Una feria sin viOLEncia, es una feria sin Toreo

El toreo no es simplemente unos hombres vestidos de luces con armas, el toreo es una empresa lucrativa, una empresa que incrementa sus ganancias económicas a costa de la vida de inocentes animales.

Opina - Ambiente

2018-12-30

Una feria sin viOLEncia, es una feria sin Toreo

Cada año, al final de cada diciembre, estamos a la espera en el suroccidente del país, de las llamadas “Ferias de la caña”, en esta ocasión la versión 61ava, que sin lugar a dudas, son las mejores del suroccidente, ya que son llenas de colores, alegría, salsodromo, desfile de autos clásicos, diversión, comida y regocijo, todo un espacio para el reencuentro con la familia y también como se dice popularmente, darse “un roce social”.

Pero más allá de estos atractivos e importantes espacios culturales, de diversión y goce social para despedir el año, también estas ferias del suroccidente del país también acogen las llamadas “corridas de toros”, una tradición arraigada de la Corona Española, que más allá de arte y cultura como lo quieren vender al mundo y a los ciudadanos de a pie, es un evento violento, sádico y que denota una amplia insensibilidad humana.  

Pero, epistemológicamente ¿de dónde vienen las corridas de toros? Según investigaciones de diferentes ONGs Internacionales, las corridas de toros son un espectáculo singular y vergonzosamente español, pero su origen se remonta a los sangrientos juegos romanos y las crueles “venationes” en las que se mataban miles de animales para divertir a un público sediento de sangre y de fuertes emociones.

Sumándole a esto que en la antigua Roma, fue el dictador Julio César que introdujo en los juegos circenses la lucha entre el toro y el matador armado con espada y escudo, además de la “corrida de un toro” a quien el caballero desmontando derribaba sujetándolo por los cuernos. 

Después de esta corta explicación del origen de estos “espectáculos”, es importante dejar claridad que ninguna tradición está por encima de la razón, ¿o podemos en el siglo XXI aceptar, gozar y pagar por la tortura y crueldad ocurrida en la edad media como fue la inquisición? Lo más sensato es responder que no. Entonces, ¿Y la tauromaquia no es tortura y crueldad?

Es impresionante creer que un “espectáculo” de estos en donde un hombre con un vestido de luces, armado con capote, muleta, estoque, banderillas y puntilla (un puñal corto) se presenta frente a otras personas racionales a incitar a un animal indefenso, herido y con miedo para que se balancee sobre él a embestirlo. Sumándole que a este hombre con vestido de luces que está armado, lo acompañan otros que están a caballo y armados con pica y rejón para herir de muerte al Toro.

¿Alguien puede denotar estas imágenes del toreo como arte o cultura? Y referente a este hombre de luces que enfrenta armado a un animal indefenso y noble, me pregunto, ¿Esto es hombría o cobardía? ¿Por qué no lo enfrenta sin armas?

Más allá de esta vergüenza que es la tauromaquia para la humanidad, Colombia pertenece al club de los únicos 8 países del mundo que permite realizar este tipo de eventos al lado de México, Portugal, Venezuela, Perú, Ecuador, Francia y España.

Como que a los diferentes Jefes de Estado colombianos les gusta estar a la vanguardia de los lugares más singulares en las estadísticas mundiales,  así como con el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad social, estamos de primeros en América Latina.

Y es que el toreo no es simplemente unos hombres vestidos de luces con armas, el toreo es una empresa lucrativa, una empresa que incrementa sus ganancias económicas a costa de la vida de inocentes animales, es una empresa de la muerte, empresa que el Gobierno esquiva la mirada para ponerle límites y punto final como lo quiere el 90% de los colombianos, pero es precisamente por el lobby y el poder político que estos gremios taurinos han sabido acrecentar para su supervivencia en el tiempo.

Solo es anecdótico recordar que el entonces alcalde de Bogotá entre 2011 y 2015 tuvo la gallardía de enfrentar esta empresa de la muerte y no alquilar la plaza de la Santa Maria para estos eventos crueles, pero lamentablemente la alcaldía cambió en 2016 y volvieron estos “espectáculos” a la capital del país, demostrando que la gestión y voluntad política de un gobernante sobrepasa los poderes económicos de este tipo de empresas de la muerte, como es el toreo.

Hoy tenemos la oportunidad de ser una generación que le dé un cambio rotundo a la historia del país, que también quede escrito en nuestros capítulos que fuimos la generación que le dio la estocada final a las llamadas “corridas de toros”, a una crueldad y violencia que no identifica a la gran mayoría de los colombianos. El fin del toreo está cerca, porque una feria sin violencia, es una feria sin Toreo.

Y para terminar quiero desde ya enaltecer el alma de los más de 60 toros y decenas de novillos que serán torturados, acribillados y asesinados en estas corridas que se celebrarán en esta ocasión en Cali, y ni que decir de los otros centenares de toros  que tendrán igual suerte en las ferias de Bogotá, Manizales y Medellín.

Me sumo y apoyo a todas y cada una de las movilizaciones pacíficas en todo el país rechazando esta práctica macabra y cruel con los animales, porque, ¡Toreo, tortura ni arte ni cultura!

Psdta: Recordemos las palabras de reflexión que nos dejó Mahatma Gandhi, “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera en que se trata a sus animales”.

 

( 1 ) Comentario

  1. ReplyIsabel Cristina londoño

    De acuerdo.
    la única forma de llegar a un mundo en paz y sin violencia se acabar con estas prácticas ya los ojos de mucha gente son atractivas Pero qué están lastimando seres vivos que también sienten dolor.
    Les deseo un feliz año lleno de muchas bendiciones

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José David Lozano
Mercadólogo, Cs Económicas, Posgrado en Desarrollo local, territorial y economía social, Especialización en Estudios Políticos, Candidato a Mg en Gobierno, Animalista y Vegetariano.