Amores perros

Opina - Sociedad

2016-08-02

Amores perros

¡Qué mierd@#% es tener que estar saltando heces de perro en las calles y parques como si fueran minas quiebra patas, “no joda”! ¡Respeten!

Los perros son hermosos más aún si están bien adiestrados. De lo contrario, cualquiera es susceptible de cogerles “bronca” (injustamente). Porque, quien merece todo el “desprecio” de un perro cochino, agresivo, bulloso, o extremadamente “abusivo” y “juguetón” aún con extraños, debería ser el dueño, no el animal.

Respeten, la acera es de todos, no solo de sus mascotas. Respeten, el conjunto cerrado tiene sus reglas. Muchos amamos a los animales, pero no tenemos porqué soportar que haya “razas” que tapicen el sendero hacia la portería de excremento o, forren el parque a donde llevamos a nuestros niños, con defecaciones de variado tamaño. Respeten, por favor. No importa el estrato, la mala educación no discrimina ello.

Animales que sacan a sus mascotas, perdón, “personas” quise decir, que sacan sus animales a cagar (excusen por favor, pero hay temas en los que, pareciera que ser lo más explícito posible, resulta necesario) a las escaleras, al sótano, al parque infantil, a la recepción e incluso ¡al frente de la puerta del vecino! No hay derecho.

¿Cómo no indignarse? Los perros son adorables, hay para todos los gustos; confieso que aquellos, excesivamente ruidosos, me chocan algo; pero, insisto, el animal es perfectamente domesticable, no soy un experto en el tema, en absoluto, pero la realidad es palpable; la mascota se amolda al estilo de su dueño, todas las razas caninas, seguramente, son domables, susceptibles como un lienzo, para ser estampadas en ellas unos códigos de conducta, tan maleables como una “columna”, para forjarla a gusto del escultor o, escritor.

Conozco instructores caninos estupendos (Harold Alberto y Felipe Gómez Perdomo. “Hardcan”; sensacionales, valga la cuña); tipos consagrados a su oficio que me han demostrado cuán dócil puede llegar a ser un perro, incluso de las razas más “fieras” e intimidantes (la especialidad de ellos), en el proceso de adiestramiento. Ejercicio que, claro está, no todos están en capacidad de realizar con la disciplina que lo exige.

Pero, ¡carajo!, quien decide hacerse a una mascota, más aún si es aquella de raza “amenazadora”, si no está en condiciones de adiestrarla, no la compre. ¡No la tenga! Pero, no exponga al resto de los mortales a ella. Ni viceversa.

Un animal malcriado, completamente inocente no merece, reitero, ser blanco del repudio de cualquiera que se sienta “en riesgo”. Quien no se sienta capaz o simplemente no pueda amaestrar a su mascota, no tiene porqué trasladarle esa bendita carga al “vecino”. ¡Por favor, hay gente dedicada a eso, búsquelos!

¡Evite situaciones bochornosas, peligros y hasta desgracias!

Imagen cortesía de: cl.selecciones.com

Imagen cortesía de: cl.selecciones.com

¡Eh, ave María! (¡!) (Y, valga la analogía -guardando las proporciones, claro está- de las anteriores líneas; con respecto a aquellos que optan por traer hijos al mundo. Si definitivamente, no está en condiciones de educarlos, no los hale a esta tierra. O permita que alguien competente los eduque, pero no le injerte tamaña responsabilidad ¡a vecinos o extraños!).

Corolario de lo anterior, exhorto muy respetuosamente desde este precioso balcón habilitado por Con la Oreja Roja, a todos aquellos que tienen mascota, a desempolvar aquella máxima regla de oro de: “No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti”; en el barrio, en el parque, en las calles, en el trabajo y donde sea.

Preciosas mascotas. Hágalas suyas. Fórmelas, no las exponga. No las abandone. Hágalas sentir complacidas, respetadas, admiradas (amo los perros educados, nobles). Todas ellas sienten muchas veces el desprecio “injusto” al que sin quererlo, las expone su amo de cara al mundo que las rodea.

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Fernando Carrillo V.
Abogado del la U. Libre de Colombia, nacido en Bogotá, amante de las letras, siervo del diccionario y discípulo de la palabra bien hilvanada, coherente e impactante. Lector asiduo y explorador nato. En mi Haber literario reposan sendas publicaciones en periódicos de consagrado renombre y participaciones exitosas en concursos de micro relatos a nivel internacional. En la actualidad soy asesor jurídico independiente y consultor en materia gramatical y de redacción, en la composición de tesis, y elaboración de documentos investigativos y textos en general.