¿Es necesaria una marcha? (I)

Hay que diseñar estrategias que busquen neutralizar a ciertos actores de la fuerza pública, cuyo único objetivo es acabarla desde la desvalorización y la confrontación.

Opina - Emociones

2020-10-07

¿Es necesaria una marcha? (I)

Columnista:

Juan F. López Giraldo

 

Puede sonar un poco altisonante por la situación que vivimos pero quiero invitarlos a que reflexionemos profundamente sobre esto en el primer artículo de dos que entregaré

¿Es necesaria una marcha? lo es en la medida que es legitimada, es decir que la población se dé cuenta de las necesidades que tiene dicha marcha.

¿Por qué digo esto? Es muy sencillo, toda marcha tiene unos riesgos y tácitamente se busca eso, desestabilizar, generar una incomodidad controlada, producir reflexión, pero a veces dicha incomodidad puede por varios factores exacerbarse y caer en el caos, como ataques, confrontaciones, peleas campales, cosas que a muchos jóvenes le gusta, pelear con esa autoridad que reprime e impide que puedan expresarse como quiera.

¿Qué estrategias pueden existir? Antes que nada debemos comprender el fenómeno mismo de la marcha, porque ella tiene varios índoles: el punto de partida, el recorrido y el punto final. La importancia recae en esos tres elementos, a veces el punto de partida es el más importante, ahí se congrega la gente, hacen las arengas, dicen las cosas y terminan con el recorrido; ese tipo de marcha para la situación actual es muy complicada ya que el orden se va difuminando y a la final queda un pequeño grupo, que en su mayoría es infiltrado por otro tipo de fuerzas y generan la confrontación con el orden público.

Cuando la marcha en sí es lo más importante, el punto de partida es insustancial, solo es el sitio en el que se reúnen; por lo tanto, el recorrido es el acto principal donde se concentra la fuerza, el grito, las arengas. Hay un leve control por la presencia de muchas personas, ahí aparecen figuras, música, es una procesión con todas las de la ley, puede que no exista tantos problemas con la fuerza pública, pero como es móvil pueden infiltrarse muy fácil ciertos sectores que buscan deslegitimarla, difuminándola, haciendo perder su fuerza y capacidad.

Cuando el fin de la marcha es lo más importante, el punto inicial puede tener valor en la medida que genere el ánimo para arrancar, pero la marcha cobra un riesgo y es que durante la caminata, aunque todos deseen llegar al punto final para las arengas, en medio de ella empiezan las peleas, los disturbios ¿cuál es el fin? que la misma marcha no llegue a la parte final y no realicen las protestas, los conciertos o los actos conmemorativos.

¿La marcha se puede reemplazar? Para esta situación sí, teniendo en cuenta que en el ciudadano promedio (el que no participa, trabaja en una empresa y se conforma con el statu quo) el concepto de ella está desdeñado, porque consideran que es un espacio peligroso, alienante y fuertemente politizado (tanto de un espectro ideológico como en el otro). Por eso hay que diseñar otras estrategias que busquen el mismo fin de aquellas, neutralizando a ciertos actores de la fuerza pública, cuyo único objetivo es acabarla desde la desvalorización y la confrontación.

¿Como se puede hacer? Si uno mira antes o después de la marcha, se realizan plantones; un plantón a diferencia de una marcha es estático, puntual, económico y relativamente más seguro, pero muchos de esos plantones no se hacen en puntos estratégicos, algo que deben analizar los que organizan este tipo de eventos. Para la situación actual una marcha es peligrosa, ya que ha habido heridos, muertes, señalamientos y demarcación.

Un plantón se hace en un punto fijo, donde tanto los actores reclamantes como la fuerza pública están vigilados, medidos, supervisados y por lo tanto, no hay desplazamiento ni hay afectación de diversos puntos y mucho menos produce incomodidad prolongada; aunque invita a la reflexión obteniendo un fuerte impacto, pues si se aplica una excelente logística (actos simbólicos fuertes, música contestataria, alocuciones de personas importantes) se convierte en un punto gravitatorio que impacte y mueva gente.

 

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Juan F Lopez Giraldo
Feliz autodidacta. Lector, analistas, educador en la universidad de la Vida. Egresado de la Universidad de Antioquia Teologo Aficionado.