Palacio y Uribe, un poquito culpables

Opina - Política

2017-04-05

Palacio y Uribe, un poquito culpables

«Es tan difícil decir la verdad como ocultarla.»

Baltasar Gracián

Este martes cuando la noticia de que Diego Palacio, ministro de Protección Social durante el gobierno de Álvaro Uribe, había admitido frente a la JEP que compró la reelección del líder del Centro Democrático salió a la luz, llegue a pensar que la marcha contra la corrupción del 1ro de abril había comenzado a dar sus frutos.

No era para menos, era la primera vez que un miembro del gobierno de Uribe hacía semejante confesión en el caso de la Yidispolítica, lo que significaba que las arengas de quienes marchaban y el llamado del ex presidente y del ex procurador tocaron fondo en el alma de Palacio quien se animó a confesar lo que tanto esquivo durante todos estos años pese a la condena de la Corte Suprema de Justicia en su contra. Y es que el ex ministro siempre ha negado su participación del delito de cohecho, pese a que para este se necesitan de dos, dejando sola a Yidis Medina y tratándola de loca y extorsionista.

Pero todo fue una ilusión, porque una vez se conoció la carta enviada por Palacio la confesión quedó en el limbo y la noticia que nos alegró el día resultó ser la metida de pata del secretario de la JEP Néstor Correa, quien de la peor forma restó credibilidad al Tribunal, pues así hayan salido a decir que fue malinterpretado por los medios, la grabación es clara, faltó guardarse el gustico del bombazo y desmenuzar la carta de Palacio. Una situación que obviamente no cae muy bien al gobierno Santos quien continúa con bajos índices de popularidad, porque una cosa es la paz y otra la pésima gestión en materia de economía y su relación con los casos de corrupción de los cuales niega tener conocimiento. También.

Me quede con las ganas de ver con qué iban a salir los organizadores de la Marcha y de ver si era más rápido el tiempo que Palacio pasaba de ser un perseguido político a ser un traidor, o el que pasó con Juan Carlos Vélez, que de gerente de la campaña del NO mutó a borracho consagrado.

Al parecer a Palacio le sigue dando miedo salir del listado de los Buenos Muchachos del ex presidente y aún quiere seguir negando su participación en actos de corrupción, por lo menos mientras estamos ad portas de las elecciones presidenciales, donde obviamente al Voldemort colombiano no le conviene tener ovejas descarriadas que afecten su imagen de salvador y líder de la “oposición” más absurda que ha tenido Colombia.

Porque algo es cierto y es que Álvaro Uribe en sus declaraciones sobre el tema nunca negó que la compra de su reelección se hubiese realizado sino que su defensa se basó en que Diego Palacio no había admitido el delito de cohecho, tampoco habló de la inocencia de su ex ministro ni mucho menos de la suya, porque el pecado lo tiene encima desde que se le arrodilló en el baño del Congreso a Yidis buscando garantizarse otros cuatros años en la Casa de Nariño.

Lo peor de todo el asunto es que pese al microinfarto que le alcanzó a dar, Uribe se salvó otra vez de un nuevo capítulo entre todos los escándalos que le rodean, como Agro Ingreso Seguro, los Falsos Positivos, Reficar, las Convivir, la zona franca de sus hijos que se volvieron exitosos y millonarios empresarios durante su gobierno, etc, etc, etc. Porque pese a que son secretos a voces, solo los de abajo llegan a ser juzgados o condenados, siendo él mismo uno de los mayores casos de la famosa impunidad que tanto dice combatir.

Porque les recuerdo que fue Uribe el único beneficiario del delito por el que Palacio, Yidis y Sabas Pretelt ya fueron condenados, ¿o es que lo reeligieron a sus espaldas?

Imagen cortesía de Zona Cero.

Y mientras Palacio busca aplicar a la JEP por un delito que supuestamente no cometió (sí, aún más irónico), el senador le sale al paso sacando los fragmentos de una carta en la que en resumen se dice que sí pero que no. Que el delito por el cual fue condenado tiene relación con el conflicto armado pero que su comportamiento estuvo acorde con la Ley, ¿entonces fue medio delito? ¿Los dos son tan solo un poquito culpables? Faltará saber a qué ley se refiere Palacio, a la establecida por la Constitución o la amañada que los políticos modifican a su antojo.

Un capítulo más dentro de la narco novela favorita de todos los tiempos, donde el protagonista principal sigue acumulando temporadas interpretando al de los tres huevos con trastorno de bipolaridad que se divide entre Senador berraco y pendejo al que todos sus buenos amigos embaucan. Lo bueno es que hasta las mejores series tienen final y a este paso esperemos que no sea uno muy feliz para él.

Adenda: Hay que llamar la atención a los medios de comunicación, que por la chiva pueden caer en una mala interpretación como lo que sucedió e este caso con las declaraciones de Néstor Correa. Bien lo decía Gabo: “La mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor”.

 

 

 

 

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Deisy Villalba
Periodista || Productora audiovisual || Fundadora de LaOrejaRoja || Defensora de la libertad de expresión.