Lo imperdonable

La Fiscalía, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo, deberán determinar si el fallecimiento del león Júpiter se debió a una posible negligencia por parte de las autoridades ambientales de Cali. 

Opina - Ambiente

2020-03-30

Lo imperdonable

Columnista: 

Daniel Alexánder Montoya Castrillón

 

El que sería considerado como uno de los depredadores más grandes de la naturaleza y, quien además ostenta el calificativo de “rey de la selva”, sería denigrado y vilmente devorado por un depredador mucho mayor.

La historia se remonta hace 20 años, cuando una leona en estado crítico es rescatada de un circo por el veterinario Delirio Orjuela, quien le practicaría al animal una cesárea de carácter urgente. Así pues, para el 13 de febrero del 2000, venía al mundo un lindo cachorro amarillento.

Mientras tanto, la directora y fundadora del refugio Villa Lorena de Cali, Ana Julia Torres, recibía y albergaba a más de 900 animales llevados por la Policía Ambiental de dicha municipalidad. Por cierto, eran animales que provenían de circos, de la tenencia de algunos narcotraficantes y que por lo demás recibían algún tipo de maltrato.

Lo cierto es que Torres, fue nombrada por las autoridades de Cali como tutoría depositaria, esto es, que el refugio de Villa Lorena reunía los permisos de ley, para la tenencia de animales domésticos y salvajes. 

Ana Julia Torres, mediante una escribiente del zoológico, el mismo al que pertenecía el veterinario Orjuela, supo de la existencia de un león con unos meses de nacido.

Desde entonces, el cachorro, quien llevaría el nombre del astro más grande de la galaxia, Júpiter, se encontraría bajo la protección de la directora en el refugio de Villa Lorena en Cali.

Sin embargo, 19 años después, el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA), autoridad ambiental de Cali, determinó que “en Villa Lorena —donde Ana Julia tenía al león, con otros animales— no estaba en buenas condiciones”. 

Lo anterior fue toda una sentencia de muerte para Júpiter. De igual forma, con el amparo de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), entidad que seguidamente le haría entrega del león a la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS). Institución que luego trasladaría, al rey Júpiter, al Zooparque Los Caimanes en Montería, en el municipio de Buenavista, Córdoba.

Es de suma importancia mencionar que, las autoridades ambientales de Cali, recibieron un león en óptimas condiciones por parte del refugio de Villa Lorena, llegando a alcanzar un peso aproximado de 300 Kg.

Pese a que el león se encontraba bajo el amparo del Zooparque Los Caimanes, su instinto de madre, le dio a entender a Ana Julia Torres, que el rey Júpiter no se encontraba del todo bien. “Me dio un pálpito, tenía que verlo. Era como el llamado que le hace un hijo a su madre de que se está muriendo. Yo sentía como si me estuviera diciendo que fuera a visitarlo antes de que muriera”, le aseguró al diario El Espectador.

Ciertamente, la directora del refugio de Villa Lorena, encontraría al león Júpiter enfermo. “Estaba en los huesos, con el pelo opaco y la mirada perdida”. Y agrega, “allá me dijeron que el león no comía desde el lunes, pero yo no sé, un animal como él no baja de casi 260 a 100 kilos en ese tiempo. Los leones aguantan hasta 20 días sin comer”.

De modo que, Ana Julia no dudó en publicar en sus redes sociales, las devastadoras imágenes del león Júpiter. Ahora bien, a causa de su estado de salud, fue trasladado con todos los pros y los contras al DAGMA en Cali, el mismo ente que, 2 años atrás, había alegado que el refugio de Villa Lorena no reunía las condiciones para su tenencia. 

No obstante, el miércoles 18 de marzo a las 6:50 p.m., Júpiter murió en manos de las autoridades ambientales, las mismas que le habían garantizado en el 2019 una mejor condición de vida.

La Fiscalía, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo, deberán determinar si el fallecimiento del león Júpiter se debió a una posible negligencia por parte de las autoridades ambientales de Cali. 

 

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Daniel Alexander Montoya Castrillón
Manizales, Caldas. Estudiante de Sociología de la Universidad de Caldas. Intento escribir desde una postura critica contra los más poderosos, y también quienes ostentan el poder.