Caballero ignorante

A machitos privilegiados como a Caballero, nuestro sentir, nuestro malestar, nuestra incomodidad no es más que una exageración. 

Opina - Sexualidad

2017-12-19

Caballero ignorante

Pese a que no soy una de sus muchas lectoras, solía pensar que Antonio Caballero era un hombre culto. Sin embargo, él se encargó de corregirme: no hay mayor muestra de ignorancia de alguien, que hablar con propiedad de un tema delicado del que no se tiene la menor idea; ni el más mínimo manejo. 

La ignorancia se define como la falta de ciencia y de cultura, y, más allá de esta escasez, se refiere a carecer de conocimiento acerca de un tema, materia o asunto determinado. Y Caballero en su columna demuestra no sólo que es machista, sino que es un completo ignorante, por lo menos en lo que al acoso y al feminismo se refiere. 

Me excuso de ante mano, pero, para efectos prácticos, voy a utilizar el mismo lenguaje ordinario del columnista:  

Caballero dice que el problema es que todos estos hombres en posiciones de poder, no saben “pedirlo”, y que nosotras las mujeres, que hemos sido acosadas en situaciones de subordinación, no sabemos “no darlo” y nos llama idiotas y quejosas por exaltarnos con cosas como una inocente tocadita de culo, o que nos muestren sus intenciones sexuales sin ser de nuestro interés y agrado. También dijo que como hacemos escándalos por estas “cosas” estamos dejando de lado lo importante, el abuso sexual, las violaciones… 

Pensaría uno que de lógica, un hombre inteligente entendería dos cosas: primero, que constituye un claro caso de acoso y de un tipo de violencia contra la mujer una vez estos deplorables y siempre reprochables actos se den por parte de un hombre en un ambiente laboral, académico, incluso de amistad cuando no es mutuo el interés, los comentarios incomodan, nos estorban; y segundo, que es mucho más grave y nos condiciona nuestro desempeño, el normal desarrollo de nuestras carreras y actividades, y cómo nos sentimos en un ambiente laboral, académico o de cualquier otra índole. Especialmente cuando, el ACOSADOR (no  disfracemos las cosas) se encuentra en una posición de poder como en los ejemplos que utiliza el tipo este. 

Habría que explicarle con plastilina a Caballero, que el hecho de que sea algo no consensuado nos hace sentir condicionadas, nos genera miedos a perder nuestros trabajos, nuestras pasantías, becas, materias, posibilidades de ascensos, y que genera esa falsa percepción de que cualquiera de nuestros logros se debe a dicha relación más que a méritos y trabajo duro. 

Nadie banaliza las violaciones, los golpes, el maltrato severo por denunciar un comentario inapropiado, una mano mal puesta, un cumplido subido de tono. Por el contrario esto que sucede somos nosotras, las malditas feministas exageradas denunciando que así escalan los sucesos graves que nos afligen como mujeres, que del comentario pueden pasar a subirte la mano por la falta, a condicionar tu desempeño y tus posibilidades a cambio de sexo, que de ahí facilito facilito pasan al golpe con la negativa o a forzarte. Estamos construyendo una voz de protesta contra conductas lascivas normalizadas. 

Y, a diferencia de lo que cree Caballero, no es limitar la interacción, prohibirla, decir que no queremos que nadie nos hable, que básicamente no queremos relaciones interpersonales de ninguna índole, eso es ser muy obtuso y muy bobo, lo único que nosotras queremos es que aprendan a respetar los espacios, que no se nos tiren en las carreras, que entiendan el no a la primera vez, no tener que negarnos más de una vez. 

Queremos tratos justos, equitativos, respetuosos. Queremos que se fijen en lo que hacemos y su valor, no en la ropa con la que vamos a trabajar. 

Para seguir con el desacierto, Caballero dice que nada de eso son “verdaderas violaciones”. Qué cinismo hay que tener para decirnos a las mujeres que solo hagamos escándalo cuando haya algo severo como una mujer empalada, o cuando nos rasguen la ropa y nos penetren contra nuestra voluntad. Que cuando se sientan desesperadas porque alguien abusó de su confianza, intentó besarlas, les metió la mano en el pantalón, cuando salió desnudo tu colega a pedirte que lo toques, por más mal que te sientas, te quedes callada porque a machitos privilegiados como a Caballero, nuestro sentir, nuestro malestar, nuestra incomodidad no es más que una exageración. 

Tendría mucho que leer y reflexionar para que entienda lo grave del asunto, alguien que jamás ha sido forzado, acosado, que nunca ha estado impávido e impotente frente a alguien que dobla tu fuerza y su peso, o que podría simplemente joderte la vida con un despido, un rumor, negando algo que te pertenece sólo por negarte a acceder a pretensiones que no son de tu interés. 

Con hombres así, solo queda ignorar, seguir trabajando, seguir denunciando, seguir incomodándoles sus tan preciados privilegios. Nos pueden decir exageradas, idiotas, como hizo este tipo Caballero en su vulgar e ignorante intento por normalizar conductas de abuso hacia nosotras, pero que sigamos peleando como mujeres y con aliados contra estas conductas y opiniones es lo que nos a indicando, que la fiesta se les va a acabar. 

Ladran, Sancho…  

( 7 ) Comentarios

  1. aquí hay errores de redacción. yo también le corregiría.

  2. ReplyBlanca J. Badillo G

    El Sr Caballero, por estatus, nivel o lo que le impida ver la realidad no lo ha tocado de cerca la situación y ojalá no lo toque, pero el acoso es una realidad y es diaria, los jefes (hombres y mujeres) aprovechan su poder para amilanar y afectar puestos, familias y mancillar honorabilidad de personas sin más ni más!! Aquí se retrata la realidad de Colombia cuando hay que aguantar por necesidad , con injusticia y d sigualdad!!

  3. Mejor dicho no lo pudo expresar. Respeto a quien respeto se merece, cabe notar que aunque es mucho más reducido tambien sucede al inversa. De ciertas mujeres con mucho poder que pueden fácil dañar el caminado a cualquier joven profesional o no necesariamente pro.

  4. No es exagerando el acoso a las mujeres mi hija y yo lo vivimos todo el tiempo en la calle y no por vestirnos mostrando algo …. los hombres son tan imbéciles!!!!

  5. ReplyRicaurte Rodríguez Angulo

    Muy buena argumentación. Sólo que al final escribió mal el verbo haber y el participio.

  6. Puro femisnismo trasnochado!!!

  7. Difícil creer en una persona que se declara feminista pero no pierde oportunidad de pelar el culo para llamar la atención en las redes. O en una persona que lanza acusaciones que no sustenta ante tribunal ,pero si deja la mancha en la honra de las personas. Estamos en los tiempos en que la popularidad lo es todo. “Nada corre tanto como la calumnia, nada se lanza con más facilidad, se acoge con más presteza y se difunde tan ampliamente.”
    -Cicerón-

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Andrea Olaya
Escribo por convicción y por placer. Feminista. Politóloga en formación.