Pluralidad, alianza y oportunidad: las claves para el 2022

Las claves para sacudir la sociedad política está en las manos de los votantes con el propósito de lograr una transformación. La pluralidad en las posiciones políticas, las formas de agrupación con el fin de aglutinar los pensamientos e ideologías políticas en un solo movimiento y la multiplicidad de propuestas de cambio serán dignas de un análisis profundo. Estas deberán ser la herramienta en la toma de decisiones que conciernan al futuro del país.

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2021-08-22

Pluralidad, alianza y oportunidad: las claves para el 2022

Columnista:

Juan Camilo Merchán Jiménez

 

Falta poco más de 9 meses para la próxima jornada de elecciones presidenciales en Colombia, las cuales, según lo diseñado por la Registraduría Nacional del Estado Civil, serán desarrolladas el 29 de mayo de 2022. Sin embargo, las intenciones de ocupar el cargo de presidente en 2022, tras la victoria del altamente criticado Iván Duque, estaban más o menos cimentadas desde estas elecciones; en 2018. Las candidaturas tanto de Sergio Fajardo como de Gustavo Petro tuvieron mucha fuerza, no solo en aspectos mediáticos, también se reflejó en las urnas, y por esto, desde entonces se esperaba que para 2022 sus candidaturas se mantuvieran firmes, lo cual ha pasado, con ingrediente especial de la política colombiana que ya vemos en miras hacia los próximos comicios, los términos: (alianza de, coalición de, pacto, unión de, fuerza de, liga de y sus derivaciones).

Usted y su partido o movimiento de preferencia puede llenar el espacio que les siguen a estas muletillas, pero no se puede negar que la tendencia a ser rimbombantes e intentan dar un significado trascendental a las diferentes intenciones y posiciones del espectro político e ideológico es casi preocupante, aunque por otro lado también se presta para el bello ejercicio de la sátira y crítica política. Siguiendo esta línea, el fenómeno no es desconocido para los partidos políticos, ya sean estos de cortes tradicionales, progresistas o independientes, incluso más cuando se trata del puesto más importante dentro de la Rama Ejecutiva de la nación.

El contexto sociopolítico y económico que se desarrolló en el país, en el cual se debería también plantear el concepto de crisis, durante los primeros tres de los cuatro años de la administración Duque, abrieron las puertas a lo que podrían ser las elecciones con más participación y pluralidad en la historia del país, en caso de que la emergencia sanitaria nos respete y pueda estar controlada para entonces, seguramente se pueda rebasar la barrera del abstencionismo, incluso en las predicciones más optimistas podríamos estar hablando de un 60 % de participación total; alrededor de 22 millones de votantes en las próximas elecciones sería un gran noticia para el ejercicio democrático en el país, esto por el lado de los votantes en el país.

Ahora, es momento de mencionar a los votados, quienes pretender ser elegidos para detentar el poder en las ramas Ejecutiva y Legislativa del país.

No podemos dejar de lado un factor muy importante dentro de estas campañas, el hecho de que muchas de las precandidaturas están diseñadas para redirigir sus esfuerzos hacia las listas cerradas o abiertas dentro del Senado de la República y la Cámara de Representantes, es una de las muchas estrategias que se usan en la esfera política, sin embargo, en esta ocasión en específico se dan unas circunstancias particulares, las cuales significarían que, como diría la frase popular «Esto está para cualquiera».

Y esto responde al rompimiento de una tendencia que se había sostenido desde la elección de Álvaro Uribe Vélez en el año 2002, el fenómeno de la elección, reelección y en algunos casos, como fue el de Uribe a miras del 2010, del intento de una nueva reelección, ya fuera por medio de un cambio a la Constitución para poder ser elegido, o bajo el apoyo a un candidato de su plena confianza, como lo fue en su momento Juan Manuel Santos.

Ambos tuvieron dos periodos presidenciales, lo cual ya no pasará con el actual presidente Iván Duque, dado su (in)capacidad de manejo de las diferentes crisis que afronta el país durante su periodo, tomó el mayor golpe político en los últimos tiempos, haciendo que un escenario donde su reelección sea posible está muy cerca de lo risible, más aún cuando su propio partido no lo ve como una opción, ante esto, con mucha prudencia, el mismo ha guardado silencio y expresado que solo fue elegido por cuatro años, y no piensa en su futuro político inmediato más allá de esto.

Este hecho resulta en una competencia más abierta de lo que parece en un primer momento, puesto que conforme se acercan las consultas internas y se definen los candidatos, se han formado diferentes alianzas, movimientos, y demás, con nombres de un peso importante en la política nacional.

Las claves mencionadas en el título son pilares de unas posibles victorias en las elecciones de 2022, tanto en el Legislativo como en la presidencia, entre las figuras políticas más importantes se encuentran dispersos en varios movimientos políticos; por parte de la Coalición de la Esperanza están figuras como Sergio Fajardo, Jorge Enrique Robledo, Humberto de la Calle,  Juan Fernando Cristo y el excongresista Juan Manuel Galán, este último mencionó a los medios de comunicación que estará apegado a las decisiones de renacido «Nuevo Liberalismo», otro de los actores para el ruedo de 2022.

En agregado, por la izquierda colombiana, una parte más moderada, como lo es la Alianza Verde, está mayoritariamente unida a la Coalición de la Esperanza, y presentarán un solo precandidato a las elecciones internas, en este participarán políticos como Camilo Romero, Carlos Amaya, Antonio Sanguino, Iván Marulanda, entre otros. En la izquierda más alejada del centro, está el ya mencionado Gustavo Petro, con el Pacto Histórico, el cual cuenta con políticos de la talla de Gustavo Bolívar, Armando Benedetti, Aída Avella, Roy Barreras, Iván Cepeda, Francia Márquez y María José Pizarro.

La derecha más férrea, entendida y representada por partidos como Partido de la U, Centro Democrático, Conservadores, Cambio Radical, Colombia Justa Libre y partidos cristianos, están más rezagados en este aspecto, esto debido a que solo el CD y la U han tenido impacto en las pasadas elecciones, los demás buscan los puestos regionales en el legislativo, por esto se baraja una «Gran Alianza Republicana» (al mejor estilo de partido estadounidense republicano). Entre los precandidatos de esta posible alianza está Óscar Iván Zuluaga, María Fernanda Cabal, e incluso Tomás Uribe, hijo del líder del CD Álvaro Uribe Vélez, también se mencionó el nombre del Enrique Peñalosa, el exalcalde Federico Gutiérrez y Álejandro Char, si bien los conservadores y Cambio Radical han propuesto una que otra figura política, se espera que el candidato salga del Centro Democrático.

No obstante, un componente más se une a estas nuevas contiendas, los candidatos independientes. Tanto Miguel Ceballos, ex alto comisionado de Paz, como el exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández Suárez, han expresado su intención de llegar a la Casa de Nariño por medio de una candidatura avalada con base en firmas. Este último ha tenido un gran impacto en la ciudad santandereana, y como lo muestran las encuestas, su bandera anticorrupción ha tenido buena acogida entre los votantes.

Con esto explicado, los posibles escenarios para el 2022 pueden desarrollarse de muchas maneras, pero es importante apuntar que es casi imposible que un candidato gane en la primera vuelta, por lo tanto, los apoyos y alianzas en la segunda vuelta serán definitivos; la derecha más férrea podría ver con buenos ojos un posible apoyo al candidato de la Coalición de la Esperanza, más en caso de que este sea Sergio Fajardo, lo mismo se podría decir del «Nuevo Liberalismo» por si su candidato no cuenta con el suficiente apoyo o tengan que juntarse a una coalición ya formada, en este caso ganaría el centro, o la centro derecha, dependiendo del candidato. Por otro lado, si figuras como Gustavo Petro buscan una elección más segura, tendría que volver a acercarse a la centroizquierda y el centro, con los que ya tenido tanto puntos en común como roces importantes, sobre todo en las últimas campañas electorales.   

La figura de la polarización tendrá, nuevamente, un papel protagónico, pero en esta ocasión, se usaría como una herramienta del centro, allí está otra clave, ningún partido o candidato logrará salir victorioso sin un apoyo del centro, puesto que tanto la derecha como la izquierda más cerrada no tienen el suficiente poder en las urnas para ganar de forma autónoma, lo que sería una oportunidad única para que los movimientos de centro lograran capitalizar dentro del contexto de un entendimiento de la política cambiante y hastiado del corte tradicional, incluso no se podría descartar la sorpresa, al menos en primera vuelta, de independientes como Alejandro Gaviria o Rodolfo Hernández.

El escenario para las elecciones presidenciales está más abierto que en cualquier otra votación de los últimos treinta años, por lo tanto, se verán los múltiples movimientos de la política, los verdaderos colores de los candidatos, sus posiciones frente a negociar o no la ideología y sus creencias. Sin lugar a duda, las elecciones presidenciales del 2022 podrían marcar una época en la sociedad civil y política de Colombia.

 

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Julián Camilo Merchán Jiménez
Estudiante de Ciencia Política. Universidad Nacional de Colombia