Desesperada situación de paramédicos de Medellín

El programa de Atención Prehospitalaria de la ciudad contaba con 130 paramédicos y 50 conductores, pero a raíz de la desmejora en sus condiciones laborales se han retirado 30 personas.

Infórmate - Salud

2020-04-03

Desesperada situación de paramédicos de Medellín

Columnista:

Cristian Álvarez Balbín 

 

Mientras posiblemente usted aplaudía desde su balcón a los trabajadores de la salud del país, una escena similar se vivía en la estación de Bomberos Libertadores de la ciudad de Medellín en la noche del pasado 27 de marzo.

Entre el sonido de las sirenas y el aplauso de sus compañeros se veía avanzar a pasos acelerados, hacia la salida de la estación, la figura de la tecnóloga en Atención Prehospitalaria APH Nancy Puerta, una de las tantas personas encargadas de responder y brindar los primeros cuidados médicos en las emergencias reportadas al 123 en Medellín.

Sin embargo, ella no lo hacía con gesto agradecido, sino más bien con la tristeza de quien después de trabajar incansablemente por 7 años en el Programa de Atención Prehospitalaria de la Secretaría de Salud de Medellín, fuese despedida injustamente de su puesto.   

 

El argumento, indignante y ridículo esgrimido contra alguien con habilidades más que probadas, fue no haber pasado un “periodo de prueba” que no duró ni un mes. Sin embargo, algo más denso estaba de fondo.

Esta injusta e inverosímil situación, teniendo en cuenta el contexto actual donde escasea el personal médico en el mundo, es tan solo la punta del iceberg del ambiente actual de los cerca de 130 paramédicos y 50 conductores del Programa de Atención Prehospitalaria de Medellín, a quienes se les agravaron todas las condiciones laborales desde el pasado mes de febrero.

 

“Cambiar” para mal

La primer y principal queja de los paramédicos del programa tiene que ver son su situación salarial. Desde hace más de 7 años, su modelo de contratación era por Prestación de Servicios, sin vacaciones ni primas, pese a que cumplían horario y recibían dotación. Dicho contrato les remuneraba la mensualidad de 2 671 000 pesos aproximadamente, ahora no se ganan ni la mitad.

Desde el 1 de febrero —y tal y como lo confirman no uno, sino varios paramédicos— vía correo electrónico los miembros del programa fueron obligados por parte de Metrosalud a pasarse a un Contrato de Agremiación Sindical, suceso a todas luces ilegal.

Correo en el que se le informa a los paramédicos el cambio de sus condiciones laborales.

Escudándose en la Circular 42578 de 2012 suscrita por los Ministerios de Salud y Trabajo, Metrosalud admite que contrató con la Federación Sindical de Trabajadores de la Salud —Fedsalud— el manejo del Programa de Atención Prehospitalaria de la ciudad de Medellín.

“Es decir, que las personas que prestan este servicio fueron vinculadas directamente por Fedsalud”, se lee en el comunicado emitido por Metrosalud ante las denuncias de los paramédicos.

Sin embargo, lo que omite Metrosalud es que el famoso Sindicato Fedsalud no es el encargado del Contrato Sindical de los paramédicos, sino el Sindicato de Profesiones y Oficios de la Salud “DAR-SER”, el cual goza de pésima reputación debido a sus malos manejos en la Clínica León XIII y el Hospital La María de Medellín, el Hospital Marco Fidel Suárez de Bello, y el Hospital San Rafael de Itagüí en Antioquia.

“Pasamos de devengar una mensualidad a una situación donde nos pagan por hora laborada, con un valor de $7812 pesos más las prestaciones de ley. En mi caso se disminuyó la apreciación salarial hasta de un 50%”, comentó Carlos*, paramédico del programa.

Él alega que 7 de sus compañeros fueron despedidos el pasado 27 de marzo por, supuestamente, no haber pasado el periodo de prueba, aunque argumenta que esos despidos fueron por pedir mejores condiciones laborales para el programa.

Carta de despido de uno de los paramédicos con 7 años de experiencia laboral , donde DAR-SER alega que este “no pasó el periodo de prueba”.

 

Otro paramédico, nos mostró —con colillas de pago en la mano— cómo desde que fue inscrito en DAR-SER pasó de devengar 2 670 000 pesos a 1 349 200 pesos; situación que lo tiene desesperado, ya que no sabe cómo pagar la deuda que tiene, ni cómo mantener a su familia con tan bajo sueldo.

Según la respuesta emitida por Metrosalud sobre estas denuncias:

“No se puede afirmar que con la modalidad de contratación actual del servicio de atención prehospitalaria se haya presentado un desmejoramiento de las condiciones laborales y salariales, pues no es comparable el valor mensual de la compensación mensual que Fedsalud reconoce a sus trabajadores, con los honorarios que Metrosalud cancelaba a razón del contrato de prestación de servicios”.

Pese a que esta aseveración la hace sin ningún temor Metrosalud, el periódico El Colombiano evidenció que los paramédicos sí ven reducidos sus ingresos, porque la diferencia, luego de sacar todos los pagos en los que debe incurrir el trabajador cuando cotiza como independiente, y los beneficios cuando está vinculado al susodicho “sindicato”, es de por lo menos $300 000 al mes.¿Dónde o quién se está quedando ese dinero?

 

Colilla de pago de un paramédico emitida por Metrosalud cuando estaban contratados por la entidad.

 

Colilla de pago de un paramédico emitida por DAR-SER.

 

“DAR-SER no tiene en cuenta que nosotros trabajamos entre 12 y 14 horas al día. Simplemente nos manda a hacer 16 turnos por mes, en diferentes horarios. Pero muchos compañeros —sobre todos los que manejan las motos de emergencia— no pueden laborar en la noche o los domingos, o se incapacitan, y son horas que DAR-SER injustamente no paga, lo que obviamente les merma aún más el salario”, relató una paramédica.

Otra APH se lamenta, con voz quebrada por las ganas de llorar, que siendo ellos la primera línea en el Sistema de Salud de la ciudad ni siquiera estén vinculados a la municipalidad.

“Nosotros con Metrosalud estábamos tercerizados y con DAR-SER, igual. Yo no sé cuánta plata estará pagando la Alcaldía por nosotros, pero sí sé que Metrosalud se queda aún con una parte de nuestro sueldo, y DAR-SER con otra”, afirmó.

 

Al borde del colapso

La situación es tan crítica, que ahora la mayoría de tecnólogos en Atención Prehospitalaria están sobrecargados de trabajo, buscando doblar sus horarios para percibir un poco más de dinero, por lo que sus picos de ansiedad han aumentado, al igual que los niveles de depresión y sus consultas por psiquiatría.

Las precarias condiciones laborales de estos hombres y mujeres que, se juegan literalmente su vida por atender las emergencias de la ciudad, generó la deserción de muchos de sus compañeros, situación a todas luces inverosímil en un escenario como el actual donde el personal médico escasea en todo el mundo.

“Todos se están yendo, y los pocos que nos estamos quedando estamos muy aburridos y con mucho susto porque somos los que estamos dando la cara por el programa. Yo comprendo que estamos en crisis, pero ignoro si en la Secretaría de Salud saben que estamos tan mal”, acotó otra paramédica.

El programa contaba con 130 paramédicos y 50 conductores. A raíz de la desmejora en sus condiciones laborales, se han retirado 30 personas. Eso sin contar los 12 APH’s y cuatro conductores que fueron despedidos en diciembre del año pasado, según sus compañeros, por solicitar mejores condiciones laborales.

“Y para llenar el vacío que dejan estos APH’s, muchos de ellos con 7 u 8 años de experiencia, cada vez traen más personas sin procesos de selección adecuada. Están dejando entrar personas sin experiencia o no muy bien preparados, y eso obviamente afecta la prestación del servicio”, se lamentó un paramédico.

 

Aumentó el riesgo y bajaron los implementos

Otra de las quejas tiene que ver con el tema del Nivel de Riesgo Laboral de los tecnólogos en Atención Prehospitalaria asignados al programa. Desde antes de ser vinculados por DAR-SER, estaba en 4 y 5 (riesgo alto y máximo).

Sin embargo, con la vinculación a dicho “gremio sindical”, quedó en 3 (riesgo medio), situación de la que los paramédicos no recibieron ninguna explicación concreta más allá de que, como la mayoría de vinculados con DAR-SER eran riesgo 3, ese mismo riesgo cobijaba a los APH, situación aparte de injusta, peligrosa para los tecnólogos.

Otro aspecto que resulta muy preocupante en la actual pandemia de la COVID-19 es que a los paramédicos de la ciudad no se les están entregando implementos de bioprotección suficientes para desarrollar sus labores de manera adecuada, teniendo en cuenta que son ellos los que —en caso de presentarse— serían los primeros en atender a los infectados.

De acuerdo con Metrosalud, en el comunicado expedido, “con respecto a los Elementos de Protección Personal del Programa de Atención Prehospitalaria para la atención del COVID-19, estos se están suministrando según ‘Lineamientos para el trasporte asistencial de pacientes sospechosos o confirmados del nuevo coronavirus (nCOV-2019) a Colombia’, versión 1 del Ministerio de Salud, publicados el 20 de marzo de 2020”.

Sin embargo, otras cosas dicen los tecnólogos en Atención Prehospitalaria del programa.

“Solo tenemos un chaleco que cubre el cuerpo, guantes quirúrgicos y un tapabocas N95 por turno. Nos faltan las caretas y los tapabocas. Nosotros ya hemos atendido pacientes con COVID-19 y a nosotros no nos han hecho el examen porque supuestamente no hay plata. Llevamos ocho días y a los que echaron recientemente tampoco les hicieron prueba de COVID-19 y, menos, el examen médico laboral de salida”, relató la paramédica.

Adicionalmente, su compañero señaló que: “A ningún APH le han hecho prueba para COVID-19. De hecho, tuvimos el caso de una compañera que llegó de Estados Unidos con síntomas gripales y no fue aislada. Siguió laborando porque no se le podía dar incapacidad”.

Otro más cuenta que: “Las entidades competentes han desarrollado para Colombia protocolos para la atención hospitalaria, pero dejaron sin cuidado el personal Prehospitalario. Y de eso se pega Metrosalud para no hacer las pruebas y también de la falta de posibilidad de conseguir los implementos por costos y escasez en el mercado”.

 

Lavada de manos

Referente a las denuncias puntuales que ya han tenido algún eco en las redes sociales y, de las que hasta ahora el alcalde Daniel Quintero no se ha pronunciado directamente, Metrosalud en su comunicado las capotea de forma muy “sutil”.

Desde la entidad escribieron que “Dicha agremiación sindical (Fedsalud para Metrosalud, DAR-SER para los paramédicos) es la que de manera autónoma y según las reglas laborales que le aplican, define si las personas vinculadas superan o no el periodo de prueba estipulado por ellos; en ningún momento Metrosalud, ni la Secretaría de Salud de Medellín, han intervenido en esta decisión por no ser de nuestra competencia”.

Dicha explicación deja en el aire ese tufillo de “lavada de manos” por parte de Metrosalud, a la vez que no se compromete ni siquiera a revisar la veracidad de las justificadas denuncias hechas por los paramédicos. Sin embargo, para los paramédicos el apoyo de Metrosalud a Fedsalud/DAR-SER se justifica por otra vía.

Según los relatos de los paramédicos, los tecnólogos que salían del programa de Atención Prehospitalaria estaban demandando a Metrosalud por las irregularidades en la contratación de Prestación de Servicios; y Metrosalud sabía que eran demandas perdidas, por lo que la entidad buscó cómo librarse de esa situación y, por ahí derecho, de quienes cada vez reclamaban mejores condiciones para ejercer su trabajo.

“El programa es de la Secretaría de Salud, ellos se lo dieron a Metrosalud, que, a su vez, por esto de las demandas, y por temas de plata, se lo pasa a DAR-SER que solo es el ‘bobo del paseo’ que está haciendo el trabajo sucio que Metrosalud no quiere asumir con nosotros. Y obvio el programa fue la salvación para DAR-SER y su iliquidez presentada por la terminación de los otros contratos que ya tenían en la ciudad”.

Para que estas denuncias no queden perdidas en el olvido, o esperando a que el alcalde se digne a escucharlas; se ha habilitado esta petición en Change.org para lograr que se mejoren las condiciones de los paramédicos de la ciudad.

Esperemos que, junto a las investigaciones que ojalá tomen los entes de control, esta medida sea más significativa en este momento de necesidad de nuestros paramédicos y los podamos honrar de una manera más efectiva que con un simple aplauso.

* (Nombre cambiado por petición del entrevistado). 

 

( 2 ) Comentarios

  1. Que tristeza que nadie los escuche,y mucho menos que valoren su trabajo.Bendiciones.

  2. Me parece muy importante sus peticiones que las autoridades competentes enfrenten el hecho y sigan las denunciad

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Álvarez Cristian
Periodista de la Universidad de Antioquia. ¿Quis custodiet ipsos custodes?