían los mexicanos, ni mucho menos AMLO, solicitándole disculpas al rey de España por algo que sucedió cuando ninguno había nacido.

De acuerdo con Iris Gareis, profesora del Instituto de Historia de la Universidad Johann Wolfgang Goethe:

“La historia surge del conflicto, del cambio. Está bien que quien abusó del poder invite al perdón, pero eso no conlleva a impedir una revisión histórica detallada o negar la fuente de un legado”.

La monarquía española heredó una responsabilidad histórica cargada de tiranía en Latinoamérica, sin embargo, ¿qué involucra demandar su perdón para México?

Cuando Hernán Cortés capturó al líder indígena Cuauhtémoc, culminó la guerra y cayó Tenochitlán, la gran ciudad mexica. Antes de su llegada, el epicentro Azteca ya estaba devastado por el hambre y la falta de agua. Además, mantenía una guerra con otras civilizaciones originarias.

En alianza con los indígenas totonacos, xochimilcas y tlaxtecas, que eran sometidos por los mexicas, los españoles usurparon y gestaron un exterminio. Después reprimieron con sus armas, religión y lengua, a los indígenas mexicanos sin distinción alguna.

Fue una conquista como la de Túpac Yupanqui, emperador de Cuzco, que controló a la fuerza, como los españoles, a otras poblaciones indígenas. En el actual Ecuador, Perú, Bolivia y parte de Chile. Sí, algo que AMLO no considera. La Conquista, que duró tres siglos, no fue solo un encuentro de los españoles contra los indígenas.

Ni todos los indígenas fueron pacíficos, ni todos los españoles unos sanguinarios. Sobresale San Bartolomé de las Casas, un fraile dominico, recordado por defender a los indígenas de sus compatriotas y exigir a la Corona la abolición de la esclavitud.

 

La inofensiva solicitud de AMLO

Las disculpas y los arrepentimientos han sido comunes como un instrumento de construcción democrática, para evitar la repetición de actos impunes.

43 países han pedido perdón a otros estados y 22 a una antigua colonia, como Japón a Corea del Sur por 35 años de sometimiento o Reino Unido a India.

La mayoría de las disculpas diplomáticas, que fueron manifestadas directamente a los afectados, tuvieron entre cuarenta y setenta años de distancia con el hecho histórico. No 500.

La solicitud de AMLO que permanece por fuera de la historia, niega la memoria de México. Al ir en contra de lo que sucedió, toma posesión bajo la sombra de su poder político de cinco siglos de memoria histórica. Para simplificar su pasado y silenciar el mestizaje.

De acuerdo con María Solanas, investigadora del Real Instituto Elcano:

“El pasado mexicano permite lograr cambios conjuntos con España. La solicitud de Obrador es muy peligrosa porque la historia no está hecha de discursos individuales, sino de palabras o frases colectivas, que se repiten hasta conformar una memoria nacional. Alterar la historia es un acto autoritario”.

AMLO, con sus cartas, abre resentimientos pasados de la conquista y la colonia. Abre, de nuevo, heridas cicatrizadas que habían desaparecido. Retorna al dolor y a la inconformidad, para movilizar un posible odio contra los españoles, que le permita ganar apoyo político y fortalecer su Gobierno a costa de la polarización.

La propuesta, que separa en extremos a los mexicanos, entre los buenos, representados por su Gobierno, y los malos, por los españoles; lo convierte en el salvador que defiende a su pueblo de un enemigo inexistente.

Su poderoso populismo protege a México de los tatarabuelos de los abuelos españoles, que ya murieron. Casi que lo transforma en Simón Bolívar al liberar el sentimiento de humillación, con el engrandecimiento de la patria, al parecer su patria, que vence la historia y, de paso, a quienes la vivieron.

Pero, su aparente reivindicación por los pueblos indígenas, que hoy padecen de racismo, marginación y pobreza, no cambiará su situación.

En otras palabras, volvió a victimizar a los indígenas y utilizó su historia, sin considerar su escenario actual, para pasar por el héroe. El gran presidente que cambiará México.

Lo que no consideró AMLO es que al disipar vírgenes y santos cristianos, con los que los indígenas danzaron, como antes festejaban con sus dioses; desaparece la memoria de los panteones aztecas, que fue escrita por los mismos españoles.

La historia de la humanidad, que impone su paso sobre nosotros, está cargada de migraciones y dominios con mezclas de diferentes culturas.

Enterrar el pasado colonial, entierra el mestizaje. Oculta a México bajo el olvido. Y nadie quiere olvidar o podría repetirse, lo que fue un choque violento, injusto y brutal.

Un sometimiento de la Corona española en Latinoamérica, que heredamos y constituyó lo que somos: una constante contradicción histórica que no se puede negar.

 

 

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Cristian Prieto Ávila
Comunicador social y profesional en Estudios Literarios de la Universidad Javeriana. Amante de la fotografía, las historias y el cambio social.