Antidemocrático y marrullero

El Gobierno Nacional demostró ser lo que se venía pronosticando en aquella contienda presidencial del año 2018: un elemento inútil de la «democracia», pues aún los colombianos no sabemos qué es, cómo se ejerce y lo mucho que vale.

Opina - Política

2019-07-22

Antidemocrático y marrullero

Autor: Gustavo Malagón

 

Antidemocrático y marrullero: la verdadera ironía del Centro Democrático. Estos días hemos sido testigos de las oprobiosas formas de lambonería y marrullería de los uribistas con y sin poder. Borregos permisivos, cómplices y sumidos en la desesperante ignorancia.

El uribismo hizo de la suya en la última semana de período legislativo, en donde Macías se sentía poderoso y, a la vez, vulnerable por lo que sería su fin en la presidencia del Senado: cargo que sirvió de mucho para él, pues allí se permitió alabar y conspirar con el uribismo en actos de saboteo, demagogia, oportunismo y servilismo ruín.

El día 20 de julio, mientras se instalaba el nuevo periodo de sesiones legislativas en el Congreso de la República de Colombia, sucedió un acto indignante y retrechero por parte del uribismo, una estrategia que podríamos titular: «La última jugadita de Macías».

Esta constaba de sabotear la réplica de la oposición pues, desde un principio, dicha intervención no hacía parte del orden del día, la cual tuvo que ser incluida a regañadientes por una proposición de derecho a réplica realizada por la oposición y la cual se incluía en el Estatuto de la Oposición aprobado a finales del año pasado.

El objetivo de Macías era claro y cito textualmente:

«Nos toca, por obligación, que ellos hablen después del presidente. Ahí le pido a la comisión que acompañe al presidente y los saco de aquí. Eso no lo saben. Esa es mi última ‘jugadita’ de presidente».

Ese es el Centro Democrático y su esencia que reversa su discurso y lo pone en tela de juicio en todas sus artimañas, hechas en pro de intereses más grandes e individuales.

Comienza el discurso del presidente Iván Duque, el cual tenía un juego de palabras irreales que no iban en contraste con la Colombia olvidada y dolida, la Colombia real; más bien, era un discurso maquinado y tramador que visualizaba logros que jamás fueron, y visiones que no serán realidad.

Después de tan contraria intervención del presidente Duque con la realidad que afronta el país, comienza la intervención de la oposición con la vocería del senador Jorge Enrique Robledo, el cual, mediante el desorden, el ruido y la salida de algunos congresistas carcundos y pusilánimes, inicia su discurso.

Un discurso, una réplica en el recinto de la democracia, la cual no tuvo ni garantías ni mayor respeto. No hubo difusión en los medios oficiales que por ley deben transmitir la réplica de la oposición, tanto así como de la misma forma se hizo la del presidente de la República.

Realmente, lo único que hubo fue una constante indiferencia y un triste panorama de un país y unos personajes que se jactan de lo democrático cuando sus prácticas son marrulleras y antidemocráticas.

El Centro Democrático es una «escuela» que impone y censura. No aceptan la diferencia y contra ella aplican la soberbia y el poder. Realmente, desde que el congreso siga conteniendo las mismas figuras serviles a un poder superior, la democracia será sólo una bella teoría distante de la práctica.

El Gobierno Nacional demostró ser lo que se venía pronosticando en aquella contienda presidencial del año 2018: un elemento inútil de la «democracia», pues aún los colombianos no sabemos qué es, cómo se ejerce y lo mucho que vale.

En cuanto a la réplica de la oposición, la cual contiene un llamado de alerta a los colombianos y una cifras desalentadoras por gestión de un Gobierno incompetente, me permito dejar el video y hacer la respectiva difusión a esa Colombia que hoy desconoce las desproporciones logradas por Iván Duque y su gabinete de inexpertos:

 

 

 

Foto cortesía de: La Silla Vacía

 

 

( 3 ) Comentarios

  1. ReplyCarlos López Tascón

    Macías no es más que un faldero. Él no es una persona que piensa, él es simplremente alguien que obedece. Lo que los Colombianos necesitamos saber, es quien le dio a este remedo de senador la orden de sabotear la intervención de la oposición, y si es del caso, se tomen las medidas disciplinarias a que haya lugar y se aplique hacia el futuro los correctivos necesarios. Tengamos en cuent que la vergüenza de lo sucedido recae sobre todos los colombianos… no es solamente un problema del CD o de Macías.

    • ReplyLuis Eduardo peralta

      Increíble que siga triunfando en nestro pais,la ignorancia,el borreguismo,los que usan babero los arrodillados estúpidos y cretinos los del antro demoniocratico,VERGÜENZA una verdadera VERGÜENZA

  2. Gracias por mostrarnos la intervención del senador Robledo

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Gustavo Malagón
Ibaguereño. Administrador de empresas; Especialista en evaluación y desarrollo de proyectos de inversión.