Imagen insidiosa del uribismo en nuestra economía

El economista Eduardo Lora nos plantea que durante comienzos de Gobierno del presidente Duque, la evasión de impuesto de renta alcanzó un porcentaje del 38% y del iva 22%. Pero, ¿cuál es el panorama económico que atraviesa serias problemáticas en la actualidad?

Opina - Economía

2019-12-12

Imagen insidiosa del uribismo en nuestra economía

Autor: Alejandro Bonet González

 

El razonamiento crítico, la incentivación por investigar y el pensamiento escéptico son los tres pilares fundamentales para no dejarse convencer por las noticias parcializadas y los datos que buscan encubrir los problemas gubernamentales. De esta manera, se vuelve bastante predecible y evidente cuando algún sector político quiere maquillar la realidad económica, especialmente contra las clases sociales más vulnerables o con menor nivel de análisis crítico.

La táctica maestra de algunos funcionarios públicos es centrarse en un logro controvertible para ser difundido como exitoso, de tal modo que se pueden dejar a un lado o encubrir los problemas que se vivencian desde los aspectos económicos del país.

Los ciudadanos no pueden bajar la guardia, teniendo en cuenta que estamos pasando por una etapa donde se decide el futuro de una reforma tributaria; el sistema pensional y el régimen de prima media necesitan de una estricta modificación; la tasa del desempleo sigue aumentando en números negativos; entre otros problemas que adscriben controversialmente el panorama actual de la economía.

Hace unos días, el expresidente Álvaro Uribe Vélez estaba divulgando información sobre el crecimiento del PIB en su página de Facebook, catalogando este hecho como una recuperación de la economía nacional. En primera instancia, es nocivo decir que estamos en buenas condiciones con base en medir el crecimiento económico mediante el PIB global y no por PIB per cápita, ya que el primero depende del número de habitantes y aquella producción puede estar concentrada en pocos capitales.

Si bien nuestra economía ascendió un 3,3% durante el tercer trimestre del 2019, y somos el segundo país de Latinoamérica que más tiene crecimiento económico, aún tenemos que mejorar en otros aspectos que estén centrados mayormente en el desarrollo por encima del crecimiento.

Por otra parte, fue bastante controversial cuando el expresidente tuvo que publicar un video en su Instagram, aclarando sobre a lo que se refería con “Trabajar, trabajar y trabajar en mi Gobierno”, al momento de explicar los beneficios de reducir el número de horas en la jornada laboral.

De la misma manera, es irónico que actualmente quiera pasar un proyecto de ley para reducir el número de horas de trabajo desde 48 a 45, cuando él fue quien recortó el recargo nocturno, e insistía con mantener esas labores por mayor número de tiempo durante su gestión.

Ni siquiera basta con evadir las propuestas e ideales contradictorios con su pensamiento actual, sino que también busca una alternativa para distorsionar las huellas que dejó en el pasado, y tergiversarlas para no afectar su imagen pública.

Ahora bien, el entusiasmo de Marta Lucía Ramírez en decir que “seguiremos impulsando la competitividad, la generación de empleos, y el crecimiento de la economía”, mediante el crecimiento neto del PIB global, es dejar a un lado todas las políticas macroeconómicas que actualmente están dejando un paso poco plausible para la nación. El consumo como base del crecimiento puede estar aturdido mediante el manejo ineficiente de la economía fiscal para ayudar a quienes lo ameritan, los altos niveles de desempleo para generar poder adquisitivo y la devaluación de nuestra moneda local frente al dólar.

Este último punto es un factor bastante importante, ya que la opinión pública ha manifestado reiteradamente que el alza del dólar se debe exclusivamente a los factores externos entre la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Lo mencionado anteriormente es una afirmación mediática que busca liberarse de la responsabilidad que acude hacia el gobierno, debido a que gran parte de nuestra economía es sostenida a partir de la exportación de petróleo.

Aquella dependencia de exportar hidrocarburos conlleva a que estemos ligados al alza o caída de los precios del petróleo, por lo que si su valor cae y los precios bajan porcentualmente, entrarían menos flujos de dólares en nuestro país y el precio del dólar se incrementará.

En pocas palabras, la única inhabilidad que tiene el Estado es no diversificar la economía por enfocarse en el extractivismo, pero a fin de cuentas, es una mentira abismal que no podamos darle responsabilidad a los políticos, porque se juegan factores tanto externos como internos.

El presidente Iván Duque no se quedó atrás para homenajear el crecimiento del 3% en nuestra economía, incluso reconociendo por él mismo que no ha logrado cumplir con expectativas tributarias, enfocados directamente en los consumidores y en las empresas del país.

Sus propuestas durante la campaña presidencial no han tenido el margen esperado por sus votantes, especialmente las de bajar impuestos tanto directos como indirectos, a las empresas y ciudadanos respectivamente.

Colombia no ha mantenido un nivel progresivo de tributación, sino que hemos alcanzado a ser el tercer país de la región donde las empresas pagan más impuestos a nivel general. Las Pymes se ven más afectadas en este problema, ya que los grandes empresarios y cooperativos con el poder político son los que más aluden a la evasión tributaria, con el fin de generar una desigualdad social oportunidades.

Esto último es una tesis que ha sido desglosada por varios economistas de prestigio, como por ejemplo Salomón Kalmanovitz en su columna de Concentración de Ingreso y Tributación, o Eduardo Lora en su libro Economía Esencial de Colombia. En el capítulo 12 de esta obra, llamado “¿Pagamos demasiados impuestos?, el economista Eduardo Lora nos plantea que durante comienzos de Gobierno del presidente Duque, la evasión de impuesto de renta alcanzó un porcentaje del 38% y del iva 22%.

Del mismo modo, para combatir este problema de fraude fiscal, la DIAN debe fortalecerse como institución para procesas eficientemente los datos que recibe de las autoridades tributarias, y la Fiscalía debe efectuar correctamente contra quienes lleven a cabo este delito.

Con base en lo dicho anteriormente, podemos evidenciar que hay muchos trasfondos que van más allá de un simple crecimiento del PIB en nuestra economía. La desigualdad social, la amplitud de cargas tributarias, los altos niveles de desempleo, la concentración de ingresos, el bajo poder adquisitivo de la población, la evasión fiscal y la devaluación del peso frente al dólar son problemáticas que no pueden dejarse a un lado tan fácilmente.

 

 

( 2 ) Comentarios

  1. «sostenida a partir de la exportación de petróleo » hasta ahí llegué ¿se le olvidó la cocaína?

  2. Alejandro, aunque me parece bueno tu articulo hay fallas de redacciòn, puntuacion y construcciòn de los enunciados que distorsionan el sentido del texto

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Alejandro Bonet González
Estudiante de comunicación social con énfasis en periodismo, en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. 19 años.