A las mujeres, todo; contra ellas, nada

Opina - Emociones

2017-03-08

A las mujeres, todo; contra ellas, nada

Las mujeres son un arcoíris de sentimientos, sienten primero y piensan después; por esa naturaleza tan propia de ellas devienen en fuente inagotable de ternura, divinas locuras, abnegaciones.

No hay cosa que disponga más el ánimo, remoce y regocije, como hablar con mujeres; dijo José Martí, uno de los grandes próceres de América.

Ellas no sólo son hacedoras de vidas, son imprescindibles paradigmas para quienes anhelen ser mejores seres humanos.

La mujer ama a los valientes sin desdeñar a cobardes, y abrazan a todos los que saben amar.

Las mujeres son seres superiores, ni de lejos el sexo débil, flojos son los canallas que se las dan de fuertes al maltratarlas… por la envidia que les tienen dado los vacíos fatuos en donde malviven frustrados, ahogados por sus mezquindades.

Cuando se es permisivo con maltratos, violaciones, asesinatos a mujeres, se está siendo cómplices del suicidio de la sociedad al no enfrentar uno de los peores males que –haciendo metástasis- nos carcome.

Todos nacimos de una mujer, razón de sobra para que sean consideradas sagradas; aunque a las mujeres conscientes de sus fuerzas y alta valía no les gusta que las veneren porque no necesitan que les regalen ofrendas de afectos ya que ellas tienen capacidades ilimitadas de amar.

Las mujeres merecen todo el respeto y cariño del que se disponga, y más, porque son únicas y saben ser incondicionales como nadie.

Cada día, hora, minuto, instantes de vida, se lo debemos a una mujer, la madre, que debiéramos ver reflejada en cada una de todas las mujeres que nos rodean; benditas para los que aspiramos a vivir siempre bien, anhelando convertirnos en mejores personas.

El 8 de marzo tiene que ser un día más de nuestras vidas, plenas de amor y respeto a esos seres casi perfectos que son las mujeres; ellas nunca han querido ser perfectas porque se aburrirían al no tener obstáculos a vencer en sus crecimientos perpetuos.

Junto a las mujeres se puede lograr todo, por ellas hay que dar hasta la vida –nos la dieron por el placer de amar- de ahí que contra ellas nada. Las mujeres tienen más que merecido todo lo mejor que podamos darles, cada día de nuestra existencia.

Roberto Trobajo
Cubano/Colombiano. Director de Cine y Televisión