El beso ‘prohibido’ que México quiere ver

La homosexualidad se salta a las pantallas sin estereotipos añejos y explotados, y en México este drama con una pareja del mismo sexo despierta todo tipo de emociones. ¿Este beso marcará la televisión mexicana?

Opina - Sexualidad

2018-11-21

El beso ‘prohibido’ que México quiere ver

El abordaje que las telenovelas hacen actualmente de la homosexualidad, podríamos decir que dista bastante de ese explotado estereotipo con el que hace un par de décadas se erigían los personajes con esta orientación sexual: el clásico peluquero extrovertido, muy dicharachero, hostigoso, fanático del chisme, la mejor “amiga” de la protagonista.

Con el correr de los años los libretistas y productores se aventuraron, bajo riesgo de censura, a explorar tímidamente otro prototipo de personaje gay más acorde a la realidad y envuelto en otras situaciones dramáticas, mostrando esta vez facetas que se podrían calificar como dignificantes, resarciendo de alguna manera los molestos clichés del pasado.

Cuando se empezaron a ver besos entre personajes homosexuales en las telenovelas, unos simulados y otros explícitos, se generó sonada controversia, exigiéndose de inmediato que ese tipo de escenas fueran censuradas de tajo, o a lo sumo emitidas estrictamente en horario para adultos.

Llegó el año 2000 y en las telenovelas se esbozaba ya una apertura, abrumante y nociva para muchos, en el tratamiento de los personajes homosexuales, escandalizada esa porción de televidentes por un supuesto y descarado adoctrinamiento hacia la homosexualidad y la popularización de la llamada “identidad de género”, considerada por estos, como un pervertido embrollo que busca degenerar a sus hijos.

Las escenas de afecto entre personajes del mismo sexo en las telenovelas siguen aún levantando roncha, sin embargo, las nuevas generaciones desligadas de los añejos prejuicios arraigados en la era de sus progenitores, se muestran congraciados con que un género tan popular como lo es la telenovela, aborde sin tanto lío temáticas gay y que los personajes que aparecen hoy en pantalla, son el reflejo de una realidad inocultable y con los cuales la comunidad LGBTI se siente mejor identificada.

Me referiré al caso concreto de la popular telenovela mexicana “Mi marido tiene más familia” del productor Juan Osorio, misma  que cuenta con la participación del escritor y libretista colombiano Héctor Forero, y  en la cual se aborda actualmente la naciente relación amorosa entre dos adolescente; romance que ha ido ganando miles de seguidores en la redes sociales, conformándose grupos de fanáticos de esta  controvertida pareja integrada por Ari y Temo, caracterizados por los jóvenes actores Emilio Osorio (Hijo del productor y la actriz cubana Niurka Marcos ) y Joaquín Bondoni respectivamente.

El mencionado romance ha dado pie a un sinfín de comentarios en contra, sirviendo también para mostrarnos ese recalcitrado halo de homofobia y de intolerancia a la diferencia predominante en la sociedad latina, y que se refleja en algunos de los personajes de la telenovela.

Pese a la salida abrupta de varios de sus personajes principales, “Mi marido tiene más familia” se mantiene como una de las producciones más vistas en México. Parte del éxito se debe a que es un melodrama blanco y familiar, un elixir para quienes están hasta la coronilla del narco telenovelas, sin embargo, otra tanda de televidentes no la soportan por considerarla exageradamente cursi y disparatada.

Los seguidores juveniles exigen ahora al productor Juan Osorio el esperado beso prohibido entre Aristóteles Córcega Castañeda y Cuauhtémoc López Torres.

Y aunque ya en otras telenovelas mexicanas se han visto besos explícitos entre parejas del mismo sexo, el hecho de que ahora los involucrados sean un par de adolescentes masculinos, y que la emisión de la producción se lleva a cabo en horario familiar, estas circunstancias pueden cohibirlos para ceder plenamente a la vehemente petición.

Sin embargo, mostrar ese beso puede catapultarles el rating y darle un estratégico empuje a la telenovela, permitiendo llevar la historia hasta mediados del 2019, pese a toda la controversia que se pueda seguir avivando entre algunos sectores radicales en sus creencias y posturas ideológicas, es bien sabido que la polémica casi siempre es sinónimo de rating en el ámbito televisivo.

Foto cortesía de: Las estrellas

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Javier Hernando Santamaría
Columnista, critico de TV, argumentista y bloguero de Farándula y Critica TV Un vistazo desenfadado, pero serio al acontecer de la TV latina, como también de la realidad nacional desde la perspectiva de un simple mortal que anhela una mejor Colombia Desde 1998 junto al director Julio Luzardo coordinamos el portal magazine Enrodaje.net y Cine Colombiano Colaborador en varios portales web.