Algunas estrategias micropolíticas para vencer a la «gente de bien»

Esta columna de opinión es más una doxa micropolítica sobre los efectos que podríamos producir si dejamos de consumir algunos productos que, de igual manera, afectan nuestra salud y, al mismo tiempo, enriquecen a la «gente de bien».

 

Opina - Ambiente

2021-07-03

Algunas estrategias micropolíticas para vencer a la «gente de bien»

Columnista:

Julián Escobar Ávila 

 

En Colombia se ha producido una guerra sistemática en contra del pueblo. Por un lado, esa batalla la libran quienes han perdido todo (trabajo, fuentes de educación, salud) y por el otro, una hegemonía clasista, reaccionaria y violenta, quienes, cínicamente se hacen llamar «gente de bien». Esa «gente de bien» no es más que un apelativo que enmascara su orientación política llamada uribismo. Y es en este punto que debemos partir para entender esta guerra sistemática en contra del pueblo y de esta manera poder generar una «estrategia» política que traza la estructura económica de la sociedad actual.

Como nos hemos dado cuenta, durante estos días de paro la «gente de bien» se muestra como una clase «trabajadora», «pudiente», de grandes deseos por la prosperidad. Que hacen algo por el país pero que las protestas no los deja hacer. Pero lo siniestro de todo esto es que esa «gente de bien», querámoslo o no, tienen el control de los medios de producción de muchas mercancías que están presentes en nuestra cotidianidad.

Por eso esta columna de opinión es más una doxa micropolítica sobre los efectos que podríamos producir si dejamos de consumir algunos productos que, de igual manera, afectan nuestra salud y, al mismo tiempo, enriquecen a la «gente de bien». Precisamente, lo que debemos hacer como una ciudadanía unida no es solo tener la oportunidad económica y política de participar con los grandes monopolios dueños de los medios de producción, sino tener el control de la producción de nuestras subjetividades. De la forma como vemos el mundo desde las relaciones económicas y sus afectaciones micropolíticas que se da en el terreno de lo cotidiano.

 

Empecemos con Fedegán

Esta «gente de bien» es el gremio más poderoso de ganaderos productores de lácteos y carnes en el país. Lo dirige nada más y nada menos que el señor «de bien» José Félix Lafaurie, esposo de la senadora María Fernanda Cabal representante del Centro Democrático. Muchos de sus productos, leches, carnes rojas, huevos, agroquímicos entre otros, inundan nuestra cotidianidad. Pero al mismo tiempo son muchas las críticas que suscita este gremio bajo la dirección del esposo de María Fernanda Cabal. Por ejemplo, los vínculos de algunos ganaderos afiliados a Fedegán con grupos paramilitares o el caso del exembajador en Perú del primer gobierno de Uribe, Jorge Visbal Martelo, quien también fue director de Fedegán, pero cumple una condena por concierto para delinquir y nexos con el paramilitarismo. Además de los evidentes daños ambientales que han ocasionado los procesos de ganadería intensiva en nuestro territorio[1].

¿La estrategia? Dejar de consumir carne y lácteos. Aunque parezca irrisorio dejar de consumir carnes rojas y lácteos —diariamente— no solo afecta el bolsillo de esta «gente de bien». De hecho, según un estudio de once años realizado por la Universidad de Oxford, Inglaterra, dejar de consumir carne previene problemas de salud asociados al cáncer de colon, accidentes cardio vasculares, derrames cerebrales y diabetes. Una estrategia que no solo beneficia la salud de la ciudadanía colombiana, sino que presiona al sector ganadero a cambiar de políticas de producción, empezando por un cambio urgente en su organización administrativa y de política económica.

 

Grupo Éxito y su apoyo a este nefasto Gobierno

El Grupo Éxito es uno de los aglomerados económicos más poderosos del país. En sus tiendas podemos encontrar toda una variedad de productos importados que se deseen, pero al parecer con un alto costo social. Esta cadena de supermercados firmó su desacuerdo con el pueblo al apoyar económicamente a los cuestionados miembros del Esmad. Incentivándolos con unas tarjetas de bonos de mercado en un momento en el que la ciudadanía le exigía a la Policía Nacional, esclarecer por qué algunos miembros del Esmad habían utilizado —estratégicamente— las instalaciones del Éxito en Cali para operaciones militares y de inteligencia[2].

Además, al Grupo Éxito también se le acusa de ser uno de los mayores cómplices de la desforestación de bosques protegidos en el sur del país. De hecho, algunos indígenas del norte del Brasil y del sur de Colombia, han interpuesto demandas al mayor socio económico del Éxito, la empresa francesa Casino, que le compra productos cárnicos a más de 600 proveedores nacionales acusados de promover la ganadería intensiva en tierras protegidas ambientalmente. ¿Cuál es la estrategia? No comprar más en el Éxito. En efecto, al no hacerlo promovemos que los campesinos colombianos puedan tener mayores ganancias a la hora de vender sus productos, pues la demanda de productos nacionales ha disminuido por el régimen de importación del Gobierno Duque. Igualmente, fortaleceríamos los mercados locales como lo son, por ejemplo, las plazas de mercado o las casi extintas tiendas de barrio que en su mayoría son los socios prioritarios de los productores agrícolas del país y de las plazas barriales.

 

Postobón y los medios masivos de comunicación

El dueño de Postobón es el «señor de bien» llamado Ardila Lülle. Con su monopolio de las gaseosas se ha dado el lujo de financiar copas y equipos de futbol incrementando su riqueza de manera extraordinaria. Este señor del azúcar y del Atlético Nacional es un declarado uribista. No ha hecho más que utilizar su poder corporativo y mediático para menospreciar las bases populares que ahora están en las calles. Al ser también dueño de canales como lo son RCN, NTN24, Win Sports y sus decenas de cadenas radiales, Lülle como dueño de estos medios, ha promovido la tergiversación de la protesta social. Y qué decir del beneficio que iba a tener como magnate del azúcar y las gaseosas en el país. Con la extinta reforma tributaria del exministro Alberto Ratasquilla, uno de los sectores beneficiados por no grabar sus precios era precisamente el sector de  las gaseosas. Incluso, el azúcar era el único básico de la canasta familiar que no iba a grabarse con el IVA.

¿Cuál es la estrategia en este contexto? Fácil, dejar de ver sus horrendos canales y dejar de tomar gaseosa. Es más, al dejar de ver canales como RCN o Caracol, promovemos que otros canales alternativos, regionales e independientes puedan tener mayor impacto mediático frente a lo que está sucediendo en el país. Al promover otro tipo de comunicación, podemos llevar lo que verdaderamente está sucediendo en las calles colombianas. Y que decir de dejar de tomar gaseosas. Estas bebidas son famosas por su contenido alto en azúcar; un evidente vector de enfermedades como la diabetes y los problemas asociados a la gordura mórbida y problemas cardiacos.

En definitiva, la tarea es escarbar e identificar cuáles son los productos cuyos dueños se consideran como «gente de bien» y de ese modo dejarlos como se dice vulgar y falocéntricamente «mamando». El pueblo debe tener cuidado con su salud, porque esto es lo más apreciado de una comunidad políticamente activa.

 

Fuentes:

[1] https://pares.com.co/2020/03/03/fedegan-una-historia-de-violencia-y-depredacion/

https://www.altamed.org/es/articles/8-buenas-razones-para-intentar-de-dejar-la-carne

https://www.youtube.com/watch?v=lNsuTE7pfDc&ab_channel=CM%26lanoticia

[2] https://www.abcpolitica.com/almacenes-exito-entrego-bonos-a-miembros-del-esmad-y-reafirmo-su-apoyo-al-gobierno/

https://climateadvisers.org/wp-content/uploads/2020/06/CAT-Beef-in-Colombia-Grupo-E%CC%81xito-Deforestation-Risks-SPANISH.pdf

( 4 ) Comentarios

  1. Excelente artículo. Sería interesante hacer el ejercicio con negocios y empresas más locales por ciudad, para que el ejercicio micropolítico se amplifique. Por ejemplo, el restaurante Mondongo´s en Medellín, donde se le hacían homenajes a Ordoñez; la empresa del paramilitar Andrés Escobar en Cali, entre otros.

    • ReplyJulián Escobar Ávila

      Gracias por el comentario Andres. Si, en efecto debemos proponer y fortalecer este tipo de estrategias. Lo que dices al respecto de esos bares en Medellín por ejemplo y muchísimos mas. La estrategia es buscarlos, investigar y denunciar sus conflictos de intereses.

      Muchas gracias nuevamente.

  2. ReplyJulián Escobar Ávila

    Gracias por el comentario Andres. Si, en efecto debemos proponer y fortalecer este tipo de estrategias. Lo que dices al respecto de esos bares en Medellín por ejemplo y muchísimos mas. La estrategia es buscarlos, investigar y denunciar sus conflictos de intereses.

    Muchas gracias nuevamente.

  3. -¡GENIAL!

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Julián Escobar Ávila
Investigador social, escritor y geógrafo. Síganme por acá en Twtter. @julianaandreses y nos ponemos al día.