¿Por qué los colombianos quieren ir a Venezuela?

Opina - Internacionales

2017-02-18

¿Por qué los colombianos quieren ir a Venezuela?

La mayoría de los colombianos que viven en Venezuela están radicados allí desde hace varios años y tienen acceso a todos los programas sociales: bono de alimentación, salud, educación y acceso a los programas de vivienda gratis. En Venezuela viven 5 millones 600 mil colombianos, la mayoría de ellos nacionalizados, y cada año se van sumando más personas que por diversas razones se trasladan al vecino país, unos desplazados por la violencia y otros porque en Colombia no encuentran oportunidades. Tienen el estatus de refugiados 5.991 colombianos y hay 20 mil en trámite, de acuerdo con cifras oficiales de la Comisión Nacional para Refugiados de Venezuela. (Ver video)

Los colombianos residentes en la zona de frontera siempre se han beneficiado del bajo costo de los alimentos, productos de aseo, medicinas, gasolina… sin importar el valor del cambio, porque priman los subsidios que da el gobierno venezolano a la gran mayoría de productos de primera necesidad. Hay que tener en cuenta que con el cambio actual es mucho más favorable traer productos de Venezuela, lo que hace más atractivo el negocio del contrabando. Más del 70% de la economía de Cúcuta y en general de la frontera colombiana es informal, y está basada en el contrabando. (Ver video)

Para entender mejor lo que pasa en la compleja frontera colombo-venezolana es  importante revisar lo ocurrido allí: en El Catatumbo los campesinos caminan descalzos sobre las reservas de petróleo y carbón, reservas que hacen a esta región muy atractiva a las corporaciones y a los grandes capitales multinacionales, de ahí que durante el gobierno de Álvaro Uribe este territorio fuera tomado por el paramilitarismo comandado por Mancuso, jefe de las llamadas AUC, quien actualmente se encuentra cumpliendo condena por narcotráfico en los Estados Unidos.

Cuando los paramilitares llegaron a los pueblos del Catatumbo, Norte de Santander, entraron cortando cabezas para jugar fútbol con ellas, literal y crudamente. A punta de terror los paramilitares asociados con las Fuerzas Armadas Colombianas, quienes en muchos casos, está demostrado que apoyaron logísticamente a las AUC y desplazaron a miles de campesinos con el objetivo de dominar el terreno para la libre extracción de sus riquezas naturales.

De ahí en adelante se dedicaron a infiltrarse en Venezuela, con el apoyo de la oposición política de ese país, buscando tumbar el legítimo gobierno venezolano. En Cúcuta y sus alrededores, con financiamiento de Álvaro Uribe y Óscar Iván Zuluaga desde Colombia y de Estados Unidos, a través de funcionarios de su embajada en Venezuela, han sido entrenados mercenarios venezolanos y colombianos, por paramilitares colombianos, en prácticas criminales macabras como el descuartizamiento de personas, la colocación de guayas para degollar motociclistas, los ataques a la Fuerza Armada, la quema de colegios y centros médicos y otras prácticas terroristas, según el confeso descuartizador venezolano José Rafael Pérez Venta. (Ver video)

Cúcuta es una ciudad infiltrada por el paramilitarismo desde hace muchos años atrás. El exalcalde Ramiro Suárez Corzo fue sentenciado a 25 años de cárcel por el asesinato de Alfredo Enrique Flórez y por sus nexos paramilitares. Este señor también llegó a ser el dueño del Cúcuta Deportivo, entraba al camerino con escoltas y amenazaba a técnicos y jugadores. Ramiro Suárez es un criminal que sigue mandando en Cúcuta desde la cárcel. (Ver link)

Álvaro Uribe es la punta de lanza de los anticubanos de Miami, en cuyas filas se encuentran varios acusados, condenados y fugitivos por cargos de terrorismo, representa también los intereses de las multinacionales, los intereses geopolíticos y económicos de EE.UU, y los de las familias y empresas más adineradas del país, los señores feudales de Colombia, para enfrentar y contrarrestar a los gobiernos progresistas de América Latina. Los Estados Unidos van por el petróleo y la oposición venezolana, que antes de la llegada de Hugo Chávez tenía a la estatal petrolera PDVSA como su caja menor y prácticamente regalaba el petróleo a los EE.UU, va por el poder. A costa de no ganar elecciones, los opositores venezolanos se han dedicado a ser golpistas desarrollando prácticas criminales con apoyo logístico, entrenamiento y financiamiento paramilitar, para desestabilizar y tratar de tumbar el legítimo gobierno de ese país. (Ver video)

En la zona neutral de frontera donde habitan las personas que fueron deportadas de Venezuela hay muchos campesinos colombianos humildes que habían sido desplazados, años atrás, desde nuestro país. La mayoría de estas personas son indocumentadas, y tal vez por su falta de educación no legalizaron su permanencia en el vecino país, pero también hay muchos paramilitares, sicarios, ladrones, “bachaqueros” y contrabandistas.

Sin embargo, medios de comunicación amarillistas, mentirosos y parcializados, difunden noticias y comparten imágenes falsas, replicadas por otras personas en las redes sociales, de acontecimientos anteriores e incluso imágenes de sucesos ocurridos en otros lugares del mundo, manipulado a la opinión pública, promoviendo el odio entre sus habitantes y tratando de crear una confrontación entre países hermanos. Estas prácticas hacen parte de la teoría del “golpe suave” de Gene Sharp; y además, son comunes en las guerras de cuarta generación, como las que han desarrollado los Estados Unidos contra otros países petroleros: Irak, Libia y Siria. Primero hacen la campaña de desprestigio y detrás vienen las bombas.

Actualmente se está produciendo un nuevo desplazamiento hacia Venezuela. Los territorios despejados tras el proceso de desmovilización de las FARC-EP están siendo ocupados por paramilitares colombianos causando un nuevo desplazamiento hacia el vecino país. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios -OCHA- confirmó el desplazamiento masivo hacia Venezuela, señalando que la situación afecta a 53 familias en Tibú y a otras 43 en el municipio de Teorama. (Ver link)

Comunicado de ACNUR confirma nuevos refugiados colombianos en Venezuela. (Ver video)

Muchos colombianos quieren ir a Venezuela buscando mejores condiciones de vida, para escapar de la guerra interna y de la persecución a que han sido sometidos por las multinacionales, las oligarquías dominantes y el neoliberalismo en nuestro país.

Por último, las siguientes conclusiones:  

  1.  No podemos permitir dejarnos llenar de odio por los medios de comunicación que responden a los intereses de las multinacionales y de las oligarquías dominantes.
  1.  El Estado colombiano debe estar atento para que se cumplan los protocolos establecidos y se respeten los derechos de las personas deportadas de Venezuela.
  1.  El gobierno colombiano debe resolver las precarias condiciones económicas y sociales en que se encuentran las personas que fueron deportadas de Venezuela y en general de los habitantes de la frontera.
  1. Las autoridades colombianas deben hacer presencia en la zona de frontera, combatir el paramilitarismo y todas las formas de delincuencia, prohibir la venta de productos traídos de contrabando, controlar y regular las casas de cambio que atacan la moneda de Venezuela con permisividad del Estado colombiano que permite tener un cambio diferente, en la frontera, para la moneda del vecino país.
  1. Hay que respetar las decisiones autónomas y soberanas de cada país -la libre determinación de los pueblos- que estén ajustadas a su Constitución y a su Ley. Las cuales, además, deben estar en concordancia con la legislación internacional.

 

 

 

( 1 ) Comentario

  1. Más bien hágase la pregunta al revés: ¿Porque hay muchos venezolanos que tienen que vivir en Colombia? Ellos no están aquí por turismo, sino por necesidad, ya que en Venezuela, el tal paraíso del subsidio se acabó!!!
    Y a eso se agrega: ideologización desde las escuelas, altos niveles de vagancia laboral, represión a la prensa, represión por pensar distinto, altos niveles de delincuencia y muerte. Y esto no es inventado por la prensa internacional, es lo que el venezolano del común capta con su celular y lo que logra postear en medios independientes.
    En Colombia las cosas están peor, pero no tanto como en su «amada» Venezuela Chavista, degenerada en lo económico, en lo social, en lo político, y en lo cultural.
    Así que despierte y deje de estar publicando maricadas!!!!

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Santiago Carrascal
Coordinador de Bienestar Universitario, presidente del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad Francisco de Paula Santander-Ocaña, entre 1982 y 1989. Estudió Contaduría General, es comerciante y vive en Bogotá desde julio de 1989. Interesado en temas nacionales e internacionales. -En un mundo de mentiras decir la verdad es un acto revolucionario-. George Orwell.