¡El paro es una consecuencia! Petro no es una causa

Si quieren saber quiénes son los culpables de los bloqueos, del cerco diplomático que está floreciendo, del bloqueo comercial que se está fraguando, del desabastecimiento, de la violencia urbana diaria, de la conflagración general, mírense a ustedes, miren a sus padres, recuerden cómo durante años ustedes permitieron esto, con ese tufillo de tolerancia piadosa para con el régimen, que llama a dar pasos para el cambio pero no son capaces de darlos.

Opina - Emociones

2021-05-31

¡El paro es una consecuencia! Petro no es una causa

Columnista:

Felipe Alzate De los Ríos 

 

Para aquellos que pretenden voltear al paro nacional en nuestra contra:

El paro es una consecuencia, el paro es el resultado de la indolencia, no la causa de los problemas perpetuos que atraviesa el país. No sean tan canallas y faltos de mínima empatía y compresión para con sus conciudadanos. El paro es el resultado de la indolencia. ¿De la indolencia de quién? Indolencia del Gobierno, indolencia de la derecha, indolencia de los gobiernistas e indolencia de los uribistas, indolencia de los tibios y de los mediocres conformistas que prefieren perpetuar este estado de cosas propias de una dictadura, para no ser acusados de incendiarios, a alentar el cambio de esta política tan nuestra, propia de ellos y sus antepasados.  

El paro es una consecuencia. Si quieren saber quiénes son los culpables de los bloqueos, del cerco diplomático que está floreciendo, del bloqueo comercial que se está fraguando, del desabastecimiento, de la violencia urbana diaria, de la conflagración general, mírense a ustedes, miren a sus padres, recuerden cómo durante años ustedes permitieron esto, con ese tufillo de tolerancia piadosa para con el régimen, que llama a dar pasos para el cambio pero no son capaces de darlos. Esa actitud benevolente que permitió la destrucción de la producción nacional en pro de la producción extranjera. Miren al presidente, capaz como es él de prolongar el paro sin necesidad de participar en él, solo siendo indolente, su mayor virtud, falto de real voluntad, cúlpenlo a él.

Ahora, esos indolentes acusan y quieren que todos acusen al paro de ser la causa de los problemas perpetuos de este país: lo culpan de la pobreza, del desempleo, de la inseguridad, del hambre, del covid… hace poco leí un trino que señalaba que por culpa del paro, habían cerrado y quebrado «510 mil pequeñas empresas entre enero y octubre de 2020». (No es un error, dice 2020).  Qué se puede esperar de esos curtidos politiqueros, estadistas, indolentes todos, que acusan al hambre de ser la causante del hambre misma. Como si el país fuera un paraíso sobre la tierra antes del 28 de abril.

Si quieren «voltear» al paro en nuestra contra que lo apoyamos, háganlo, al fin y al cabo, como lo ha demostrado el último mes, más temprano que tarde la historia les pagará su indolencia. ¡Miserables!, y una vez más, ¡indolentes!

Adenda 1: La portada de Semana demuestra el desespero de los uribistas ante la imposibilidad de «salvar a Uribe de Uribe». Ahora salvan a Uribe de Petro. Es el fin del periodismo oficial disfrazado de independiente. Es la lógica de los poderosos de este país de echarle la culpa a alguien más. La lógica de de Pilatos. 

Adenda 2: Regresando sobre la solicitud, casi exigencia, de Germán Vargas Lleras de declarar el Estado de conmoción interior, se avizora ahora con más fuerza que esta sea la herramienta del Gobierno para contener de forma definitiva las movilizaciones; en especial, en el contexto del 28 de mayo, que marca el primer mes desde el inicio del paro, porque se ha visto en las últimas semanas que Vargas Lleras y Cambio Radical son los más firmes acompañantes del Gobierno, más que su propio partido y que los conservadores. Por algo no cayó el ministro de Salud con la reforma por él acompañada y por Vargas defendida y por el paro derrotada. 

 

 

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Felipe Alzate De los Rios
Conciliador en Derecho. Manizales.