Ministra Arango, quédese en cuarentena

Sus declaraciones han logrado que los colombianos la tachen de inadecuada e incluso incompetente para el cargo que ocupa, más aún, en una situación como la actual.

Opina - Política

2020-03-28

Ministra Arango, quédese en cuarentena

Columnista:

Nicolás Tamayo Escalante

 

Alicia Victoria Arango, famosa por frases célebres como: “No hay que cerrar las ciudades, y más las ciudades donde ni siquiera ha llegado el virus”, tras la llegada del COVID 19 al país, o “Aquí (en Colombia) mueren más personas por robo de celulares que por ser defensores de derechos humanos”, en una nación cuyo primer trimestre del 2020 estuvo marcado por el asesinato de 24 líderes sociales, y 274 desde el año 2016, es la cabeza del Ministerio del Interior, una de las carteras políticas de mayor importancia por su función de puente entre el Gobierno y los colombianos. 

Sus discursos, permeados por un elitismo que trata de disimular, pero que naturalmente termina saliendo a relucir, aparte del criterio ‘dudoso’ aplicado en sus decisiones y opiniones, determinadas por sus perspectivas personales y no por la objetividad con la que un funcionario con su jerarquía debería contar, han ido haciendo que las personas se cuestionen si realmente es la persona más adecuada para su cargo. 

En las últimas semanas, en medio de una de las crisis más graves en todas las ramas socio-políticas considerables, la ministra Arango ha tenido recurrentes apariciones, dando declaraciones que han hecho que la opinión pública y, las redes sociales, la deslegitimen progresivamente, y con toda razón, no es lógico que la jefa de dicha cartera política que se encarga de, como lo menciona la página del Ministerio del Interior, “promover el respeto y garantía de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario; la defensa, fortalecimiento y consolidación de derechos de los grupos étnicos y minorías”, no pueda garantizarle, a los líderes sociales de regiones en conflicto, condiciones dignas para ejercer su labor y, mucho menos, que se presenten atentados y asesinatos sistemáticos prácticamente a diario en Colombia contra estos individuos y, públicamente, le reste importancia a los mismos. ¿No es esto una contradicción, un incumplimiento evidente de la labor principal que se le asignó? 

Por otro lado, con sus intervenciones motivadas por el presidente de la República, en aras de otorgarle tranquilidad a los colombianos en los asuntos que le competen a su ministerio durante la actual crisis pandémica que atraviesa el país, en contra de lo que se podría esperar, Alicia logró todo lo opuesto. Sus declaraciones, que evidencian falta de seguridad, claridad y coordinación con sus similares y subordinados, aparte de una creciente carencia de liderazgo, han logrado que los colombianos, en un consenso casi inapelable de diferentes sectores de la opinión pública, la tachen de inadecuada e incluso incompetente para su cargo, más aún, en una situación de esta índole, en la cual, cada uno de los funcionarios públicos debería demostrar tanto con su discursiva, como con su actuar, que realmente están capacitados para cumplir las funciones que se les designaron. Bien se dice que el temple de las personas se mide en los momentos de adversidad. 

Como dato curioso, la página oficial del Ministerio del Interior, cuenta con varias pestañas que proveen contexto informativo sobre el obrar de este, su función, misión, visión y demás elementos burocráticos, sin embargo, hay una en especial que destaca sobre las otras, la pestaña que ofrece el perfil de la ministra, que más que un resumen sobre su trayectoria, parece una hoja de vida, de estas que se han vuelto populares por estar protagonizadas por un sinnúmero de ‘logros’, de los cuales se adjudica la totalidad de los méritos por trabajos que, innegablemente, son obra de un amplio gabinete de trabajo, por la magnitud de los mismos. Su página de presentación, sin ignorar la importancia de su cargo, opaca por completo en proporciones las de los directores de los departamentos que componen al Ministerio del Interior. 

Y aunque lo anterior pueda interpretarse como irrelevante, una persona que cuenta con tantos logros administrativos en su trayectoria profesional perteneciendo a diferentes cargos del Gobierno desde el año 1995, debería poder dar una rueda de prensa con seguridad sobre las decisiones que, como parece ser, ella misma toma, convencida de lo que dice, pues si ella no cree en sí misma, ¿cómo se supone que los colombianos lo harán? 

Alicia Arango puede, innegablemente, jactarse de ser una administradora de categoría, pero de ahí a que pueda ejercer con efectividad uno de los cargos con mayor interlocución pública en un país con un contexto de conflicto interno y desigualdades sociales como el nuestro, sin tener un mínimo sentido de la empatía o la alteridad, (que queda en evidencia por declaraciones como con la que se abrió este texto) hay una brecha superlativa. 

Por todo lo anterior, en una situación apremiante como la actual, ministra Arango, como usted misma lo promulga, quédese en cuarentena, sin excepciones.

 

( 0 ) Comentarios

  1. ReplyRodolfo Maldonado Tovar

    Lagartos que llaman… Toda la vida viviendo de la teta del estado y chupando bolas para llegar a donde está (ojalá llegue hasta ahí… Porque como votan en mi querido país podría ser presidenta!)… Los gobernantes que nos merecemos, elitistas, soberbios y brutos disfrazados de estadistas de gran intelecto. Que vergüenza mezclada con tristeza. Viva Uribe, viva Duque y viva mi selección y que el resto se mate como bestias hambrientas peleándose por sobras.

  2. Lo que sorprende es que haya logrado trepar hasta ese cargo semejante mueble.

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Nicolás Tamayo Escalante
Estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana. Creo en un periodismo crítico que exponga la verdad sin tapujos ni limitaciones.