Víctimas del paramilitarismo consideran una burla el nombramiento del hijo de “Jorge 40”

El nombramiento de Jorge Tovar Vélez ha causado polémica y reacciones de rechazo en grupos de víctimas, quienes lo consideran una burla y afrenta a la dignidad y memoria de más de 21 000 muertos por el paramilitarismo.

Infórmate - Conflicto

2020-05-20

Víctimas del paramilitarismo consideran una burla el nombramiento del hijo de “Jorge 40”

Columnista:

Andrés F. Benoit Lourido

 

Colombia, 19 de mayo del 2020; la ministra del Interior Alicia Arango dice: “El nombramiento de Jorge Tovar Vélez como coordinador Interno del Grupo de Víctimas es una oportunidad que le damos, porque es una persona que está convencida de la reconciliación”.

 

¿Quién es Rodrigo Tovar, hijo?

En la hoja de vida publicada en Función Pública, dice que es un profesional en Jurisprudencia, especialista en Ciencias Penales y Criminológicas y máster en Alta Dirección Pública. Fue contratista en la Organización Internacional para las Migraciones en el 2018 y asesor jurídico en la firma Acavel. 

Jorge nació en Valledupar e inició su vida laboral en la Alcaldía de dicha ciudad. Participó en la reconciliación con alias “Timochenko” en el 2019, y en aquella ocasión prometió trabajar para que los niños de Colombia no vivan lo que él vivió por culpa de la violencia, por culpa de su padre, Rodrigo Tovar Pupo.

El Grupo de Articulación Interna para la Política de Víctimas del Conflicto Armado, fue creado en el 2015. Está adscrito al Despacho de la ministra del Interior; por lo tanto, Tovar tiene como funciones promover y hacer seguimiento de las obligaciones constitucionales y legales de los mandatarios territoriales a la población víctima de derechos humanos, ocurridas por el conflicto armado y su reparación integral.

Aunque, como dijo la ministra Alicia, (la misma que la semana pasada afirmó jocosamente: “los asesinos salen en cuarentena sin permiso para hacer sus fechorías”, refiriéndose al aumento de asesinatos en el Cauca por organizaciones criminales), que los delitos de sangre no se heredan, el nombramiento de Tovar ha causado polémica y reacciones de rechazo en grupos de víctimas, quienes lo consideran una burla y afrenta a la dignidad y memoria de más de 21 000 muertos por el paramilitarismo.

 

Devolvamos el tiempo

¿Quién es el padre de Tovar, “Jorge 40”? Es un excomandante paramilitar nacido en Valledupar. Actualmente tiene 69 años y está extraditado en Estados Unidos por narcotráfico. Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, estuvo al frente del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). La Fiscalía indicó que los subordinados de este comandante fueron responsables de 20 000 hechos delictivos que afectaron a más de 25 000 personas. 

Tovar Pupo comenzó en las AUC traficando armas hasta que llegó al cargo de comandante. De su apodo Jorge 40hay varias versiones, entre ellas está: Jorge, para que la gente se confundiera con otro Jorge, (Gnecco) también jefe paramilitar del Cesar; y el número cuarenta, por referencia bíblíca de los días del diluvio, contexto en el que Jesús estuvo tentado por el diablo.

 

Sus Masacres

Jorge 40hizo parte de las órdenes para la lamentable masacre de El Salado en febrero del 2000. Torturas, degollamientos, decapitaciones y violaciones a la población campesina y menores de edad. 100 personas asesinadas; una de las matanzas más grandes de la historia paramilitar. 

Sitio Nuevo (Magdalena) del año 2000; masacre a 40 personas, en su mayoría, pescadores. 

Abril de 2004; masacre en Bahía Portete (La Guajira). Asesinato de 12 personas indígenas, desaparición de una mujer y desplazamiento forzoso de unas 600 personas. En el libro Guerras recicladas de Teresa Ronderos dice: “entraron decapitando matronas, se robaron piedras sagradas, profanaron el cementerio y destrozaron el centro de salud”. 

Respecto a la ‘parapolítica’, afirman estudiosos en su historia, que Jorge 40 fue uno de los paramilitares que más ayudó a políticos. En 2006, la Justicia tomó computadores y memorias de las AUC y encontró nombres de dirigentes del Estado vinculados con su grupo insurgente. Casualmente estos vínculos entre políticos y paramilitares estaban asociados durante el mandato del expresidente Álvaro Uribe Vélez, alias Matarife. 

Líbranos del bien, dijo el escritor costeño Alonso Sánchez Baute como título de su libro. Una novela que intenta en forma de rompecabezas comprender el mal en una cultura de guerra como la nuestra, historia en la que Tovar Pupo es protagonista. Paradójicamente ponemos en contraste las vidas de las personas, y su relación entre el bien y el mal. Cuestionamos entonces la vida: ¿Cómo “Jorge 40” se convierte en asesino siendo hijo de una mujer tan noble y alegre? o ¿Cómo siendo hijo de un capitán del Ejército que le enseñó el valor de la disciplina termina ordenando masacres?

Y ahora, la cuestión actual: ¿Cómo el hijo de uno de los paramilitares más sanguinarios de Colombia es el coordinador de Víctimas del conflicto armado?

Son confrontaciones de la vida; enfrentamientos de la moral. Una negación estatal a la memoria de las víctimas asesinadas y a la dignidad de las que viven una herencia de un país paramilitar.

 

 

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Andrés F. Benoit Lourido
Comunicador Social y Periodista. Colaborador de prensa escrita en medios digitales independientes, CM de la Casa Editorial El Tiempo; amante de la cultura y musicómano.