El delito de gobernar para los pobres

Jorge Eliécer Gaitán: el único capaz arremeter en contra de la corrupción administrativa, los oscuros manejos electorales y las masacres de campesinos del régimen conservador de Mariano Ospina Pérez.

Opina - Política

2019-04-11

El delito de gobernar para los pobres

Pasaron 70 años desde el 9 de abril de 1948, y si se hace un análisis de fondo, el país parece estar suspendido en el túnel del tiempo. En épocas de Gaitán se escuchaba hablar de “unidad Nacional” a los conservadores, el Ejército disparaba contra las pobrerías, el Estado patrocinaba y promovía de la mano del Presidente Ospina Pérez a los primeros grupos paramilitares conocidos como los “Chulavitas”.

Muchos conocen la historia de la República a través de la influencia impuesta por los medios de comunicación y las estructuras de poder, se omite el legado que pudo haber dejado Jorge Eliécer Gaitán, el único capaz arremeter en contra de la corrupción administrativa, los oscuros manejos electorales y las masacres de campesinos del régimen conservador de Mariano Ospina Pérez.

Gaitán llevo al congreso de la república la voz de las víctimas de la masacre de las bananeras, esa masacre perpetrada por el gobierno de Colombia y ejecutada por el ejército en defensa de los intereses de empresarios estadounidenses.

Allí decenas de niños, niñas, mujeres y hombres fueron masacrados sólo por exigir dignas condiciones laborales a su patrono; la “United Fruit Company”, empresa norteamericana que explotaba a los trabajadores.

En aquella ocasión llevó el caudillo al congreso el cráneo de un niño víctima de la masacre para enseñarlo a los demás parlamentarios que trataron cubrir el hecho con olvido. Gaitán con sus propias palabras narró los hechos de la masacre para que quedara en la memoria de los colombianos y nunca más las victimas fueran olvidadas.

Denunció cómo los militares siguiendo instrucciones del gobierno asesinaron a sus compatriotas de la clase trabajadora y la crueldad con la que los cuerpos fueron transportados en camiones, unos lanzados al mar y los restantes enterrados en fosas comunes, incluso afirmó que algunas personas fueron enterradas con vida.

Jorge Eliecer Gaitán supo sobreponerse al bipartidismo hegemónico de liberales y conservadores de su época, la importancia de este legado radica en la aparición distintas vertientes políticas, como lo fueron: el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR), y la Alianza Nacional Popular (ANAPO), es decir, el caudillo marcó una pauta en la diversificación de la democracia.

La incomodidad que el caudillo causaba en la política tradicional, lo llevó a ser destituido cuando fue alcalde de Bogotá, el modelo político de Gaitán buscaba la equidad social para reducir la desigualdad y mejorar las condiciones laborales de la clase trabajadora, además de querer modernizar el sistema de transporte público de la ciudad.

Como bien se sabe en Colombia es un delito gobernar para los necesitados, por eso luego de ser destituido, se nombró al alcalde Mazuera, que durante su mandato permitió que los grupos paramilitares de la época entraran a Bogotá para incendiar el diario El Tiempo y el tranvía, una vez transcurridos los hechos, el mismo alcalde Mazuera se convirtió en el primer importador de buses en Colombia, de allí viene ese modelo gobiernista de alcaldes que llegan al poder sólo para satisfacer sus negocios personales.

El asesinato del caudillo fue un mensaje de las elites políticas a los nuevos movimientos y partidos emergentes para restringirlos con la utilización del miedo, la amenaza y la violencia: desde ese momento histórico se ha configurado una plutocracia que nos viene gobernando por generaciones.

Podemos ver cómo esa plutocracia es la que se opone a la paz en la actualidad, y al igual que en tiempos de Gaitán, quiere eliminar al adversario político a través de destituciones injustas, utilizando las herramientas del desprestigio, injuria y calumnia, restringiendo así a los alternativos y el pensamiento distinto por medio de noticias falsas a través de los medios de comunicación.

Producto del accionar conservador contra los sectores liberales y de izquierda se crearon las llamadas guerrillas liberales como único medio de protección de sus propias vidas. En respuesta, la fuerza conservadora ultraderechista del presidente Mariano Ospina Pérez, creó a uno de los primero grupos paramilitares de la historia de Colombia, conocidos como Chulavitas.

Este grupo era apoyado por el Estado, la iglesia católica e influencia norteamericana, que buscaban, a través de estas estructuras del crimen, exterminar a las fuerzas gaitanistas y eliminar los brotes de revolución social, esto produjo un conflicto armado que se ha mantenido hasta nuestros días.

Sin duda alguna la situación nacional no ha cambiado a pesar del inclemente paso del tiempo: como es costumbre en Colombia es mejor olvidar, no hablar de derecha, mucho menos de izquierda y es prohibido tratar el tema de la oligarquía, el mismo Estado colombiano se ha encargado de borrar la verdadera historia del país, esa historia del conflicto y sus orígenes, desde las cátedras de ciencias sociales e historia en la educación media que fueron eliminadas hace décadas.

Por eso nosotros, quienes conocemos la historia a través de los testimonios de las víctimas y los libros, estamos en la obligación de continuar con el legado de justicia y de paz que nos dejó Jorge Eliécer Gaitán, sin guardar silencio, porque el que no conoce la historia está condenado a repetirla.

De los hechos como el asesinato del caudillo del pueblo y el Bogotazo, hay cosas que no se recuerdan, aún nada se sabe, no hubo ni hay interés de investigarlo ¿para qué? Si para el Estado él hombre sólo fue un simple defensor de los desarrapados.

En este país todo ocurre y todo se soluciona con homenajes inocuos, tenemos que a Jorge Eliécer Gaitán se le puso en el devaluado billete de mil pesos, el mismo que cualquier momento dejará de circular, porque el Banco de la república dice que es muy caro reponerlo y mantenerlo en circulación, mientras no escatiman en gastos cuando se trata de poner a circular en los billetes la imagen de algún “Lleras” u otro personaje de apellido plutócrata.

 

Foto cortesía del libro: Archivo Gaitán

 

( 7 ) Comentarios

  1. Guardando las Proporciones, considero, que la Historia se ha venido repitiendo…. esta cadena de Lideres que nos vienen matando, son perpetuadas por los mismos, sin embargo, el pueblo No se ha manifestado, como es debido, a través de la MOVILIZACIÓN MASIVA, pero ésta, además, acompañada de un Castigo Electoral para los que siempre han venido gobernando.
    Por el contrario, acompañando con el voto, a los nuevos lideres…..

  2. Muy, muy, pero muy bueno. Gracias Andrés.

  3. ReplyJairo Mejia Castaño

    Pero que hacer, ante el repetir de la historia cruenta,, que deja al descubierto la malta de democracia y la inercia de los poderes que ejercen para el opresor, en violacon flagrante del
    derecho

  4. Buen articulo Adres gracias

  5. ReplyOscar Fernando Pérez

    Gracias por las clasecita de historia que me quedaron debiendo en la escuela.

  6. Replybernoldo quiroga

    un pueblo ciego ignorante es mejor de gobernar igual que antes

  7. ReplyFrancisco Aragon

    Buen artículo que nos invita a reflexionar sobre la forma de hacer política en Colombia. Aunque los pobres son mayoría, no logran hacerse oír y siempre llevan la peor parte en este Estado tan desigual y excluyente.

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Andrés Valenzuela González
Activista, publicista con énfasis en comunicación y derechos humanos.