Desmemoria histórica

El objetivo es claro: cambiar la historia de Colombia. Decir que las guerrillas se formaron por comunistas malvados y no por abusos del Estado con los campesinos.

Opina - Conflicto

2019-03-02

Desmemoria histórica

La historia es una caricatura

En países burlescos, como Colombia, la historia se repite cíclica e inexorable. A veces, la única manera de sobrevivir es mediante la ironía y la sátira propias de la caricatura. En esta columna recordamos caricaturas antiguas que siguen vigentes y que, como nuestro país, a veces dan más amarguras que sonrisas.

 

Este remedo de país no tiene memoria, ni siquiera a corto plazo. La prueba está en que siempre eligen a los mismos corruptos, los que se roban el dinero, los que privatizan la salud, los que quitan las horas extras, etc. Sin embargo, los que actualmente nos gobiernan, que fueron elegidos porque no recordamos que formaron las Convivir, se rodearon de corruptos y marcharon contra el despojo de tierras, piensan ir más allá. No contentos con la tradicional estolidez del colombiano promedio, han enfilado baterías contra las instituciones que mantienen viva la memoria colombiana.

Antes solo parecían idioteces de la boba oficial del uribismo, María Fernanda Cabal, diciendo que la Masacre de las Bananeras era un mito histórico; o el títere diciendo que el apoyo de los padres fundadores de los Estados Unidos a nuestra independencia fue crucial (sin contar el ridículo que hizo al comparar el demacrado concierto en la frontera venezolana con la caída del Muro de Berlín).

Pero ahora van por el Centro Nacional de Memoria Histórica, del que ya casi cien organizaciones están retirando sus archivos porque el nuevo director, Darío Acevedo, en repetido cinismo ha negado el conflicto colombiano. También pidieron la renuncia, sin motivo alguno, de los directores de la Biblioteca Nacional y el Archivo General de la Nación, donde hay documentos como el tratado de paz firmado con las FARC y varios archivos del extinto DAS que comprometen a los mismos que están manipulando esos puestos.

El objetivo es claro: cambiar la historia de Colombia. Decir que las guerrillas se formaron por comunistas malvados y no por abusos del Estado con los campesinos; que nunca hubo conflicto, sino acciones terroristas aisladas de narcoguerrilleros; que no existió el paramilitarismo asesino, sino inocentes personas de bien que se vieron obligadas a autodefenderse; que no hubo desplazamiento forzado y que quienes compraron tierras ensangrentadas lo hicieron de buena fe; que Uribe creó a Dios y que Duque, o el lamebotas que venga después, son sus profetas.

Ya empezaron. Y no solo con las estupideces de la burra, sino con las cartillas de Santillana en las que enseñarán a nuestros niños las bondades de la Seguridad Democrática, que nunca produjo falsos positivos, pues eso sería blasfemo.

Desaparecerán de la historia las masacres de los paramilitares y los crímenes de estado, ensalzarán a los mártires Andrés Felipe Arias y la Santa Gata, moldearán a los estudiantes para que nunca cuestionen al poder terrateniente ni exijan sus derechos, pues eso es de mamertos que quieren todo regalado. Para ello, se desharán de Fecode y castigarán de formas ilegales, como lo propone Uribe, a los profesores que se atrevan a sembrar pensamiento autónomo en los estudiantes; adoctrinar, dicen ellos, pero realmente se refieren a evitar el adoctrinamiento uribista.

Esto es un proceder de dictaduras, como la que vivimos diariamente en la democracia más antigua de Latinoamérica. Pero la censura no es nueva, ni la resistencia. Esta caricatura de Adolfo Samper fue publicada en la revista Crítica, que tuvo que pasar la censura de los militares bajo el gobierno de Mariano Ospina Pérez, otro títere de otro monstruo, Laureano Gómez. En ella, un colombiano del pueblo, nótense la ruana y los pies descalzos, ve los retratos de los próceres Nariño, Bolívar, Santander y López, y exclama asombrado “Siempre es que la historia patria es bien bella, ¿no?”. Si, compadre pueblerino, la historia es bella y valiosa, por eso debemos defenderla para que no nos la arrebaten los corruptos y la reescriban a su acomodo.

Igual; si los uribistas no saben leer, difícilmente sabrán escribir.

 

 

( 4 ) Comentarios

  1. Texto muy genial. Colombia lo que necesita es otra gente,no sé cómo no pueden tomar 5 minutos y leer antes de elegir todos esos políticos del Uribismo que son un cáncer para miedo país..

  2. ReplyLuz Delia Caballero Vega

    Muy preocupante, creo que debemos crear un archivo independiente, antes de que toda nuestra realidad se convierta en un mito por cuenta de los uribistas, que dolor y que impotencia, me anima un poco la propuestas de Miguel de Zubiria sobre un proyecto de ley que amplíe la libertad de cátedra para formar personas críticas.

  3. No nos dejemos engañar por la extrema izquierda que distorsiona la realidad y exagera aspectos de esta.
    La extrema izquierda menciona a Los Pájaros y a Los Chulavitas como una razón para justificar la creación de las guerrillas, estos últimos se dedicaron a matar, extorsionar, secuestrar y un sinnúmero de otros vejámenes. Como resultado de esto es que surgieron las autodefensas y otros grupos para militares, que sin defender su accionar, sí hay que aceptar que surgieron por una causa justa y completamente comprensible, las guerrillas los tenían azotados con los asesinato, secuestros y robos.

    Por otro lado si los campesinos liberales estaban tan acosados por los conservadores, por qué entonces no hicieron lo que Martin Luther King Jr, Malcolm X y Rosa Parks hicieron en los Estados Unidos? Una resistencia pacífica en vez de agarrar las armas?

    • De historia sabes muy poco, haces parte de los que quieren desaparecer los archivos y negar el conflicto.

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Óscar Perdomo Gamboa
Profesor universitario y doctor en humanidades. Escritor de novelas como “Allá en la Guajira arriba”, “Hacia la Aurora” y “De cómo perdió sus vidas el gato”; así como los libros sobre caricatura “Afrografías, representaciones gráficas y caricaturescas de los afrocolombianos” y “Mil caricaturas afro en la historia de Colombia”.