¿Dónde está el busto de don Guillermo Cano?

¿Quitaron el busto porque él decía que “los terroristas han encontrado en la manipulación de la prensa un arma tan temible como sus fusiles, sus ametralladoras y sus bombas de fragmentación»?

Opina - Sociedad

2019-12-24

¿Dónde está el busto de don Guillermo Cano?

Columnista: Marcos Fidel Vega Seña

 

El 17 de diciembre se cumplieron 33 años del magnicidio de don Guillermo Cano Isaza, emblema del periodismo honesto que escasea por estos días en Colombia.

El asesinato del periodista, ocurrido en 1986, y de acuerdo con investigaciones judiciales, se produjo por su férrea posición de combatir al narcotráfico, desde sus escritos, en las páginas de El Espectador, diario que dirigía en el momento de su muerte.

En general, su preocupación fue por el derrumbe que el país sufrió y sigue sufriendo frente a la ética, la moral, la verdadera justicia y la corrupción; esta última parece ser, año tras año, nuestro personaje favorito.

“Mientras la justicia siga cojeando y no llegue, como no está llegando en casos tan graves y delicados como los que conoce la opinión pública, este país difícilmente logrará recuperar su título ennoblecedor de potencia moral y jurídica”, escribió el 6 de noviembre de 1983, en uno de sus acostumbrados apuntes, que tituló “dónde están que no los ven”.

Según la columna de Jorge Gómez Pinilla, del 3 de abril de 2018, esta nota fue la que provocó que Pablo Escobar ordenara el asesinato del periodista.

“¿De qué raro y exótico privilegio disfrutan estos traficantes de la droga y mercaderes de la muerte para que contra ellos la justicia no logre avanzar un paso en el esclarecimiento de los delitos que se les atribuyen y de los cuales parecen existir abundantes pruebas?”, destaca Gómez Pinilla esta cita de Cano Isaza.

Esa misma pregunta cobra una inusitada actualidad en este momento histórico y macabro que ocurre en Colombia, por ejemplo, con los casos de las fosas hitlerianas que están apareciendo en diferentes lugares (200 mil cuerpos, según Medicina Legal), asesinatos a sangre fría con los cuales la justicia se ha hecho la sorda y la prensa peor, a sabiendas que todos los caminos conducen a Roma.

 

Algunos curiosos apuntes

El 29 de marzo de 1989, hace 30 años, fue asesinado a balazos, por dos sicarios, el periodista y abogado Héctor Giraldo Gálvez, quien había dedicado parte de su trabajo en esclarecer quién mató a don Guillermo. De acuerdo con una nota publicada en El Espectador el 28 de marzo de 2014, firmada por María Alejandra Moreno, dice que debido a las pesquisas de este investigador: “en la mira de la justicia quedaron el capo Pablo Escobar, dos de sus sicarios de cabecera David Ricardo Prisco y Norbey de Jesús Alvarán, y el individuo que aportó el dinero para consumar el magnicidio, el prestamista Luis Carlos Molina Yepes”.

A raíz del sonado debate realizado en la Cámara de Representantes en 2014 por Iván Cepeda Castro, a quien en esa ocasión los abogados de Álvaro Uribe Vélez le prohibieron nombrarlo durante la deliberación, El Espectador divulgó la siguiente información:

“Uno de los apartes de la exposición que realizará el senador Cepeda mostrará una serie de documentos que aún reposan en la Cámara de Comercio de Medellín, en los cuales aparece el nombre de Álvaro Uribe Vélez como integrante de la junta directiva de una empresa que tuvo múltiples cambios entre 1981 y 1989, y cuyo socio principal fue Luis Carlos Molina Yepes. Aunque sólo purgó seis años de prisión, este personaje es el mismo que fue condenado por el magnicidio del director de este diario, Guillermo Cano”.

Y hay más. El 29 de mayo de 2019, Silvia Higuera escribe que la Fiscalía General de la Nación ordenó la detención del exsicario Jhon Jairo Velásquez Vásquez, conocido en el bajo mundo del crimen organizado como Popeye.

La periodista trae en su nota un llamado perentorio de la familia del comunicador a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, para:

“Establecer la verdad sobre las circunstancias, autores y contextos de la muerte de Guillermo Cano Isaza. La respuesta que hasta ahora hemos tenido de esta importante instancia internacional ha sido evasiva. La verdad en este caso y en el de muchos otros periodistas y colombianos inocentes, la necesita el país”.

¿Esta será la historia que el alcalde Federico no quiere que recordemos? ¿Qué se esconde detrás de la política de Estado de incitar a que se desconozca la historia de crimen que él mismo ha propiciado?

Y es que sobre el asesinato de don Guillermo hay mucha tela por cortar todavía y su ejemplo debe ser referente de periodistas de nuevas generaciones, en reemplazo de esa “figuritas”, que se creen “estrellas” del periodismo, que hoy en su práctica sufre una crisis, pues se ha vendido al mejor postor, es arrodillado y cómplice.

 

Señor Federico Gutiérrez, ¿dónde está el busto de don Guillermo?

Resulta que tras la “entrega” de las obras de ornato, a las que se dedicó Federico en su ineptitud por resolver los verdaderos problemas de la ciudad, del emblemático Parque de Bolívar “desapareció” el busto de don Guillermo Cano, que permanecía al frente del Teatro Lido, escenario cultural que opera la misma Alcaldía de Medellín.

Esta escultura es obra del gran artista antioqueño Rodrigo Arenas Betancur, entregada a la ciudad el 3 de mayo de 2007. Ya habían “desaparecido” la del fundador de El Espectador, Fidel Cano Gutiérrez, cuya autoría es del Maestro Francisco Antonio Cano, padre de la plástica colombiana.

¿Dónde están esas obras? ¿Quién las tiene? Esas obras le pertenecen a la comunidad antioqueña y colombiana, pues fueron adquiridas con dinero público. Señor Alcalde, ¿quiere usted borrar la memoria de los valerosos y verdaderos héroes caídos por defender la moral, la ética y la búsqueda de la verdad, pésele a quien le pesare?

Ni Usted ni el Concejo Municipal, ese hemiciclo de la complicidad administrativa y no ente de control político como debiera ser, son los dueños de esas obras. Ningún político debiera poner placas con su nombre en obras que realiza con dineros públicos. Entre otras cosas, salvo cambios de sillas, baldosas y una que otra matica, no fue la gran intervención a ese espacio. Pero eso es harina de otro costal.

¿Sabía usted que además de la historia de don Guillermo y de don Fidel para la memoria de la ciudad, también está la memoria cultural? Pues espero que sepa quiénes fueron Rodrigo Arenas Betancur, (artista que sufrió el rigor de un secuestro guerrillero), y Francisco Antonio Cano, artífices de la verdadera grandeza de Antioquia.

¿Por qué le molesta que recordemos a don Guillermo Cano? Si Usted no dio la orden, ¿quién de sus sabios “asesores” retiró del Parque de Bolívar la escultura del inmolado periodista?

Por eso, desde estas notas, como periodista y ciudadano, solicito que se nos diga ¿dónde están las esculturas de don Guillermo y don Fidel? ¿Hay una especie de complot contra el periodismo y la memoria?

O debe ser porque don Guillermo escribía lo siguiente:

Los terroristas han encontrado en la manipulación de la prensa un arma tan temible como sus fusiles, sus ametralladoras y sus bombas de fragmentación” (Agosto 18 de 1984).

O esto, que le cae a toda esa dirigencia sin moral, corrupta y proclive al crimen de Estado:

“Estamos presenciando el crecimiento de una generación sin fronteras morales, sin valores ni principios éticos. Eso es lo que combatimos. Con meridiana claridad” (Enero 12 de 1986.

La escultura de don Guillermo Cano debiera volver al Parque de Bolívar. Era uno de los pírricos homenajes que teníamos a su memoria y a su sacrificio. Y nos lo quitaron.

 

 

( 1 ) Comentario

  1. Ud. trabaja para el espectador? si a ellos No les importa… de que se afana? Jajajajaja En vez de atacar directamente al alcalde, y echarse enemigos encima, tiene que chuzar al espectador, para que hagan eso por ud. eso se llama delegar. Jajajajaja No me mal interprete, la historia esta chevere, como pa una pelicula, pero falta investigar si realmente los documentos existen, o existieron… verificar a todos. Todos los que tienen poder quieren rescribir la historia, las farc es lo mismo con las violaciones y la periodista vanesavallejo3 de panampost… Todos quieren rescribir la historia. Jajajajajaja

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Marcos Fidel Vega
Comunicador Social Periodista. Docente universitario. Investigador de la cultura colombiana.