Talentosos para vender, no para cantar

Opina - Medios

2015-10-30

Talentosos para vender, no para cantar

La Voz Kids y El Factor X se han convertido en los programas favoritos de entretenimiento en la teleaudiencia colombiana. Su carácter musical resulta atractivo y sorprende ver cuánto talento puede haber entre los niños y familias colombianas.

Cada noche, increíbles presentaciones de niños, que muchas veces no sobrepasan los 15 años de edad, nos dejan atónitos por su talento innato en el canto y en ocasiones incluso en la interpretación de instrumentos musicales, los cuales luego pasan a ser calificados por un grupo “selecto” de jurados.

Irónicamente, en algunos casos resultan con más talento los mismos aspirantes que algunos de los jurados. Y es que ¿qué hace Reykon o Maluma como jurados de un programa musical?, ¿cuál es su talento, formación o experiencia en el área para que puedan tener un criterio sólido para ser entrenador?, ¿tener un excelente equipo de producción y millones de ventas? En ese caso, talento tienen sin duda, pero comercial, no musical.

Ser exitoso en ventas no implica tener talento, eso nos lo dejó claro Rebecca Black en el 2011 con su canción Friday, que con una armonía simple y una letra bastante estúpida, robotizada y repetitiva (y a pesar de haber recibió críticas casi completamente negativas considerándola como la peor canción de la historia por muchos), se hizo viral y alcanzó la fama internacional logrando las 18 millones de reproducciones en tan solo una semana y los 84 millones en la actualidad.

Cortesía Lo más Elite

Cortesía Lo más Elite

Y es que con el reguetón (género en el que se desempeña Maluma y Reykon) pasa lo mismo: mueve masas. Su nivel comercial excede exponencialmente al musical, que resulta también simplón y repetitivo, y ni hablar de sus letras, que no son precisamente versos de Cortázar o Neruda.

Mi objetivo no es desvirtuar el reguetón, no es necesario hacerlo. Tampoco pretendo que se deje de emitir estos programas, sino que quisiera que los productores ejecutivos de estos shows nos tuvieran por un poco más cultos y nos ofrecieron un programa de mayor calidad, no solo a nosotros los televidentes, sino además a los participantes, con jurados capacitados que les puedan aportar un verdadero discipulazgo musical. Recuerdo una ocasión en la que Maluma se dio vuelta en una audición a ciegas solo porque la canción con la cual audicionó el joven era un reguetón, sin este siquiera haber empezado a cantar.

Claramente esta crítica no aplica para couchers como Andrés Cepeda, quien con 23 años de carrera artística (realmente artística; versus los 5 de Maluma y los 13 de Reykon) se ha desenvuelto virtuosamente por géneros que van desde el rock, bolero y hasta el jazz. Así mismo José Gaviria, quien con 25 años de una exitosa carrera como músico y productor tiene la autoridad necesaria para instruir tanto musical como comercialmente.

Con respecto a Marbelle, es su valor histórico en El Factor X (y el hecho de que se haya tinturado el cabello) lo que la mantiene vigente, ya que a la actualidad no considero que sea ni comercial, ni una referencia musical fuerte que la haga merecedora del puesto.

La verdad es que en Colombia carecemos de cultura en muchas áreas, y a la hora de apreciar la música no es la excepción. El género pop y suburbano es el que impera casi monárquicamente en la industria musical, lanzando continuamente a la fama a lo que se atreven a llamar “artistas”, en su mayoría mediocres, sin talento o preparación suficiente, pero que lucen bien y tiene la actitud para alcanzar a la gente, con letras pegajosas aunque carentes de valor, etcétera, reduciendo las oportunidades a muchos verdaderos artistas que se dedican horas y horas al estudio de su voz o instrumento, con letras que merecen ser escuchadas, y con talento suficiente para incluso un día poder llegar a ser jurados de La Voz o El Factor X.

( 7 ) Comentarios

  1. Este tipo de cosas hieren de bulto, hieren la vista. La pulcritud en el uso del lenguaje les brindara credibilidad y seriedad. «La palabra discipulazgo no está en el Diccionario» dice la RAE. http://dle.rae.es/?w=discipulazgo&m=form&o=h

  2. Comparto las apreciaciones del autor de la columna. No se trata de descalificar géneros musicales, sino de cuestionar la presencia de algunos jurados que poco nada le pueden enseñar o aportar a esos niños, que por cierto necesitarán unos buenos guías que los conduzcan por el camino correcto en sus primeros pasos musicales.

  3. La idea que usted expone es excelente, ya que tiene toda la razón; pero como «columnista» se muere de hambre. Que pésima redacción, ortografía, etc., etc. Hasta se invento palabras que no existen. Muy poca seriedad debe tener esta pagina «informativa» o lo que sea que es para tener semejantes escritores.

  4. Para andar criticando estan pero Como Tu no saves Cuanto ensayan a Los que Para ti son solo comerciales no sabes cuanta preparation tienen no puedes hablar

  5. Independiente de si el autor escribió bien o mal, el concepto y el juicio que apela es valido y tiene razón, este tipo de programas deben ser constructivos para los niños que participan, los criterios que deben dar los jurados deben ser con fundamento y conocimiento. Es cierto que el regueton es el genero del momento y finalmente son tendencias, pero también opino lo mismo que el autor acerca de que una persona que solo por el hecho de ser físicamente atractiva que entre otras es una de las premisas para alcanzar las ventas y el posicionamiento esperado, deba tener el poder y el criterio de hablar de algo que muy poco conoce, la belleza pesa mas que el talento, eso es Marketing y son comerciales, pero el talento y la preparación vocal vienen quedando a un segundo plano, lo cual es triste, porque somo muchos los que quisiéramos una oportunidad para cantar y demostrar toda la técnica aprendida a través de los años, ojala los directivos y creativos del programa tuvieran en cuenta ese tipo de apreciaciones

  6. Entiendo el punto y considero que podria hacerse un mejor trabajo en hacer coaching a cantantes como Maluma para avanzar en al carrera. Rescato en el caso de Maluma, Cepeda y Fanny, el inmenso cariño y respeto con el que retroalimentan y tienen cuidado de los niños, resaltandole sus cualidades y señanandoles sus debilidades, invitandolos a querer el folckor nacional, a competir sanamente. En balance me gusta el programa

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Luis Alberto Salas