Tocan a uno, tocan a todos

Tenemos que hacernos sentir y hacerle entender a todo aquel maldito asesino, a todo aquel maldito militar que apunte su arma contra su pueblo, a todo aquel maldito hombre que patrocine grupos armados o paramilitares, que Colombia es nuestro hogar, que Colombia es nuestro territorio.

Opina - Política

2019-11-01

Tocan a uno, tocan a todos

Autor: Santiago Ocampo Naranjo

 

Por estos días la tristeza, el desconsuelo y la incertidumbre vuelven al país; las muertes, esas que no dan tregua, que duelen y arrebatan la poca paz construida, se convierten, de nuevo, en el ícono de un país que, gota a gota, llora y desangra la vida de unos hijos que se echaron al hombro las responsabilidades de un Gobierno invisible, mentiroso e hipócrita que solo aparece cuando la sangre se funde con la tierra.

El asesinato de líderes sociales no para, la matanza sistemática de exguerrilleros no se detiene, el genocidio de indígenas no termina. La paz, esa que todos anhelamos, no aparece y parece, cada día, más perdida.

Los ojos de muchos se encharcan al conocer lo sucedido con Dimar Torres, duele el conocer una verdad obvia pero que parecía imposible de que se volviera a presentar; lastima el ver las imágenes de los indígenas muertos y heridos en el Cauca; da dolor de patria vivir, de nuevo, la violencia insolente, inclemente, injustificada y a veces escondida por un Gobierno que defiende la guerra que le conviene a unos pocos.

Meses atrás, Dimar Torres, un exguerrillero, futuro padre y quien estaba a la espera de la aprobación de un presupuesto para su proyecto productivo, fue asesinado a manos de un soldado de la patria. Se habló de que la muerte de Torres había sido consecuencia de un forcejeo entre este y el militar.

Hoy, varios meses después, el país se entera de que el mismo militar que mató al exfarc, cumplía las órdenes de un desquiciado coronel del ejército, quien, al mejor estilo de un enfermo por la violencia, vengó la muerte de un integrante de su pelotón acabando con la vida de Dimar. Acción cobarde de un personaje que más que avergonzar a la institución -que ya bastante pena da por este y otros miles de crímenes- avergüenza a un país entero.

Dimar, se convirtió en otra víctima del Estado, se convirtió en otro nombre en la lista de muertos a manos del “glorioso Ejército Nacional de Colombia”, de unos militares a los que no les importa, realmente, la vida de su pueblo y que tienen la insolencia y la cobardía de apuntar sus fusiles contra el inocente; el hombre, que aún es llorado por la comunidad del Carrisal, en Norte de Santander, es un muerto más de un país al que la guerra y la muerte no dejan en paz.

A este triste hecho hay que sumarle el asesinato de cinco indígenas en Toribío – Cauca. En los hechos murió Cristina Bautista, autoridad de la comunidad Nasa, y cuatro guardias indígenas.

Una vez más, y como ya es costumbre reportar, hombres desconocidos a bordo de una camioneta color negro dispararon indiscriminadamente contra el vehículo en el que se desplazaban los indígenas.

Aunque, según fuentes consultadas en la CRIC, todo parece indicar que los autores materiales del hecho son hombres de la columna disidente de las Farc Dagoberto Ramos.

La vida de nuestros indígenas, de nuevo, está en riesgo; el asesinato sistemático por parte de “hombres desconocidos” no para, la justicia no actúa, el Gobierno no resuelve y los ríos de sangre siguen aumentando. ¿Hasta cuándo? Una vez más los hechos de violencia ya habían sido denunciados con anterioridad a los organismos del Estado, sin embargo, no se actuó antes de la tragedia.

Los ojos del país, de ese sector de la sociedad que anhela la paz y condena el “plomo es lo que hay, plomo es lo que viene” —que hoy parece ser una predicción del terror que vivimos— se encharcan y lloran con desesperación, rabia e impotencia a las víctimas de unos violentos, de unos delincuentes enfermos de guerra y sangre que, en unos casos, viven al margen de la ley, mientras en otros, con uniforme militar, distinción presidencial y renombre, son la ley.

Lloremos, lloremos a los caídos, a esos que por querer la paz, por defender sus territorios, por querer un país mejor han sido asesinados; pero también recordémoslos, a todos, porque en un futuro, cuando este país por fin se libere, serán ellos la remembranza de un pasado oscuro que no se puede repetir, serán el recuerdo de una lucha que nos dejó un país mejor.

Cristina y sus compañeros indígenas. Dimar Torres. Wilson Parra. Anderson Pérez. Daniel Esterilla. Flower Trompeta. Miguel Ceballos. Constantino Ramírez. Oneida Epiayú. Lilia Patricia García. Dumar Noé Mestizo. Víctor Manuel Chanis. Ortiz Arcángel. Jairo Javier Ruíz. Carlos Celimo Iter. Marlon Ferney Pacho. José Manuel Pana. Gustavo Pérez. José Cortés Sevillano. Wilder Elías Godoy. León Alcaraz. Magdalena Cocubana. Aidé Trochez. Karina García. Yamile Guerra. María del Pilar Hurtado. Los jóvenes de Soacha. Y los otros tantos muertos que ha puesto la lucha y la resistencia son el símbolo de un país que no se cansa y que, a pesar de todo, sigue en pie.

En la comunidad indígena hay un lema: tocan a uno, tocan a todos. Que ese sea nuestro lema a partir ahora, como sociedad no podemos ser indiferentes, no podemos voltear la vista hacia otro lado, no podemos ignorar que nuestros líderes sociales, esos que arriesgan su vida por un país mejor para todos, están siendo asesinados.

Tenemos que hacernos sentir, notar y hacerle entender a todo aquel maldito asesino, a todo aquel maldito militar que apunte su arma contra su pueblo, a todo aquel maldito hombre que patrocine grupos armados o paramilitares, que Colombia es nuestro hogar, que Colombia es nuestro territorio y que aquí no son bienvenidos.

Bautista, era egresada de la Universidad del Valle y sus compañeros de alma mater le harán un homenaje el viernes 1 de noviembre a las 6:00pm. Nos sumamos, sea en presencia o en pensamiento, desde ya.

 

 

 

Foto cortesía de: AP News

 

 

 

( 3 ) Comentarios

  1. ReplyAlfredo Díaz Romero

    Muy buen artículo,cómo todo lo que publican,me gustan.

  2. TOCAN A UNO.Y TICAN A TIDOS, DIOS MIO TU QUE TODO LO.VES Y.TODO LO SABES, HAS JUSTICIA PAPÁ, ESTAMOS MUY DOLIDOS TANTO DERRAMAMIENTO DE SANGRE, Y SON PARAMILITARES A SANGRE FRIA SIN EL MAS MINIMO GRADO DE COMPASIÓN ,ASESINANDO A INDIGENAS,LIDERES ,LIDERASAS, Y EL SR DUQUE NO HACE NADA,NO LE IMPORTA QUE CADA DÍA MATEN UNO ,CINCO, 10 PERSONAS SI ASI ,SERES HUMANOS COMO ELQUE TRISTEZA,QUE NOS ESTEN MATANDO, Y NO SE TOMEN MEDIDAS, COMO ES POSIBLE QUE LAS CAMIONETAS QUE SON PRUEBAS APAREZCAN INSINERADAS, QUE QUIEREN SEGUIR OCULTANDO QUE EL GOBIERNO ESTE BASURA, ES EL AUTOR INTELECTUAL CON LOS ASESINOS A SUELDO DE MILITARES QUE ESTAN DISEÑADOS POR EL.CORRUPTO. Y PARAMILITAR JEFE DE ESTOS ASESINOS PARACOS,POR FAVOR DEN LA CARA PARTIDA DE MEDIOCRES ASALARIADOS ASESINOS SIN DERECHO PARA MATAR A NADIE, DIOS AYUDANOS A TOMAR SERIAS MEDIDAS, ESTA BASURA DE GOBIERNO ESTA ENCOMPINCHADA CON ESE PARACO QUE PERDIO TODAS LAS ASPIRACIONES DE GOBERNAR CADA REGION DEL PAIS , ESTO LO MOLESTO SI ESE MISMO CON SU CEBTRO DEMONÍACO, BANDIDO, MATON,LADRON,CORRUPTO, BAJO SUCIO, QUE NO ACTUA DE FRENTE, QUE NECESITA DE SANGUINARIOS PARA MATAR, SI ESE MISMO, MISERABLE, AL QUE BEBDIGO ,PERO ME DUELE MAS MI.PATRIA, ME DUEKE MAS LOS MUERTES Y SUS SERES QUERIDOS, SI ELLOS ME DUELEN MUCHO MAS, DIOS LOS PERDONE PERO.HAS JUSTICIA ,MI REY DE REYES, PORQUE NOSOTRIS SEGUIREMOS ORANDO Y CLAMANDO POR TODOS LOS NECESITADOS, TOCAN A UNO Y NOS TOCAN A TODOS, BASTA YA, ASESINOS, MENTIROSOS MEDIOCRES,SALMO 23, DIOS NOS GUARDE Y NOS AYUDE ,DIOSVES BUENO Y EL SI RECORRE CON SU OJO TODA LA TIERRA, SACA A LA LUZ POR FAVOR TODA LA VERDAD ,TODO LO OCULTO, NI UNA GOTA DE SANGRE QUEDARÁ SIN SER PAGADA, DIOS ES MUY BUENO, MUY MISERICORSIOSO, MUY FIEL, Y EL ÚNICO JUSTO, BENDECIDO DIA

  3. ReplyMaria Helena Suarez Triviño

    Está es la triste realidad de nuestro país..qué poco nos duró lapaz y la espetanza de un mejor país sin violencia sin guerra sin muestos …Santos nos dejo l a pa z y llegó este cerdo inepto sin pensamiento ni ideas propias que lo único que hace es acatar las ordenes de su jefe uribe …ya sabíamos que si ganaba este inepto mitómano y corrupto , el país volvería ha vivir lo que ya estamos viendo y lo que claramente dice aquí el columnista . Los colombianos de bien que estamos en contra de la violencia y el asesinaro de nuestros lidere@s sociales de nuestros indigenas y los desmovilizados de las FARC , exigimos la renuncia del presidente duque y el ministro que se hace llamar de defensa gillermo botero . NO más crimenes de lesa humanidad a nuestro pueblo por orden del gobierno y los altos mandos del ejercito . Queremos un país en PAZ ..si no es mucho pedir .

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Santiago Ocampo Naranjo
Alumno, periodista, fotógrafo, comunicador