¿Los gobiernos de EE. UU., Colombia y Brasil en cabeza de una guerra de cuarta generación contra Venezuela?

La guerra de cuarta generación es una guerra sin frentes ni retaguardias, una guerra sin tanques ni fusiles, donde las personas son a la vez víctimas y victimarios.

Opina - Sociedad

2019-06-26

¿Los gobiernos de EE. UU., Colombia y Brasil en cabeza de una guerra de cuarta generación contra Venezuela?

Los gobiernos de Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Brasil y Paraguay están en contra del modelo político venezolano, algo que es totalmente válido y legítimo, pero incurrir en acciones de provocación y de aislamiento político es el peor camino para con otras naciones y sus conciudadanos.

La guerra de cuarta generación es un concepto que surgió en los años 80 y se hizo popular por la guerra en Irak y los ataques terroristas alrededor del mundo.

Esta nueva forma de atacar a otra nación se ha venido transformando, la guerra de cuarta generación (Fourth Generation Warfare – 4GW) es una forma evolucionada de insurgencia que emplea todas las redes disponibles: políticas, económicas, sociales, militares; para convencer al pueblo de que, quien está en el poder, los está encaminando al desastre social, y de esa forma provocar que las masas sociales se levanten violentamente ante los gobiernos democráticamente elegidos.

Una de las ideas claves de este tipo de guerra es que está diseñada para que el Estado-Nación vaya perdiendo su monopolio en la guerra, ya que esta estrategia bélica tiene como objetivo la sustitución de una guerra convencional por una guerra cultural, moral y de instituciones, logrando que desde adentro del Estado-Nación se inicie la destrucción del Gobierno, sin que sea necesario el uso de alguna fuerza extranjera.

La guerra de cuarta generación es una guerra sin frentes ni retaguardias, una guerra sin tanques ni fusiles, donde las personas son a la vez víctimas y victimarios.

Fourth Generation Warfare – 4GW es el término usado por los analistas y estrategas militares para describir la última fase de la guerra en la era de la tecnología informática y de las comunicaciones globalizadas: una guerra psicológica.

América Latina y, en especial los siete países que mencionamos arriba, están diariamente atacando a Venezuela con una estrategia de guerra de cuarta generación, una estrategia mediática y diplomática que tiene como objetivo un quiebre político que abarque lo social y lo moral (lejos de una revolución militar) en donde predomine la crisis de legitimidad del Estado.

Según el Coronel de la Fuerza Aérea norteamericana John Boyd, uno de los altos mandos en la guerra de Irak, existen tres nuevos niveles de guerra: el físico, el mental y el moral; en donde, además, argumenta que el menos efectivo es el nivel físico, ya que, a pesar de que romper cosas y matar personas si le da un peso mayor al nivel moral y el nivel mental, no genera victorias efectivas y rápidas. El nivel más poderoso es el moral, luego le sigue el nivel mental, que está en medio de los dos.

¿Cuáles son las otras tres generaciones de la guerra?

Con base en la Gaceta de Infantería de Marina de octubre de 1989 titulada, “El rostro cambiante de la guerra; en la cuarta generación” de William S. Lind, el Coronel Keith Nightengale, el Capitán John F. Schmitt, el Coronel Joseph W. Sutton y el Teniente Coronel Gary I. Wilson describen cómo la primera generación de la guerra es la que refleja las tácticas de la línea de potencia de fuego maximizado y las tácticas de línea y columna, como por ejemplo las columnas de los ejércitos revolucionarios franceses.

Una guerra de primera generación, aunque no existía como concepto, fue más próxima a la que lideró Napoleón. También denominada como generación de “uso de mano de obra masiva”.

La guerra de segunda generación fue una respuesta al fusil, al alambre de púas, a la ametralladora y el fuego indirecto, hubo tácticas que se basaban en el fuego y el movimiento, pero la guerra de segunda generación tuvo un reconocimiento formal y la adopción del arte operacional, inicialmente por el ejército prusiano por las ideas de la tecnología. También es denominada como generación de “potencia de fuego”.

La guerra de tercera generación se desarrolló en el contexto de la primera guerra mundial y fue una respuesta al aumento de fuego en el campo de batalla, es por esto que los alemanes desarrollaron tácticas radicalmente nuevas, con estrategias no lineales en lugar de enfrentamientos cara a cara con el adversario.

La guerra de tercera generación se basó en la infiltración para debilitar y colapsar las fuerzas de combate del enemigo desde adentro, y así evitar bajas del personal militar. También es denominada como generación de “maniobra”.

De esta manera se han ido transformando y tecnificando estas acciones de guerra para llegar al punto actual en donde se denomina la guerra de cuarta generación, con el objetivo de derrumbar al enemigo internamente en lugar de derrotarlo físicamente.

Los que implementan esta acción tienen como aliado la manipulación de los medios de comunicación para alterar la opinión nacional e internacional. Estas operaciones psicológicas son tan eficientes hasta el punto que excluyen el compromiso de las fuerzas armadas.

Las operaciones psicológicas pueden convertirse en el arma operativa y estratégica dominante en forma de intervención de medios e información, hasta el punto de llegar a virus informáticos que puedan ser utilizados para interrumpir las operaciones civiles y militares del adversario.

Para concluir, es determinante especificar que la guerra de cuarta generación es efectiva para eliminar rápidamente la capacidad de un oponente así tenga armas nucleares.

Esta ramificación bélica penetra de tal forma que perturba las capacidades industriales vitales, políticas, de infraestructura y del tejido social logrando, en la mayoría de casos, cambios repentinos en el equilibro del poder. 

El ataque de cuarta generación lo sufre hoy intensamente Venezuela y su población, pero está en escala y encaminado para también afectar a Bolivia, Nicaragua, Cuba, México.

Está encaminado a afectar a todo país que tenga modelos económicos y políticos distintos a EE. UU. y los direccionamientos económicos de las entidades multilaterales de financiación como el Banco Mundial, el FMI y la OCDE.

Nos preguntamos, ¿La guerra de cuarta generación es también una guerra imperial no convencional?

 

 

 

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José David Lozano
Mercadólogo, Cs Económicas, Posgrado en Desarrollo local, territorial y economía social, Especialización en Estudios Políticos, Candidato a Mg en Gobierno, Animalista y Vegetariano.