Cartagena, corral de pobres

Nuestra Cartagena de indias, de negros, de mestizos y de gentes procedentes de distintas latitudes registra una situación social sin precedentes, alarmante, explosiva, sin lugar a dudas una ciudad en emergencia social, de pobres, con hambre. 

Infórmate - Conflicto

2021-11-10

Cartagena, corral de pobres

Autor:

Gustavo Adolfo Carreño

 

Chambacú, corral de negros es una obra descollante de Manuel Zapata Olivella, novelista, médico, pensador, folclorista e investigador cultural de la diáspora africana en América y Colombia, publicada en 1962 y ganadora del premio Casa de las Américas, es un recorrido siguiendo la trilla a los caminos transitados por sus ancestros en el oprobioso comercio triangular Europa-África-América.

Se trataba de un viaje sin retorno, un secuestro, una empresa criminal para venir a fundar a latigazos un nuevo mundo, al otro lado del océano, en más de cuatro siglos de «esclavitud perpetua», contingentes humanos fueron literalmente secuestrados implantar economías de hacienda, de plantaciones, levantar murallas y toda la estructura de un emporio militar para la protección de una ciudad considerada «joya de la corona española en América».

No es fortuito entonces que al pie de las murallas del «Corralito piedra» se erigieran palenques y corrales de negros, justo en las goteras de la ciudad española, empotrada, trasplantada al trópico indiano, así creció Chambacú, un sello de las disparidades sociales, económicas e históricas vigentes hoy, su traslado o erradicación en 1971 significó aplazar más no enfrentar problemáticas estructurales, operación cosmética ilusoria, pues la tugurización, pobreza, miseria, marginalidad, falta de oportunidades y segregación social y étnica se transmitiría automáticamente, intergeneracionalmente, un efecto dominó.

Nuestra Cartagena de indias, de negros, de mestizos y de gentes procedentes de distintas latitudes registra una situación social sin precedentes, alarmante, explosiva, sin lugar a dudas una ciudad en emergencia social, de pobres, con hambre, los estudios de seguimiento a la calidad de vida realizados por Corporación Cartagena Como Vamos, publicados en septiembre de 2021, correspondientes al 2020 confirman un panorama sombrío, desolador, profundizado por los efectos de la pandemia, aunque son un lastre de vieja data, veamos:

  • Aproximadamente el 48 % de los cartageneros viven en condición de pobreza monetaria, 491 000 almas sobreviven con tan solo $360 187 mensuales para acceder a una canasta de bienes alimentarios, vivienda y artículos de primera necesidad. En la práctica de cada dos cartageneros, uno es pobre monetario.
  • En 2020 Cartagena fue las principales capitales la ciudad de colombiana con mayor incidencia de la pobreza monetaria.
  • 13 % de la población de Cartagena vive en condición de pobreza extrema o indigencia, 129 000 personas sobreviven con $147 600 mensuales para atender sus necesidades básicas. ¿Cuál puede ser la calidad de vida de una persona con ingresos de aproximadamente $5000 diarios?
  • Estamos ante una sociedad extremadamente desigual, de un promedio de índice Gini 0,50 para el año 2019 fue de 0,50, se pasó a 0,54 en 2020, por lo que la distancia entre los que ganan más y los que ganan menos en cuanto a ingresos aumentó considerablemente, por encima de la tasa de crecimiento nacional en los mismos años de estudio.
  • En cuanto a pobreza por dimensiones distintas a la económica o multidimensional encontramos que en el 87 % de los hogares cartageneros una persona trabaja en actividades propias del «rebusque diario» o informalidad; 20 % de los hogares está en condiciones de pobreza multidimensional, con factores diferenciales a nivel geográfico o espacial, por ello la pobreza multidimensional a nivel urbano (cerca de los aproximadamente 200 barrios) alcanza a ser del 18 % y en las zonas corregimentales e insulares llega al 38 %, es decir el doble.
  • La tasa de desempleo se ubicó en el 15 %, niveles alcanzados en el año 2006.
  • El empleo formal en Cartagena es generado en un 90 % por la microempresa, la mediana y gran empresa es intensiva en capital, no en mano de obra, los empleos generados por la actividad portuaria son pocos, si bien el turismo genera muchas oportunidades laborales, este último demanda mano de obra poco calificada y de baja calidad según el estudio Cartagena libre de pobreza en 2033 de Jhorland Ayala y Adolfo Meisel.
  • 7 de cada 10 cartageneros manifestaron en últimos doce meses no poder consumir las tres comidas diarias, las mujeres son las más afectadas.
  • La incidencia del factor educativo es fundamental en la pobreza multidimensional, su peso es muy cercano al 50 %, a través de dos variables particulares: bajos logros educativos (33,5 %) y rezago escolar (13,4 %), lo cual influye en el acceso a trabajos mejor remunerados y la adquisición de bienes y servicios básicos como vivienda, salud, etcétera. 
  • Los bajos logros educativos se reflejan en los resultados de las pruebas Icfes Saber 11, 82% de las I.E. Oficiales se clasifican en los niveles bajos y medios, contrario al 40 % de las I.E. Privadas, los efectos de la desfinanciación de la educación pública en Colombia pasan su cuenta de cobro. En cierta ocasión uno de mis estudiantes me confesó algo desgarrador, no pudo enviar su trabajo de artística teniendo toda voluntad para hacerlo, era un trabajo utilizando reciclables caseros y como alimentarse es complicado no había materiales para su trabajo en casa. Es muy difícil estudiar, superarse y dar todo el potencial sin contar con lo básico.
  • De cada 10 estudiantes que ingresan a la educación superior, 6 se matriculan en universidades privadas, 4 acceden al restringido sistema público. De ahí que la apuesta en la formación en talento humano debe ser una prioridad, ampliando los programas, la oferta educativa y los cupos en los distintos programas de estudios.

Ad portas de conmemorar 210 años del Grito de Independencia absoluta del imperio español, este 11 de noviembre, un nuevo grito de independencia alza su voz en los territorios de los Kalamaries, la liberación del yugo de la pobreza, clamor de miles de cartageneros, vivir un mundo de privaciones no puede ser el único devenir, algo natural como la verdolaga, como ayer, hoy siguen campeando las trampas de difícil escapatoria como la pobreza, círculos viciosos que excluyen de los beneficios y disfrutes de los bienes materiales universalmente deseables como la libertad, justicia, seguridad, recreación, educación de calidad, vivienda digna, salud, alimentación, rentas e ingresos, equidad, sostenibilidad ambiental, igualdad de oportunidades y potenciación de los funcionamientos y capacidades humanas.

En otras palabras, para erradicar la pobreza en Cartagena es urgente invertir en su verdadera riqueza: la gente, con soluciones multidimensionales y el concurso del gobierno, sector privado y comunidad en general, erradicando los mecanismos actuales de esclavización, la pobreza, carimba heredada de los tiempos coloniales.

 

( 1 ) Comentario

  1. ReplyIleana Barrios Luna

    excelente radiografía de nuestra celebre ciudad tan rica para algunos y tan llena de pobreza para sus moradores

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Gustavo Adolfo Carreño
Economista, Magister en Desarrollo y Cultura, Amante de la filosofía, librepensador caribeño, educador.