Se busca un alcalde

Opina - Sociedad

2016-07-06

Se busca un alcalde

Como cada año la gente lesbiana, gay, bisexual y trans, acompañada de miles de amigos, familiares y aliados de la causa, marchó por las principales calles del país, para decirle al mundo que somos muchos, que cada vez somos más los que creemos en la igualdad como principio y que le hacemos la promesa a los que no están, a los que perdimos en el camino, de que su vida no fue en vano y que no vamos a rendirnos hasta honrar su memoria con una igualdad real.

Una vez más nos dimos cita para abrazarnos, para reencontrarnos, para agradecernos por existir y por formar parte de esta lucha que nos incluye. Amigos de años, conocidos recientes, nuevos mejores amigos del Facebook, no importa, la marcha es un encuentro poderoso en el que no hacen falta los protocolos. ¿Quieres abrazar a tu congresista favorita? ¡Búscala en la marcha! Estará feliz de saludarte y además posará contigo para la selfie que mostrarás a todo el mundo.

Igual pasará con la actriz, la académica, los activistas o el actor, todos la están pasando tan bien que posan dichosos a derecha e izquierda porque, al igual que otros miles menos conocidos, sienten la corriente que une a ese mar de gente, que la hace bailar, sonreír, ser un poco más indulgente y sobre todo que se siente hermanada a punta de felicidad, unida por la intención genuina de cambiar las cosas, de no tolerar nunca el maltrato homofóbico.

El día estuvo maravilloso, a pesar de que llovió a ratos y de que empezó con una noticia horrible sobre la vida de una mujer lesbiana. Aunque a muchos les resulte difícil creerlo, aún hay violaciones a mujeres lesbianas como forma de sancionar su homosexualidad. En este caso, que conocí en la mañana del día de la marcha, la idea la tuvo un macho con mentalidad paramilitar cuyo cerebro no le dio para más que para repetir: “a mí hijo no me lo rechaza nadie”.

La mezcla entre lo doloroso y lo bello es uno de los poderes de la marcha. Marchan y se divierten quienes han perdido gente muy amada por culpa de la homofobia y la discriminación. Marchan quienes han vivido vidas relativamente tranquilas y de repente tuvieron que enfrentar la discriminación como un recordatorio contundente de que la igualdad sigue siendo una tarea pendiente. Y también marchan miles por el simple hecho de que disfrutan celebrar esta fiesta igualitaria.

No me importa lo que digan las encuestas, ni lo aparentemente representativas que sean, no me importa cuántas veces argumenten en contra de nuestros derechos, que “el país no está listo”. La evidencia es elocuente. Cada vez somos más y cada vez llegan nuevos aliados que están dispuestos a replicar por su parte, entre sus hijos o conocidos, que la igualdad es un anhelo que nos enaltece a todos.

Para probarlo, un botón. De regreso a casa con mi esposa, con el cansancio de la marcha a cuestas, nos encontramos con el taxista más gay-friendly que haya visto, quien de manera generosa no dudó en subir el volumen cuando se lo pedimos, porque mágicamente del radio del taxi emergieron las notas de Happy together: “imagine me and you, and you and me” para recordar el acuerdo de vida que realizamos.

La historia de nuestra causa está hecha de símbolos, por eso busco un alcalde que asuma su compromiso con la historia a través de un símbolo.

Busco ese símbolo, con el permiso de todos mis amigos y amigas activistas en el país, a quienes pido que sobrepongan intereses partidistas, sobre el mensaje poderoso que sería para su ciudad que la primera autoridad municipal o distrital esté en la apertura o en el cierre de la marcha, apoyando, enviando un claro mensaje de compromiso y sobre todo respetando las dinámicas de este movimiento social LGBT que se encuentra representado en todas las corrientes políticas.

Imagen cortesía de: sentiido.com

Imagen cortesía de: sentiido.com

Señoras y señores alcaldes, quedan cordialmente invitados a unirse, con intención personal y genuina más que con interés electoral, a la defensa de la igualdad. Para Bogotá, esta ciudad que he aprendido a amar, sueño con que una vez más, porque Lucho Garzón lo hizo hace varios años, haya un alcalde que acepte la cita con la historia y acompañe la marcha.

Queda invitado señor alcalde mayor de Bogotá una parte importante de la población de esta ciudad espera ver reconocido el valor que le damos a que la primera autoridad del distrito, segundo cargo de elección popular en el país, esté presente en la marcha en señal de apoyo y de compromiso con la causa que defendemos.

Le extiendo la invitación alcalde Enrique Peñalosa, y por intermedio suyo extiendo la invitación a los otros 1.122 alcaldes y alcaldesas del país. En el 2017 únanse a la marcha LGBT de su municipio. Únanse y hagan una declaración de la que puedan sentirse orgullosos cuando ya no detenten el cargo de primera autoridad y le estén contando a sus nietos los grandes logros de su vida.  Allá nos vemos.

Publicada el: 6 Jul de 2016

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Elizabeth Castillo
Mujer. Lesbiana. Mamá. Abogada. Activista. Feminista.