Los Char…latanes

Con el pasar de los años, los Char…latanes pasaron de ser una simple familia adinerada del Caribe, a convertirse en una máquina de hacer política y controlar a gran parte de los votantes de esta la Región.

Opina - Política

2020-07-22

Los Char…latanes

Columnista:

Juan Macías Pabón

 

Acaba de llegar a la Presidencia de la Cámara Alta del Congreso de la República, un digno representante de lo que son las mayorías —y por mayoría me refiero a la nefasta y dañina derecha corrupta de este país— de este pintoresco recinto.

Arturo Char Chaljub, es el honorable parlamentario que ocupa a partir del 20 de julio, el cargo de Presidente del Senado Nacional.

Arturo, tiene dentro de su “prestigioso” palmares logros como: ser el Senador con más ausencia entre los años 2014-2018, ser hincha del todopoderoso “Junior tu papá”, ser un cantante frustrado, y de brillar por su ausencia en los debates de control político o presentación de proyectos de ley (ha participado en once proyectos de ley en sus diez años en el congreso). Para ponerlos en contexto, y se hagan una idea, Gustavo Bolívar — «mamertazo de izquierda» — en sus dos años en el congreso, ya ha participado en sesenta y tres proyectos de ley.

Dicen, quienes han visto a Char en la Cámara Alta, que conocen su voz más por las canciones que ha grabado, que por sus intervenciones en el congreso. Dicen, sus aliados, que el honorable parlamentario Char, solo es un hombre que trabaja desde el silencio.

Se preguntarán entonces muchos incautos y desprevenidos, ¿Cómo llegó a ser el menor de los Char Presidente del Senado de Colombia? Y yo les diré: por amiguismos, por corrupción y por los intereses particulares de las mayorías en el congreso.

Y es que con el pasar de los años, los Char…latanes pasaron de ser una simple familia adinerada del Caribe, a convertirse en una máquina de hacer política y controlar a gran parte de los votantes de esta Región. A punta de concreto, charlatanería y “Junior tu papá” se han llevado al pueblo en el bolsillo. No sin mencionar toda la publicidad emitida a su favor, debido a que son dueños, socios o amigos de la gran mayoría de medios periodísticos, radiales y televisivos de la Región Caribe.

En Barranquilla son unos dioses, embellecieron gran parte de la ciudad, y desde la gobernación han hecho lo propio con el departamento del Atlántico. Concreto por aquí, concreto por allá; letreros de bienvenida en cada pueblo con su respectivo nombre y muchas obras más que, vistas solo desde el ojo, nos hacen pensar que estos hijos ilustres del Atlántico, son lo mejor que pudo pasarle a esta tierra, e incluso a la Región completa.

Ahora, quitémosle el maquillaje a la ciudad y al departamento en sí, ¿qué queda para ver? Niveles altos de inseguridad tanto en Barranquilla como en los demás municipios; inseguridad que se agudiza con el microtráfico, con la guerra de territorios entre pandillas y los atracos y riñas que se presentan como pan de cada día. Quedan unos indicadores de informalidad, que solo en Barranquilla supera el 56 % según cifras del DANE (2019); y ni qué decir de los demás municipios de este departamento, donde la gente a diario se desplaza hacia la ciudad capital para poder trabajar; lo que indica que, en los municipios del departamento, las posibilidades de trabajo son bastante limitadas.

Queda para ver, la existencia de una Barranquilla rezagada y vulnerable, la que no aparece en las fotos, donde el estado brilla por su ausencia y donde centímetro tras centímetro caminado, uno se encuentra con una población carente de una política social y excluida. Población donde reina el analfabetismo, el abandono, donde se ve en los rostros de los habitantes ese sentimiento de desesperanza y resignación.

Es esa la Barranquilla sin maquillaje, ni con ojos de embeleso, no la Barranquilla de cemento y letreros bonitos; y es ese el Atlántico sufrido y olvidado, no el que los medios les quieren vender. Y esos son los Char…latanes que hoy día tienen la sartén por el mango y al pueblo hipnotizado. Y ese es Arturo Char, el hombre que, sin mérito alguno, pero con muchas alianzas y amiguismos políticos, hoy ocupa un cargo tan importante como la Presidencia del Senado.

¿Qué será, qué vendrá? — Como dice una de las canciones de Arturo Char — todos lo sabemos, sobre todo el gobierno que se hace el de la vista gorda a favor de los intereses de aquellos que deben mantener contentos, y que, vuelvo y digo, solo defienden sus intereses particulares.

Sí, porque al pueblo nunca le toca, y cuando le toca… es para pagar los platos rotos de personajes como los Char…latanes en mención.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Juan Macías Pabón
Dando lidia desde 1990. Escribo cosas por pasión y con mucha indignación.