La gota que le rebosó la copa

Pero en mi opinión la Copa América que se realizaría inicialmente en 2020 no debió tan siquiera concebirse.

Opina - Política

2021-05-19

La gota que le rebosó la copa

Columnista:

Jorge Luis Quintero Bedoya

 

En abril de 2019 la Confederación Sudamericana de Fútbol, o mejor conocida, ente máximo del fútbol profesional sudamericano anunciaba que Colombia y Argentina organizarían conjuntamente la Copa América de fútbol, torneo que reúne a los 10 países miembros de la CONMEBOL y en la que participan dos invitados. Hay que recordar que inicialmente Colombia había sido postulada como sede única.

Desde el momento de la confirmación hasta hoy, hemos atravesado una pandemia que obligó a replantear la manera de jugar el fútbol a nivel mundial, obligando a la adopción de estrictos protocolos de bioseguridad y el cambio principal es la ausencia de público en los estadios, además desde el 28 de abril de 2021 Colombia vive protestas sociales donde se ha evidenciado la brutalidad de la fuerza pública contra los manifestantes, y donde en ciudades como Cali (cuyo estadio Pascual Guerrero será una de las sedes de la Copa América) se han presentado daños contra la infraestructura del sistema de transporte lo que ha obligado a que su servicio se encuentre prácticamente suspendido, estas son dos de las principales razones por las cuales muchos colombianos se oponen a la realización de la Copa América en Colombia.

Pero en mi opinión la Copa América que se realizaría inicialmente en 2020 no debió tan siquiera concebirse. El primer argumento para sustentar esta afirmación surge de que dos países tan distantes geográficamente realicen conjuntamente el certamen continental, tanto Argentina como Colombia tienen la infraestructura necesaria para organizar el evento como sede única, y en todo caso si CONMEBOL quiere que dos países sean sede del evento, podrían elegir países vecinos, como Ecuador o Perú para el caso de Colombia, o Uruguay y Chile para el caso argentino.

Desde el punto de vista deportivo me parece que organizar tantas veces el evento le quita la magia a la espera de 4 años que tenía la Copa habitualmente, y es que la edición de 2021 sería la cuarta en menos de 7 años, además de que CONMEBOL busca «europeizar» el fútbol sudamericano, ya lo hizo con los torneos de clubes, cuyas finales se juegan ahora a partido único con una sede designada con anterioridad, y con la organización de la Copa América lo que se busca es igualar el calendario con el de la Eurocopa.

Pero en la actualidad lo deportivo pasa a un segundo plano, Colombia atraviesa un estallido social que inicio por causa de una reforma tributaria, pero que se ha mantenido debido a políticas represivas por parte del Gobierno, y la CONMEBOL permitió que se jugaran tres partidos de Copa Libertadores en el país, dos de ellos se disputaron en Barranquilla (ciudad designada para recibir la final de la Copa América 2021) y uno en la ciudad de Pereira, la imágenes de los momentos previos que se compartieron en redes sociales, y lo que ocurrió durante los encuentros deportivos que todos pudimos ver gracias a la transmisión, demuestran que «el palo no está para cucharas», no se puede jugar al fútbol, mientras a las afueras de los estadios se dispara contra la población civil, el país tiene situaciones mucho más urgentes que resolver, no se trata de politizar la Copa América como afirmó Ernesto Lucena ministro del Deporte colombiano el pasado sábado, 15 de mayo, se trata de que el Gobierno nacional entienda que el fútbol puede esperar, los problemas políticos, económicos y sociales que vive el país no.

 

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Jorge Luis Quintero Bedoya
Estudiante de Comunicación social y periodismo.